AGRO. Con el diario del lunes...

Locales 08 de enero de 2022 Por Tribuna
Columna del ingeniero agrónomo Antonio Marzioni ((M.P. 3897).
AGRO Marzioni

No es difícil escribir estas líneas cuando está a la vista los problemas que trae aparejada una sequía acompañada de alta temperaturas. En lo que debemos centrarnos es en cuidar y mejorar el desarrollo de raíces. Para esto un correcto manejo de los herbicidas residuales y de la fertilización fosfatada toma un papel relevante. 

A su vez queda claro que la siembra debió haber sido con mayor profundidad, no solo por la falta de agua sino por el efecto de los herbicidas residuales, los cuales dentro de las familias de las ALS, encontramos efectos de enanismos muy importantes que indudablemente están generando un atraso en el normal crecimiento del cultivo. 

Sale a la luz además las malas implantaciones y la falta de plantas en ciertos sectores del lote, claro que ahora la soja no crece, no ramifica y terminó siendo crucial haber realizado una siembra que logre el stand de plantas mínimo de 26 plantas/m2. Lotes donde se optó por variedades intacta, están mejor ya que carecen de daño de isoca bolillera que en más de un lote, la aplicación de insecticida llegó tarde, visualizándose daños a nivel del ápice de crecimiento. 

No era mentira cuando en notas anteriores se decía que los mejores materiales se evidencian en los años secos, sin embargo estoy obviando decir algo más, y es que además, en estas campañas donde falta el agua, el manejo se torna decisivo, ya sea desde las combinaciones, dosis y tipo de residuales hasta el manejo de la fertilización. Por ejemplo, es notable como los lotes que recibieron una fertilización adelantada durante el mes de octubre, generalmente fosfatada (MAP, SPS, SPT), las cuales recibieron lluvias suficientes para su incorporación, tienen un mayor impacto que las que fueron realizas a la siembra al costado del surco. Las fertilizaciones en la línea de siembra en ciertos casos resultaron en una reducción de la uniformidad temporal del cultivo de maíz. 

El fertilizante necesita incorporarse, ya se mecánicamente o por una lluvia, pero para que sea absorbido por el cultivo necesita agua y si las precipitaciones no aparecen, el cultivo restringe su crecimiento. Consejos, año niña, fertilización fosfatada adelantada, limitar residuales ALS, lograr stand de plantas mínimo, profundidad de siembra, entre otras cosas.

Otro dato de común conocimiento es que los cultivos de maíz tempranos transcurrieron su periodo crítico con condiciones extremadamente malas, por lo tanto es lógico esperar una mejor performance en los cultivos tardíos. 

Mientras que en los lotes de maíz tardíos, las raíces nodales no lograron penetrar en la tierra y se desarrolla un fenómeno llamado rootless (traducido significa desarraigado), y plantas aisladas aparecen voladas a nivel de suelo encontrándose leves diferencias varietales, efectos del antecesor pero crucialmente es debido a la fecha de siembra donde el cultivo luego de emerger nunca más recibió precipitaciones y fue acompañado de altísimas temperaturas de suelo. Luego de alguna futura precipitación la mayoría de las plantas deberían recuperar la verticalidad. Siembras cerca del 15 de diciembre presentan más este fenómeno.

Como dato positivo de esta campaña es que nos sirve para elegir las mejores variedades, entender los mejores manejos y aprovechar los precios ya que están subiendo lógicamente por las menores expectativas de rinde. Y si bien con el diario del lunes, todos parecemos sabelotodo, las campañas empiezan cuando terminan otras, y si no aprendemos de estos errores, los cometeremos.

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