El presidente de Ucrania reveló que analiza coproducir armamentos con Argentina ¿Cuál sería el rol de Fabricaciones Militares?

Locales 04 de junio de 2024 Por Tribuna
Zelensky reveló esa posibilidad en una nota de prensa.
MILE ZELESKY
Los presidentes Zelensky y Milei en la asunción de este último en diciembre pasado

Sorprendió la semana pasada una serie de declaraciones del presidente de Ucrania Volodimir Zelensky, quien aseguró que su administración mantiene conversaciones con Argentina para la producción conjunta de armamentos de guerra, en el marco del conflicto que su país mantiene con Rusia.

Es conocido el estrecho vínculo que Zelensky mantiene con el presidente Javier Milei, que podría derivar en ese compromiso conjunto, que tocaría muy de cerca a Río Tercero y Villa María a partir de la reactivación de Fabricaciones Militares y la idea de volver a la producción para la defensa.

De hecho el nuevo director de la FMRT había adelantado que la idea es que la Fábrica vuelva a sus orígenes en la producción de armas y municiones.

Sin embargo el teniente coronel José Ignacio Rama no dio precisiones sobre ese plan, que requeriría una fuerte inversión para volver a poner en marcha áreas productivas obsoletas como el sector de forja y el taller de armamentos, por ejemplo. 

El dato coincide con las declaraciones del presidente ucraniano.

En una entrevista con el diario La Nación, Zelensky fue claro al destacar que su país necesita armamento, drones y sobre todo pólvora, esta última elaborada en la Fábrica Militar de Villa María con insumos químicos de la planta de Río Tercero.

-¿Qué puede hacer por Ucrania un país como la Argentina, que no tiene armamento para entregar y está sumida en una grave crisis económica?, fue la pregunta que llevó a hablar de la posibilidad muy cercana, según él de comenzar un joint venture militar con Argentina.
-La amistad empieza con la economía. Por supuesto. Ucrania puede tener en potencia un intercambio económico importante con su país. La Argentina a lo mejor no puede darnos armas porque no hay una industria militar extendida y gracias a Dios porque espero que nunca sufra una guerra. Pero cuando estamos hablando de la seguridad de Ucrania, también estamos hablando de la seguridad de su país y su continente, en lo que se refiere al desarrollo de la industria militar para la defensa. Nosotros queremos desarrollar esa área, no para que haya guerra, sino para que no haya guerra. Tenemos que ser fuertes y defendernos para asegurar la seguridad. Y ahora tenemos cosas muy diferentes como drones, sistemas de defensa electrónica, y es algo que queremos desarrollar con Argentina. Nuestra primera viceministra y la exministra de Economía hablaron de esto con autoridades de su país. Nosotros ya hemos estudiado algunas posibilidades productivas que tiene la Argentina y nos gustaría desarrollar este tipo de colaboración, hacer una coproducción.

Rama¿Vuelve la Fábrica Militar a producir armamentos de guerra?

-¿En qué área, particularmente?
-En lo que se refiere a drones, antidrones, drones marítimos y también en el déficit más grande que tenemos, que es la pólvora. Por muchos años no estuvimos muy abiertos a nuestros colegas argentinos. Ahora estamos dispuestos a hacer ese tipo de producción tanto en Ucrania como en la Argentina. Estamos dispuestos a colaborar, a coproducir y a compartir las tecnologías que Ucrania ya ha recibido durante esta guerra.

-¿Por qué elegir a Argentina? ¿Por qué está tan interesado en América Latina?
-No hay países grandes o pequeños, América Latina tiene una voz potente en las resoluciones de la Asamblea General de la ONU, en las decisiones políticas la escuchan porque es una parte muy potente del mundo. Y la crisis económica es algo que va y viene. Lo que importa es la solidaridad del país, la influencia. Y la influencia es importante para nosotros en este momento.

La Fábrica Militar dejó de producir armamentos, sobre todo municiones, a finales de los años '80, con una última exportación de proyectiles de cañón a Irán en el marco del conflicto bélico que ese país mantenía con su vecino Irak y que duró ocho años (1980-1088).

Luego a comienzos de los años '90 vino el lamentable proceso que derivó en el contrabando a Croacia y Ecuador, y el atentado de 1995, tragedia que arrasó no solo con los depósitos de miles de municiones, sino con vastos sectores productos de la planta. Nunca más se mencionó la posibilidad de volver a la producción para la defensa, hasta ahora.

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