Agro: Promesas incumplidas

Locales 19 de octubre de 2021 Por Tribuna
Columna de opinión de la productora agropecuaria Adriana Cabo.
cosecha-soja

A propósito del recambio de ministros de Agricultura (salió Luis Basterra y asumió Julián Domínguez) es oportuno recordarle al Gobierno nacional que incumplió con la obligación de reintegrar parte de las retenciones a los pequeños productores de soja, de modo de compensar la suba de ese tributo del 30 al 33% en diciembre de 2019.

En el artículo 53 de esa ley de Emergencia Económica, luego de autorizar al gobierno a subir las retenciones, se establecía que “se deberá establecer mecanismos de segmentación y estímulo  tendientes  a mejorar la rentabilidad y competitividad de los pequeños productores y cooperativas”. Pero eso sucedió parcialmente ya que hubo devolución de una parte a algunos de los productores y otros siguen en espera.

El argumento del Gobierno es que  defiende al pequeño y mediano productor (que serían quienes debieran haber recibido las compensaciones), pero el discurso de tribuna es uno para los que todavía les creen y la realidad refleja otra cosa.

El exministro Basterra implementó durante el primer año de gestión un mecanismo de reintegro de retenciones para pequeños productores de soja, que distribuyó con mucha demora y fue por un monto mínimo de unos 6.000 millones de pesos entre unos 40.000 chacareros, que equivalían a sus ventas de soja de la campaña 2019/20. Pero aunque las retenciones a la soja se mantuvieron en el tope del 33% al año siguiente, el Ministerio de Agricultura no repitió ese mecanismo, incumpliendo con la obligación que le había fijado el Congreso.

Este recambio de ministro es una buena oportunidad para recordarles que es hora de subsanar esta situación. Se calcula que el Gobierno le estaría debiendo unos 12.000 millones de pesos a los pequeños productores de soja por este incumplimiento. Agricultura solo estableció a través del Decreto 786/2020 un Programa de Compensación y Estímulo que duraba hasta el 31 de diciembre de 2020.

Basterra no llegó nunca a pagar las devoluciones de algunos puntos de retenciones a los pequeños productores de soja antes de fines de septiembre, como había prometido en múltiples entrevistas. Este ministro será recordado por la nula o pésima gestión frente al área, por su falta de palabra, de autoridad y dignidad ya que estuvo “dibujado” y sin permiso para solucionar nada en un puesto de tanta importancia.

Para los que producimos será recordado como el ministro de un gobierno que gracias a la improvisación y la mentira permanente, no nos  permite planificar ni proyectar nada, lo cual se traduce a que se pierdan años de crecimiento, de crear fuentes de trabajo, a que los jóvenes tenga arraigo en el campo. De esta forma no solo arruina a un sector sino a un país.

Boletín de noticias