Viajando por el metal

Artes y Espectaculos 26 de junio de 2021 Por Tribuna
La pasión de un cordobés por el heavy.
ARTES Honores

Por Maxi Carranza

La provincia de Córdoba sigue sorprendiendo con publicaciones dedicadas al rock. En este caso, la era pandémica dejó en La Docta el libro Viajando por el Metal. Experiencias de un metalero cordobés en los festivales europeos de Sebastián Honores (41). El autor es un fanático del heavy, vive en la ciudad capital  y es licenciado en Química egresado de la Universidad Nacional de Córdoba. El material salió a través de Ediciones Elemento y refleja el periplo de Honores por Festivales de Argentina, países limítrofes y ciudades europeas. Si bien, la temática “Diario de viaje” no es la más habitual en libros de rock, sí conforma un subgénero con exponentes nacionales como ya sucedió con La Lengua Universal, de Juan Cruz Revello. Este periodista argentino siguió a los Rolling Stones durante tres años y recopila la pasión de los fanáticos stoneros en distintos puntos del planeta. En el caso del cordobés, el volumen no solo retrata sus travesías sino también reflexiones sobre el mundo del espectáculo musical y la escena mediterránea. 

Atravesando todo límite
“Viajar es necesario. Todo ser humano debería abandonar su ciudad o pueblo natal, al menos una vez por año, y mezclarse con otras gentes, otros pueblos y otras culturas. ¿Si Dios no hubiera deseado que el hombre fuera viajero, por qué dotarlo de curiosidad?”. La frase pertenece a Julio Verne, uno de los autores preferidos del cordobés y es el epígrafe que abre este libro.                     Para Sebastián Honores hay una fecha y un viaje iniciático para ver a Kiss en River el 10 de abril de 1999, en el marco de la gira de presentación del disco Psycho Circus. De ahí en adelante, fueron muchas las bandas que vio Honores sobre escenarios argentinos: Scorpions, Whitesnake, Judas Priest, Metallica, Megadeth, Ozzy Osburne, Korn, entre tantas otras. Después, este apasionado por el metal decidió viajar a países limítrofes hasta que en 2017 llegó la primera incursión  en Europa, para asistir al Dowland Fest en París, la capital de Francia.  Fue el debut en el viejo continente pero no el último show en tierras europeas, sino apenas el preludio de un gusto que se hizo costumbre. En su estadía francesa Honores no dejó pasar la oportunidad, visitando la casa y tumba de su admirado Julio Verne en Amiens, ciudad del norte del país.

En tu andar veo mi andar 
Es difícil no emocionarse recorriendo las páginas de Viajando por el metal ya que cualquiera  se siente identificado con las vivencias de este metalero por el mundo. Tampoco hace falta llegar a sitios tan distantes para sentir la adrenalina de presenciar un show de la banda preferida, sea del género que sea. De todos modos,  si se trata de conocer culturas distantes mejor todavía por lo que significa ese valor agregado de observar otras formas de vida. Sebastián Honores lo transmite de una manera que resulta amena y hasta deja con ganas de seguir leyendo: “La intención era que la gente se sienta un poco en mis zapatos como si los viajes hubieran sido en grupo. Fue todo de manera tan solitaria que ahora  el que lo lee se suma un poquito a la experiencia y eso era lo que quería lograr”, señaló Honores a TRIBUNA. 

El libro salió en el 2020 y todavía no pudo tener una presentación formal por razones pandémicas de público conocimiento. La intención del escritor es hacerlo, cuando soplen vientos mejores, con una banda en vivo que interprete heavy internacional. Por el momento, el material se consigue en Pesadilla Rockería de la ciudad de Córdoba o contactando al autor por redes sociales. El histórico local que vende el libro está ubicado en Galería Cinerama (Av. Colón 375) y es propiedad de Pablo Falcione, un referente del metal mediterráneo. Falcione también es conductor del programa Leyendas, que se emite por FM Presencia 101.1 de Córdoba.

Bandas locales
Dentro del libro hay un subtítulo dedicado a analizar la escena cordobesa del metal y sus principales exponentes. El autor intenta descifrar la eterna pregunta sobre la poca repercusión de las bandas mediterráneas a lo largo de la historia. Respuestas hay muchas aunque la situación no apunta a generar cambios significativos y mucho menos en pandemia. “Con lo que respecta al rock de Córdoba, no sabía cómo podía caer mi opinión porque uno es bastante crítico con eso. Espero que sea tomado de manera positiva, que se entienda que es para construir. Cuando uno está afuera, ve buenos escenarios y enseguida lo piensa para las bandas nuestras pero acá nos falta mucho”, expresó el autor a este medio. 

Capítulo aparte merece el comportamiento del público en nuestro país, que pareciera ir a generar disturbios y no a disfrutar de un recital. Siempre es una minoría pero empaña lo que puede ser una fiesta de la música. Por otra parte, en Youtube también pueden encontrarse videos de Honores en sus recorridas por estos grandes encuentros internacionales. 

Viajando por el metal no se trata de un trabajo de investigación sino el fruto de una pasión que jamás se oxida. Un viaje al centro del género o un descenso a los infiernos (los Festivales Hellfest) en un llamado que nunca se apaga.

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