Trabajo, la mayor demanda social en Cáritas

Locales 04 de enero de 2020 Por
En un contexto de crisis como el que atraviesa el país, instituciones como Cáritas funcionan como receptoras de las demandas de la comunidad. La mayor necesidad en este momento es un empleo que permita a las familias contar con un ingreso estable.

En tiempos de crisis donde es cada vez más frecuente escuchar el concepto de asistencialismo para hacer referencia a quienes necesitan algún tipo de ayuda para tener una mejor calidad de vida mejor y así más oportunidades, en Río Tercero un grupo de mujeres voluntarias trabaja para revertir eso. El objetivo es lograr que se produzcan cambios verdaderos en la calidad de vida de distintas familias y en ese sentido la tarea que realizan en Cáritas Cura Brochero difiere de la que llevan adelante en las otras cáritas de la ciudad. Estela Daima, Ana Susana Arias, Shirley Quiroga y Adriana Sainz y un grupo  de mujeres están enfocadas en poder brindar algo más que un simple "bolsón". "Lo que queremos es que tengan las herramientas y las capacitaciones para que puedan desenvolverse en el mundo laboral", afirmaron.

"Nuestro objetivo no es entregar bolsones con ropa o mercadería, lo que hacemos es recibir  todas las donaciones que la gente quiera hacer y luego las entregamos en las otras sedes para que sean repartidas entre quienes las necesitan. Nuestra tarea está orientada a la capacitación, formación, contención y acompañamiento de las mujeres que se acercan en busca de nuevas oportunidades", contó Estela Daima. 

A partir de este objetivo planteado nació "Esperanza", un emprendimiento de panificación que brinda trabajo a más de ocho mujeres de distintos barrios de la ciudad .

-¿Qué es lo que la gente les pide cuando se acercan a ustedes?
 -E.D. En primer lugar trabajo para así poder ayudar en sus casas, contribuir a la economía familiar. Si bien nuestra función es poder acercarles ropa o mercadería, la gente nos dice que esa mercadería es para un par de días y que quieren poder tener un trabajo más fijo.
-A.S.A.Muchas de las mujeres con las que tenemos contacto diariamente nos cuentan que su mayor objetivo es poder tener un ingreso para poder brindarle a sus familias todo lo necesario.
-S.Q. La situación que se puede evidenciar en cada Cáritas es diferente y eso responde a las necesidades y demandas de cada sector de la ciudad. Por ejemplo, nosotros notamos que la gente se acerca no buscando alimentos, pero sí un taller o curso que le permita poder tener una salida laboral, distinto a lo que puede ocurrir en los sectores más alejados del centro.

-En su contacto con la gente ¿notan cierto enojo por la situación de crisis que atraviesa el país?
 -E.D. Enojo no, pero sí preocupación e incertidumbre al no tener un empleo estable. Muchas de las mujeres con las que trabajamos, tienen a sus parejas trabajando en el rubro de la construcción y es uno de los que está más parado en ese momento. Por eso ellas buscan cómo hacer para poder llevar algo de dinero a sus casas.
-A.S.Q. Es por eso que nuestra tarea de contención y acompañamiento es fundamental, lo que intentamos hacer es mostrarles que son capaces de lograr lo que se propongan a través de diferentes charlas y talleres, nuestro objetivo es que se lleven todas las herramientas necesarias para que puedan salir adelante por sus propios medios y así tener una mejor calidad de vida.

Durante el año 2019 en Cáritas Cura Brochero se realizaron cursos y talleres de peluquería, construcción en seco, panificación y sobre el primer empleo y armado de currículum vitae. Estas capacitaciones fueron dictadas por instituciones de la ciudad, lo cual evidencia el trabajo en red entre Cáritas y el resto de la comunidad.

"Para nosotras es muy importante el trabajo con otras instituciones, porque en definitiva todos tenemos el mismo objetivo que es ayudar al otro", sostuvo Daima.
Una verdadera oportunidad

La premisa para comenzar a trabajar en la panificadora Esperanza fue poder producir cambios en la comunidad y brindar ayuda a familias que lo necesitan pero no de manera asistencial. "Lo que hacemos es inculcar valores y les enseñamos a las chicas un oficio para que puedan progresar y así tener más oportunidades para ellas y sus hijos", comentó Adriana Sainz.

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