Epitafios, los rockeros también los piensan y los escriben

Artes y Espectaculos 30 de abril de 2022 Por Tribuna
Columna de Maxi Carranza
ARTES Tumba

Títulos y letras de canciones -propias o ajenas- citas bíblicas, sentidas frases familiares o aforismos. Todo puede formar parte de las palabras que recuerdan a una persona en su lecho de muerte, en este caso rockeros. Algunas escritas por sus seres amados, otras –las menos- pensadas por los protagonistas para ser usadas como mensajes en sus tumbas. Estas inscripciones  pueden leerse de muchas maneras según la vida que hayan llevado los aludidos, sobre todo las celebridades. Los textos pueden estar cargados de ironía, dolor, humor o resumir la vida y obra de un artista.  

Muchos poetas han escrito sus propios epitafios y hasta pueden considerarse un subgénero literario. Se han llegado a hacer tesis o trabajos de investigación sobre estos versos que fueron variando a lo largo del tiempo según los países y las costumbres de cada lugar. Como bien se ha dicho, son expresiones contra el olvido, aunque en el caso de las estrellas de rock, estas sentencias no hacen más que incentivar las visitas turísticas a los cementerios. También hay enunciados estandarizados y todo se resignifica por el contexto de los elementos –cruz, lápida, flores, esculturas- que rodean cada sepulcro.

Epitafios ramoneros  

De la formación inicial de Ramones –Joey, Dee Dee, Johnny y Tommy- no queda  ningún integrante en los escenarios terrenales. El último en partir fue Tommy (1949-2014), quien fuera el primer baterista y después se dedicó a producir a la banda. Los Ramones no solo eran disruptivos con su música sino que dos de ellos fueron particularmente creativos con sus epitafios. La frase que acompaña al bajista Dee Dee Ramone (1951-2002) en su reposo dice lo siguiente: “Ok… Me tengo que ir ahora”. Por su parte, el guitarrista  Johnny Ramone (1948-2004) padeció una enfermedad terminal y se encargó de anticipar su propia inscripción: “Si el éxito de un hombre puede ser juzgado por la cantidad de buenos amigos que tuvo, entonces fui exitoso” redactó de puño y letra el guitarrista neoyorkino. Las  cenizas de Johnny están en el cementerio Hollywood Forever de Los Ángeles (California, Estados Unidos), donde también yacen numerosas estrellas de cine y su colega de banda Dee Dee. De todos los Ramones, el único que tiene una estatua en la tumba es Johnny, en la cual se lo ve con su infaltable instrumento de seis cuerdas. 

Por último, queda recordar a la voz e imagen del grupo como Joey Ramone (1951-2001), con un texto de los usuales en estos casos: “Hyman Jeff. Cariñoso hijo y hermano. También conocido como Joey Ramone en el Paseo de la Fama del Rock and Roll”. Los restos de Joey descansan en el cementerio Hillside de Nueva Jersey, muy cerca de Nueva York, donde nació el cantante, compositor y fundador del cuarteto punk.

En publicaciones

No son pocos los rockeros que  adelantaron sus epitafios en contacto con la prensa, a veces  en broma, en otras ocasiones más seriamente. El de Germán Daffunchio, cantante y guitarrista de Las Pelotas, fue título de una nota en el diario Clarín (agosto de 2007): “Mi lápida dirá: Muy rico todo, no sé si vuelvo”. Fue en la previa de la presentación del disco Basta, el séptimo trabajo en estudio de la banda. 

Más cerca en el tiempo, Javier Martínez -cantante y baterista de Manal- declaró lo siguiente al programa Arte de tapa (FM Presencia 101.1 de Córdoba) a fines de 2021: “Estoy orgulloso de ser occidental y argentino. Pero occidente vive de espaldas a la muerte y eso es muy infantil. A ese tema hay que hablarlo sin miedo. Mi epitafio sería la letra de ´Porque hoy nací´ que sin nombrarla habla de la muerte”, señaló el músico al locutor Gustabo Manzanelli. 

Por su parte, Rodrigo Manigot (Ella es tan cargosa), reflejó en su libro Donde no van las melodías, su probable epitafio: “Pasaba todos los días con un libro distinto”. La frase fue un comentario que le dijo un vecino de Castelar sur, la zona de origen de La Cargosa. Donde no van las melodías es el primer libro de Manigot, quien además de cantautor es guionista y coordina talleres de escritura.

Mujeres solistas con actitud 

Tras una extensa carrera en la banda Circe, la cantante bonaerense Luciana Segovia decidió lanzarse en solitario justo antes de la pandemia. Ese paso decisivo tuvo todo tipo de contratiempos que no impidieron la edición de su primer álbum, titulado Serendipia. En una entrevista con este cronista, la vocalista tuvo bien claro cuál sería su epitafio: “Todo es cuestión de actitud”. Además, explicó los motivos: “Es una frase que me caracteriza, tanto que fue el slogan de mi marca de ropa pero en inglés. Creo que la actitud  es mi mayor talento, porque a partir de cosas pequeñas se pueden lograr grandes cambios”. 

En ese sentido, Fito Páez escribió la canción “Es solo una cuestión de actitud”,  que fue parte  de Abre (1999), décimo disco en estudio del rosarino.    

Por su parte, la riotercerense Marian Pellegrino  suele declarar en las entrevistas que  “el rock es actitud”. La cantante y compositora retomó su carrera solista en febrero de 2022 con el simple “Partes”, primer adelanto de su próximo trabajo en estudio. Ante la salida del nuevo tema, la también productora escribió lo siguiente en sus redes: “Morir es fácil, hacer rock es difícil”. Consultada para este informe especial, la riotercerense admitió que ese enunciado bien podría ser su epitafio.

Epitafios al viento

Varios fueron los rockeros que decidieron que sus cenizas fueran arrojadas en lugares específicos, cumpliendo sus deseos. En estos casos no suele haber lápidas ni estatuas, aunque sí figuran ofrendas y grafitis de los fans. Entre los nombres que se pueden mencionar aparecen los siguientes: Janis Joplin, Freddie Mercury, Luis Alberto Spinetta, Sid Vicious, Kurt Cobain  y  Lemmy Kilmister. Con respecto a este último, parte de sus cenizas fueron enviadas a los amigos del bajista con un formato muy especial: adentro de una bala de plata con la inscripción “Lemmy”. Muy digno de Ian Frasier (1945-2015), verdadero nombre de quien fuera fundador, líder y bajista de Motörhead. 

Las de Spinetta fueron arrojadas por sus hijos al río de la Plata, a escasos metros del Paseo de la Memoria, en la Costanera Norte de Buenos Aires.         También existen no pocas polémicas sobre el destino final de los restos de músicos famosos. Secretos que solo saben sus íntimos y que siguen alimentando la leyenda de estos difuntos. Lo cierto es que en ríos, océanos (Janis Joplin) o necrópolis, algunos músicos continúan siendo objeto de veneración, lo mismo que les sucedía en vida.

Boletín de noticias