Ferrer. "Debemos ir hacia una relativa normalidad"

Locales 12 de septiembre de 2020 Por Tribuna
El jefe comunal ponderó el equilibrio entre la cantidad de casos activos de Covid 19 y el nivel de altas médicas.
LOCALES-MARCOS
Ferrer apeló ayer al cuidado y responsabilidad personal, en una nueva etapa de la cuarentena

Llegó la etapa de "confiar en el ciudadano", señaló el intendente Marcos Ferrer ayer en conferencia de prensa. Reafirmó así la posición que ya venía adelantando en la semana: no aplicar (en lo posible) más restricciones a las actividades e ir por más flexibilizaciones, aunque siempre apelando a la responsabilidad de los vecinos de saber cuidarse para evitar el contagio con Covid 19. 

Ferrer habló ayer en tono moderado pero firme, planteando que la ciudad debe dirigirse a consolidar una "etapa de relativa normalidad", consciente que la severidad de los cierres y prohibiciones no funcionaron cabalmente para contener los contagios. Todo lo contrario: el número de Covid positivo sube en el país con el peligro latente del colapso del sistema sanitario, y la actividad económica y laboral se derrumbó.

La "nueva etapa" que propicia para Río Tercero está respaldada en números. Hasta ayer, al cierre de esta edición (los datos pueden variar con el transcurso de las horas), la ciudad tenía 33 casos activos de Covid 19 pero 55 personas con alta médica, una relación que Ferrer consideró "estable" y de la que dijo estar conforme, más allá de las 155 personas aisladas por contacto estrecho. 

Si bien se trabajaba ayer para establecer la trazabilidad de dos nuevos focos de contagio: una panadería y un comercio de venta de repuestos, la situación estaba contenida, pero con el virus instalado en la ciudad.

"La curva de casos no es de crecimiento exponencial, y mantiene cierta estabilidad", explicó  ante la prensa con la ayuda de gráficos. Uno de ellos mostró las derivaciones, por casi toda la ciudad, que tuvo el foco detectado días atrás en la Cooperativa de Obras. 

"Es imposible contener al virus. Una de sus cualidades es el poder de contagio que tiene. Por lo tanto, por más medidas que uno toma, con el tiempo los contagios se van multiplicando", explicó. De todos modos, la tasa de duplicación no es la misma que en otras ciudades. "Seguramente por los controles que se han establecido y por el compromiso ciudadano", añadió. 

Sin volver de fase,  se apelará al cuidado  personal y colectivo 

Con las estadísticas en la mano, Ferrer planteó así un nuevo escenario para Río Tercero, sobre todo a partir que el COE ya no impone sino sugiere el grueso de sus medidas, algunas de las cuales el Municipio no aceptó en los últimos días. 

"No creo que todas nuestras decisiones tengan que partir de creer que el ciudadano es torpe y que no se sabe cuidar solo. Las decisiones del estado deben partir también de entender que el ciudadano es consciente, es responsable, se quiere cuidar y que va a cumplir con los requerimientos que tiene el cuidado de esta enfermedad", puntualizó el intendente. 

Ferrer planteó una diferencia sustancial con otros distritos, sin ir más lejos en la región, donde esta semana se agudizaron las prohibiciones a partir de la aparición de nuevos casos de Covid.

"Es imposible que el Estado municipal pueda controlar todo. Necesitamos de la colaboración del vecino", remarcó.

De hecho, a criterio del jefe comunal, no "ha dado buen resultado" el concepto de imposición del estado para prevenir los contagios a fuerza de restricciones individuales y colectivas. 

Argentina cumplió el triste récord de implementar la cuarentena más extensa del mundo, con picos de contagio cada vez más elevados a nivel país y en la provincia. El aislamiento comenzó el 20 de marzo y ocasionó un derrumbe inédito de la actividad y la economía. 

Es imposible que el Estado municipal pueda controlar todo. Necesitamos de la colaboración del vecino.

"La enfermedad siguió evolucionando a lo largo del país. En consecuencia, tenemos que ir hacia otro punto, que es confiar en el ciudadano. Ponernos al servicio de los riotercerenses, pero también delegarles responsabilidades", destacó Ferrer. 

"Río Tercero no va a aplicar ninguna restricción, por ahora, ni va a volver de fase. La condición sanitaria de la ciudad no lo amerita tampoco", anunció. 

De todos modos, consideró importante que "los vecinos entiendan que forman parte de la solución y que tienen que formar parte de la solución y no del problema". Pero advirtió que la ciudad se encuentra en una situación compleja. "No es que no pasa nada; pero no es alarmante". 

