Violentango se reencuentra con su público y comienza a festejar los 20 años de carrera

Artes y Espectaculos 13 de diciembre de 2023 Por Tribuna
Columna de Maxi Carranza.
Sin título

Violentango es un cuarteto argentino de tango, jazz y rock, que se prepara para celebrar los 20 años de trayectoria el próximo año. El grupo debe su nombre a una célebre composición de Astor Piazzolla, que interpretaron mucho en sus comienzos porque se sentían identificados con “Violentango” y además la consideraban súper rockera, según declararon los músicos.

La banda está integrada desde los inicios por Adrián Ruggiero (bandoneón), Ricardo Jusid (bajo), Santiago Córdoba (batería) y Juan Manuel López (guitarra). La agrupaciónse reencontrará con su público luego de una extensa gira por Europa y Latinoamérica, el viernes 15 de diciembre a las 21 en el Club Atlético Fernández Fierro (CAFF, Bustamante 772, CABA). Las entradas anticipadas, se pueden adquirir en el sitio TicketHoy o en efectivo en la boletería del CAFF, en pleno Abasto porteño.En contacto exclusivo con TRIBUNA, Daniel Ruggiero repasó la historia del conjunto y también del vínculo con Córdoba.

ESCUELA DE ROCK

Lo llamativo de Violentango es que sus cuatro integrantes se conocen de la escuela secundaria, cuando tenían distintos proyectos vinculados rock. Todos pasaron por las aulas del Normal 10, la escuela pública del barrio Belgrano, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Casi dos décadas después y más de 60 giras por el mundo, la relación laboral y amistosa sigue intacta entre sus miembros. Entonces, ¿cuál es el secreto de la convivencia entre los músicos?: “es difícil, lo hemos trabajado bastante porque eso no viene de fábrica, aunque nos seguimos peleando en los ensayos. Lo principal es la tolerancia y la empatía. Y tener en claro que el compañero es más importante que uno, ahí se forma la familia”, expresó Adrián Ruggiero. En los comienzos del grupo, era muy reciente la tragedia de Cromañón y los espacios para tocar se redujeron a lo mínimo. El -en ese momento- quinteto se fogueó actuando en la calle, hasta que llegó el primer viaje a España en 2005. Ese periplo, que tomaron con un alto rigor profesional, fue la punta de lanza para luego desembarcar en los Festivales más destacados de tango, jazz y World-music.  Fue un proceso gradual que creció a través de su particular abordaje sonoro y un horizonte bien definido.

TANGO, ROCK Y FÚTBOL

Para los músicos de la banda, el tango y el fútbol van de la mano. En el 2006 alquilaron una camioneta para tocar por Alemania, mientras seguían a la selección argentina de fútbol en el Mundial de ese año. Hasta se dieron el gusto de presenciar dos partidos de esa copa del Mundo, el primero de Argentina con Costa de Marfil y el último frente a Alemania, en la recordada eliminación por penales. No solo son futboleros, sino también rockeros, otro género que los marcó en la adolescencia: “el tango y el rock están hermanados, son músicas pasionales y populares, que se fueron reinventando. No se dejan morir y atraviesan épocas, por más que les den el certificado de defunción”, señaló Ruggiero a este medio. El cuarteto sorprende con su particular fusión estilística, plasmando un fuerte acercamiento entre la música ciudadana y otros estilos como el jazz, el rock progresivo o la psicodelia. Las influencias rockeras, también se puede apreciar en los títulos de sus discos, como Buenos Aires 3 A.M. (2007) o Rock de Nylon (2009), editados de manera independiente.

VIOLENCÓRDOBA

En su trayectoria de casi dos décadas, la agrupación ha tocado bastante en nuestra provincia, tanto en la capital como en el interior. La última fecha cordobesa fue el año pasado en Villa María, en el Teatrino del Parque de la Vida, cuando actuaron al aire libre compartiendo cartel con la Orquesta Típica Fernández Fierro.Uno de los mejores recuerdos -con tonada- para Adrián Osvaldo Ruggiero se remite a 2008, cuando fue elegido mejor músico en el Pre Cosquín Folklore en esa edición del Festival. En la ciudad de Córdoba, pasaron por sitios emblemáticos como Cocina de Culturas -local que cerró sus puertas- y Tsunami Tango, reducto de barrio Güemes. Hasta el momento, Violentango lleva editados seis discos y ha tocado en los encuentros más importantes del mundo: "Glastonbury Festival", "Vive Latino", “Canarias Jazz”, "Virada Cultural”, “Jazz al Parque”, “Nisville Jazz Festival”, “Savassi Jazz Festival”, “FIT festival internacional de teatro”, “Paraty Latino” y “Festival América do Sul”, entre otros.

HERENCIA MUSICAL

Adrián es hijo de Osvaldo “Tano” Ruggiero (1922-1994), quien fuera -durante décadas-el primer bandoneón de la orquesta de Osvaldo Pugliese. En 1968, Osvaldo Ruggiero fundó el Sexteto Tango, mítica formación que dirigió casi hasta sus últimos días. El año pasado se editó el disco Rompelo Tano, que repasa el repertorio del bandoneonista y autor, producido por su hijo Daniel. En ese material, participa el riotercerense Pablo Jaurena, que hace los arreglos del tema “Bordoneo y 900”. Al ser consultado sobre lo que pensaría su padre sobre la fusión entre el tango y el rock progresivo que hace Violentango, Adrián Ruggiero respondió lo siguiente: “creo que mucho no le hubiera gustado, aunque lo hubiese bancado porque el proyecto mira para adelante. Y esa es la enseñanza de los grandes maestros -como Pugliese, Piazzolla, Spinetta y tantos otros- que nunca se quedaban estancados en una sola cosa e innovaban permanentemente”, comentó el músico.

PANDEMIA Y POSTPANDEMIA

Dicen los músicos: “desde el 2020, plena pandemia, venimos haciendo un trabajo de regeneración emocional y musical con Violentango. Si bien la cuarentena fue un momento claramente olvidable para todos,nos dio el tiempo que no teníamos para poder reencontrarnos como amigos que somos. Sirvió para subsanar y modificar, crear y volver a creer. Si bien la formación nunca paró de tocar (de hecho, la última gira fue en Panamá y Colombia en febrero de 2020, días previos al encierro) ese tiempo nos dio el espacio para ensamblar una idea musical que se venía gestando hacía años, compuesta por Violentango y en gran parte arreglada por Daniel Ruggiero. El resultado obtenido en el proceso creativo es realmente sorprendente y esperanzador”, señala el texto de prensa del cuarteto porteño. El viernes 15 de diciembre en el CAFF, el grupo presentará nueva formación y se reencontrará con su público argentino. Aunque parezca mentira, hace más de un lustro que no tocan en Buenos Aires. Será una esperada celebración, con la desprejuiciada propuesta de este cuarteto eléctrico de tango y mucho más.

Boletín de noticias