Cansados de los robos dueños de campos y quintas piden a la Justicia que actúe

Locales 12 de noviembre de 2019 Por
Un grupo de 60 propietarios de campos y quintas de la zona oeste aseguran que los robos se volvieron habituales desde hace un año. Algunos decidieron armarse y otros apelan al ingenio para dotar de seguridad sus propiedades

El vecino abre la tranquera, acelera su camioneta y los perros salen a recibirlo inquietos. Frena, abre la puerta y baja. Sabe que algo raro ocurrió. Está preocupado porque sospecha que otra vez fue víctima de un robo. "Le llevaron todo, absolutamente todo y no es la primera vez que le pasaba", relató un vecino del productor, propietario de un campo ubicado en la zona oeste de la ciudad, entre Río Tercero y Almafuerte.

 En la zona delimitada por el camino conocido como "Alma Negra", en el sector sur, y el camino "de la antena" en el sector norte, tienen sus campos y quintas unos 60 vecinos, que ya no saben qué más hacer para evitar ser víctimas de los ladrones.

 "Robos existieron siempre. la diferencia es que años atrás quizás se llevaban una gallina o uno o dos pollos, para comer", explicó otro vecino.
 Desde hace un año la zona es azotada por los ladrones. Se llevan lo que encuentran. "Nos han robado de todo, desde grupos electrógenos y pantallas solares, que son cosas de mucho valor, hasta animales o herramientas", explicaron integrantes del grupo.

Armados
 La situación llegó a tal extremo que algunos productores decidieron armarse. Y no es por gusto a las armas. Las adquirieron con el objetivo de defenderse y cuidar sus propiedades. "No queremos que esto se convierta en una desgracia, por eso reclamamos a la Justicia que actúe", apuntó uno de ellos.
 Los vecinos contaron que todos los meses aportan para el sostenimiento de la patrulla rural: "Estamos muy conformes con el trabajo que realizan los integrantes de la patrulla. Pero nada de lo que ellos hagan será suficiente si los ladrones entran por una puerta y salen por otra en cuestión de horas", se quejó otro vecino.

 "Es un amplio terreno para que la patrulla recorra; ellos hacen mucho esfuerzo, vigilan y cuando ven a un sospecho lo llevan detenido, pero salen muy rápido", contó.
 Otro de los vecinos planteó una situación vivida hace pocos días: "La patrulla encontró a dos sospechosos que iban con un carro y perros. Los detuvieron, los tuvieron que llevar hasta el Hospital para que quedara asentado que no tenían ningún golpe y además les llevaron los perros a sus casas. Cuando el policía todavía no había terminado de hacer el papeleo ya estaban libres. Siempre pasa lo mismo".

 Además de alarmas, en algunos casos los vecinos también están instalando cámaras de seguridad. "Apelamos a nuestro ingenio para tomar distintas medidas para protegernos. Ya no sabemos qué más hacer para que dejen de robarnos", dijo el propietario de un establecimiento al que en sucesivos robos le llevaron elementos valuados en unos 300 mil pesos.

Organizados

 Los propietarios de los campos también están conectados a través de un grupo de WhatsApp. Allí comunican las novedades y se suelen lanzar alertas cuando alguien ve algo sospechoso. Además realizan reuniones para mantenerse informados y delinear acciones que les permitan hacer frente a la situación que están atravesando. "Hemos pensado hasta en formar patrullas para recorrer los campos, pero hay varios que no están de acuerdo con esto porque puede resultar peligroso", indicaron.

 Los ladrones tienen estrategias. Casi siempre hacen "inteligencia previa" simulando que andan por los campos cazando. Una vez que tienen información sobre el movimiento del lugar, suelen llegar en moto, caminando o en camionetas que usan para cargar lo que roban.
 Los vecinos sospechan de algunos ladrones porque en varias oportunidades la Policía los ha detenido por merodeo

 "Estamos hartos de esta situación, hemos realizado muchísimas denuncias en Río Tercero y Almafuerte, según a la jurisdicción en la que está cada propiedad damnificada. Pero la respuesta no llega y los robos continúan", se quejó el dueño de una propiedad que tomó una medida de seguridad poco práctica: "Tengo un container con herramientas a la que siempre le ponía candado. Llegaba, los ladrones lo habían roto y se llevaban todo. Me cansé y decidí soldar la puerta todos los días y a la mañana siguiente la desueldo". 

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