De todos modos, partiendo del comportamiento virulento del Covid y su alto nivel de contagio, ese panorama puede variar drásticamente en cuestión de horas o escasos días. El ejemplo más cercano es el de Oliva, que detectó unos pocos casos y luego se expandió hasta trepar a casi 400 positivos, para luego estabilizarse y bajar. 

"Vamos a partir de la confianza. Voy a confiar en los ciudadanos de Río Tercero, en que van a cumplir los protocolos establecidos y que tienen responsabilidad en su cuidado" sanitario, subrayó Ferrer, quien esta vez no compartió su atril con ningún funcionario. 

Admitió que desea ingresar en un camino de normalidad, pero "todos debemos asumir compromisos que somos parte de la solución". 

"Hoy veo un comportamiento del cual me siento satisfecho, con una enorme mayoría de gente que cumple con las normas. Si sigue así, la postura del intendente será la de flexibilizar las actividades para poder transitar nuestra vida con normalidad", dijo. Dependerá del vecino, de cómo se cuide frente al peligro de contagio y cómo cuide a su entorno. 

En ese contexto Ferrer apuntó que los contagios se producen cuando no hay cuidado, sobre todo en las reuniones sociales y familiares y en los lugares de trabajo. No así dentro de actividades ya flexibilizadas, como las deportivas y recreativas, por ejemplo.

Si bien Río Tercero no está dentro de las poblaciones con circulación comunitaria, para Ferrer "hoy no sabemos donde está el virus". Hasta ayer no había conexión epidemiológica entre los dos focos de contagio. "En esa condición debemos ser responsables. Es lo que voy a valorar para tomar medidas restrictivas o flexibilizadoras en función de la realidad de la ciudad. Hoy no es necesario", profundizó.  

Ferrer anunció además que se reformularán los controles. "No tienen mucho sentido ya en las rutas, sino dentro de la ciudad donde está el virus", de tal forma de verificar el cumplimiento de los protocolos: distancia social, uso del barbijo, entre otros. 

"Tenemos que ir a una etapa de relativa normalidad", concluyó.   

EDITORIAL

Una prueba de  responsabilidad  para Río Tercero

La extensa cuarentena que, a nivel país, ya ocasiona serios problemas en la economía, la actividad laboral, la salud, el orden político y social, y un marcado hartazgo colectivo, no parece haber logrado frenar la expansión del Covid 19. La Provincia comenzó a reaccionar tomando el pulso de ese malhumor social al permitir días atrás nuevas flexibilizaciones a la par de un incremento del número de contagios. Y mientras algunos municipios del interior regresan de fase interpretando que es la mejor manera de intentar mantener controlado a un virus incontrolable, otros distritos comienzan a marcar diferencias. 

Hace ya algunos días que el intendente Marcos Ferrer viene planteando otra mirada de la cuarentena, en varias declaraciones que ofreció a la prensa local y provincial. Y ayer, en una conferencia de prensa en la que optó no estar acompañado de ningún funcionario, terminó de reafirmar que el rígido esquema de restricciones impuestas en la etapa de aislamiento y distanciamiento, de poco sirvió, a nivel general, para frenar la expansión del Covid. El virus ya está entre nosotros y es central que aprendamos a convivir con él, o mejor dicho, que se pueda dar lugar a una etapa de confiar en que el ciudadano puede cuidarse con responsabilidad. Las estadísticas sobre la evolución de la enfermedad en Río Tercero así lo marcan: la cantidad de casos activos está casi equilibrado con el número de personas que se recuperan y reciben el alta médica.

Ejecutivo deberá comenzar a diagramar un futuro con la "nueva normalidad" que implica una agenda pospandemia, de desarrollo, servicios y nuevos desafíos. 

Ferrer planteó así que es necesario ir hacia una relativa normalidad, pero siempre apelando a la responsabilidad de cada uno en el cuidado personal para evitar el contagio. Así, el intendente se ubicó en una franja mayoritaria de opinión, que no impulsa la anticuarentena, pero sí un proceso de convivencia inteligente en el marco de una pandemia. Es también una prueba de responsabilidad para Río Tercero, que ojalá sepa aprovechar. 

De este modo el COE local seguirá la evolución de los contagios (hay más de 150 personas aisladas de contactos estrechos que deberán permanecer 14 días en cuarentena), mientras que el Ejecutivo deberá empezar a diagramar un futuro con la "nueva normalidad" que implica una agenda pospandemia, de desarrollo, servicios y nuevos desafíos. 

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