El cementerio Del Carmen frente a la paradoja de ser patrimonio histórico que no se cuida

Locales 13 de enero de 2024 Por Tribuna
Humedad que afecta a las construcciones, pastizales, veredas y algunos vidrios rotos, panteones abandonados, son parte de la postal del Cementerio del Carmen, sitio que en 2015 fue declarado patrimonio histórico de Río Tercero.
LOCALES Cementerio
La falta de mantenimiento de las galerías es evidente. La humedad ha provocado que luzcan abandonadas y generen quejas

El cementerio Nuestra Señora del Carmen es, desde hace tiempo, fuente de quejas de los visitantes. Espacio concebido en la época fundacional de la ciudad que atesora en su traza parte de la historia de Río Tercero, su descuido y consiguiente deterioro lo convierten en una postal lastimosa. Destruido en parte por el vandalismo y por la falta de tareas de mantenimiento, su aspecto parece no estar a la altura de la declaración realizada en el año 2015 de "patrimonio histórico y arquitectónico".

Al recorrerlo se advierte que hay pocos sectores que zafan del mal estado. Partes de las veredas del predio están rotas, hay algunos faltantes, lápidas levantadas, floreros rotos, pastizales altos en algunos sectores, cruces partidas. Toda esta imagen se observa con una breve caminata que une las parcelas destinadas a las sepulturas, las nicheras, los lugares donde descansan los restos de personas a quienes se les levantó un panteón y algunas bóvedas.

Con algunas pocas excepciones, la necrópolis no presenta un buen aspecto.

En el sector más antiguo del cementerio, las construcciones funerarias levantadas con un estilo arquitectónico definido y como parte de un atractivo de quienes lo visitan, parecen en muchos casos abandonadas. Los pequeños edificios están sucios, algunos con los vidrios rotos, con yuyos alrededor y, sobre todo, sin muchas de las placas que  alguna vez homenajearon a un ser querido y manos anónimas sustrajeron. Dificilmente se encuentre alguna bóveda sin el blanco del hueco que deja la faltante.

Algunos de los visitantes de la necrópolis suelen utilizar las redes sociales para quejarse y exponer el estado en el que se encuentra. Si bien es el Municipio  el encargado de mantener la zona de las galerías nicheras y los espacios verdes, también es cierto que cada parcela y/o espacio de la sepultura es de propiedad privada en la mayoría de los casos, por lo que es responsabilidad de cada uno de los dueños preservar el espacio de sus familiares fallecidos.

2

Las galerías nicheras evidencian el paso del tiempo con techos rotos y humedad. Hay pastizales en varios sectores del cementerio y algunos nichos y sepulturas están rotos


Frente a esta situación el Municipio se enfrenta a un problema: muchas de las familias propietarias de los panteones o parcelas ya no existen o no se encuentran en la ciudad por lo que resulta complejo exigir el pago de la tasa que deben abonar.     

Es frecuente ver en los frentes de las sepulturas notas emitidas por la Municipalidad, recordando a los familiares de los deudos que allí descansan, el pago de esa contribución.

Resulta necesario y urgente que los esfuerzos de gestión para mantener en condiciones la necrópolis no sean solo tarea exclusiva de las autoridades gubernamentales, sino también de los deudos de las personas ahí sepultadas.

Para mantener en el predio es necesario además contar con desmalezadoras y combustible para las mismas; herramientas para la poda de las plantas; sereno nocturno y/o adicionales policiales para evitar los robos; más luminarias; reparación y/o restitución de canillas; así como  sería indispensable más personal en el área, que sea capacitado para la tarea.

4

Aunque hay horarios para visitar la necrópolis, el acceso a ella no ofrece dificultades y es así que en horas de la noche es cuando más actúan los vándalos rompiendo las instalaciones y los delincuentes robando placas y otros objetos de metal como ocurre con frecuencia.
La capilla, espera

En 2019 se impulsó desde el Municipio un proyecto para construir en la capilla del cementerio Del Carmen una sala velatoria. La iniciativa tenía como objetivo bajar los costos que tiene el Municipio por asistir a las familias carecientes cuando requieren asistencia para velorios.

Si bien se realizaron unas pocas remodelaciones y se desmanteló la capilla, el proyecto no avanzó. Actualmente el lugar se encuentra desocupado y no se conoce cuál fue el destino de los objetos religiosos y ornamentales que se encontraban en el lugar.

Boletín de noticias