La lucha por los derechos, pero sin imponer posiciones

Locales 14 de marzo de 2022 Por Tribuna
En conmemoración del 8 de marzo “Día Internacional de la Mujer, me  parece oportuno que mi columna vaya dirigida a millones de mujeres que todos los días desde un lugar u otro hacen la patria grande.
Mujeres

Adriana Cabo

En 1909 la declaración del partido Socialista de América hizo honor a la huelga de trabajadoras en confecciones de 1908 cuando las mujeres protestaron por mejores condiciones laborales. Se conmemoró así el primer día nacional de la mujer en Estados Unidos; desde entonces nunca se dejó de luchar para conseguir los derechos e igualdades ante la ley, ante las condiciones laborales y más que nada ante la misma sociedad.

Si bien todos nacemos de una mujer, muchos años este reconocimiento no fue tenido en cuenta ni siquiera por su propia familia.

El 8 de marzo es un día para visualizar los inconvenientes que aún no se resolvieron y para reconocer a las mujeres por sus logros (que sin duda en los últimos años fueron muchos). Y ese reconocimiento es sin divisiones, no importa las nacionalidades, etnias, pensamientos políticos, idiomas, etc.

Hay muchos aspectos en la vida que debemos contemplar cuando hablamos de igualdad; por ejemplo  la falta de infraestructura federal de un país, también cuenta. No es lo mismo tener los insumos básicos como agua potable, alimentos, atención de la salud, educación, seguridad, que no tenerla. Estas cosas hacen también a la diferencia, no solo en las mujeres sino en todos los habitantes del mundo.

Pero como todos los temas tienen sus distintos matices, no siempre quienes dicen defender los derechos de las mujeres aceptan que no todas somos iguales, que no todas pensamos lo mismo y tratan de encasillarte  tratando de imponer cómo debemos actuar en determinados hechos. Debemos tener claro que no somos víctimas y que no debemos aceptar que nos tilden de víctimas, ese es el primer paso para la sumisión de una persona.

Al contrario tenemos el privilegio de tener un cuerpo que da vida y alimento, somos un rompecabezas que encaja perfectamente con el otro y que podemos convivir estando a la par de los otros. Por eso  es necesario que sigamos luchando para igualar y conseguir derechos, pero no imponiendo una posición sobre la vida y la religión: es respetando la postura de las demás sin  imponer lo mismo que reclamamos, que es decidir libremente. Cuando leo que por cupo van a poner una mujer en un lugar o una lista pienso que es menos preciar la capacidad de una persona; si puedo estar en un lugar es por mi capacidad y no por mi sexo.

Los acontecimientos han demostrado y demuestran que las mujeres están a la altura de las circunstancias y que todos los días vamos obteniendo logros de nuestra lucha por la igualdad. Lo que sería urgente  es que  la justicia actúe a tiempo y no haya ni un solo feticidio más. En un día que reivindicamos la lucha pacífica, breguemos para que cese la guerra y haya paz en el mundo.

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