Qué opinan los carniceros de Río Tercero frente al cepo a las exportaciones

Locales 06 de septiembre de 2021 Por Tribuna
Los comerciantes de la carne dieron sus puntos de vista con respecto a la disposición de Alberto Fernández y hablaron sobre consumo e inflación.
LOCALES Carne

El cierre a la exportación de carne es una de las medidas tomadas por el Gobierno Nacional con el fin de frenar los aumentos de precios en el mercado interno. Carnicerías de nuestra ciudad se vieron afectadas, debido al efecto inverso que tuvo en algunos casos esta disposición con respecto a la suba de precios de la carne, en contraposición a las intenciones del Gobierno de frenar los aumentos, mientras que otras se vieron beneficiadas o inalteradas por la medida.

Desde la carnicería Farías, ubicada en la calle Sarmiento, Andrea expresó a TRIBUNA que lo que en realidad les afecta directa y comercialmente, no es el cierre de las exportaciones en sí, sino la situación económica que está atravesando el país. 

“La gente no tiene plata y eso repercute en el comportamiento de consumo. Cuando hay dinero, la gente lo gasta, pero si no lo hay, se cuida”, señaló la comerciante. 

Un claro ejemplo, sostuvo, es la demanda de carne molida: “Es prácticamente lo que más sale, porque rinde y permite contar con un menú variado”. 

A su vez, en esta carnicería para reactivar las ventas van promocionando ofertas semanales, dependiendo siempre del movimiento que haya cada semana.

José de “José Carnes y Vinos”, situada en Jerónimo Luis de Cabrera, expresó que, en su caso, la demanda sigue siendo la misma. “Vendemos mucha carne para el asado todo el año, nuestros picos de venta son los fines de semana. Incluso la pandemia nos benefició. La gente compró carne para asar entre semana ya que no había mucho para hacer”, aseguró. 

“Tenemos carne de primera calidad, cortes especiales, de cerdo, de vaca, pollos de campo. Tengo entendido que la carne de segunda mano es la que bajó un 20% o 30% el consumo”, agregó. 

Además, en este comercio tienen sugerencias semanales de distintos cortes que a los clientes los motiva en la elección a la hora de decidir qué van a llevar.  

En la esquina de Esperanza y Primera Junta la carnicería del “Río Diez” se caracteriza por su constante movimiento. Diego, uno de los carniceros encargados, en diálogo con este medio señaló que desde ya hace un tiempo que la carne viene en aumento aunque por cortos períodos de tiempo, se estabiliza. “Si bien la suba es paulatina, cada dos meses hay una especie de cimbronazo”, dijo. También afirmó que existe una notable variación en el comportamiento del consumo. “La gente comenzó a sustituir el corte clásico de costilla por otros cortes”, señaló. 

Al igual que algunos de sus colegas añadió que a la hora de comprar, los más elegidos son la carne molida, aguja, bifes y cerdo. “Sobre todo la variante del cerdo es lo que ayudó a aumentar un poco más las ventas, ya que se encuentra entre unos $100 o $200 por debajo de la carne de vaca”, indicó. 

Por otra parte, en “La Estancia Carnicería” ubicada en Mitre al 500, Verónica y Brian expresaron que aun no han sentido el impacto de las medidas del presidente. “Todavía estamos llenos de stock que se renueva semana a semana, recién los próximos días podremos saber cuál fue la consecuencia de esta prórroga”, apuntaron. 

Con respecto al aumento de precios, aseguraron que por el momento se ha estancado pero que, sin embargo, no hay tanto movimiento de gente como antes. 

Al igual que los otros comerciantes, destacan el cambio de hábito de consumo. En su caso, los clientes sustituyeron la carne de vaca por la de cerdo, que, si bien ha tenido alguna que otra suba, sigue siendo más económica que la de vaca. 

La mayoría de los comerciantes consultados coincidieron en que sábado y domingo es cuando se dan más ventas que el resto de la semana, la cual tiende a tranquilizarse o los clientes elijen comprar los cortes más económicos para preparar sus comidas. 

Sin embargo, todos concuerdan en que en Argentina el domingo de asado es un clásico. En familia, con amigos o con quien sea. Por ende, de una manera u otra la gente se la rebusca para rendir culto a esta tradición que nos caracteriza, amoldándose a los tiempos que corren.
 
¿Cuánto cuesta un asado?

Como en casi todas las circunstancias, depende de cada bolsillo o de lo que se quiera gastar. 

En promedio un asado para cuatro personas, de unos dos kilos, sale entre $2500 y $3000 e incluye un “poco de todo”: chorizo, morcilla, achuras, matambre y costilla. Por supuesto que hay diferentes opciones dependiendo de los cortes que se elijan y para todos los gustos, y hay mil maneras de abaratar o enriquecer un asado.
    Si a esto se le suman bebidas y ensaladas la cifra alcanza unos 1000 o 2000 pesos por persona. 

Cierre de las exportaciones 

Esta disposición del Estado Nacional tuvo lugar el 20 de mayo de este año, y en principio la medida solo regiría por un mes. Luego, el 22 de junio el Gobierno anunció la habilitación de las exportaciones, pero con algunas restricciones en cuanto a los cortes y los volúmenes de envío. 

A través de una norma publicada en el Boletín Oficial el pasado martes, se estipuló que la medida se extenderá hasta el próximo 31 de octubre. 

Según estadísticas del Instituto de Estudios Económicos de la Sociedad Rural Argentina, desde la puesta en marcha de las restricciones las pérdidas ascienden a los 1000 millones de dólares aproximadamente.

La Fundación Agropecuaria por el Desarrollo de Argentina (FADA) realizó un informe donde estableció que este cierre significa a los argentinos, además de la posibilidad de conectarse con el mundo y establecer lazos comerciales, 400 mil puestos de trabajo que se generan en todas las cadenas de producción. Son 100 mil familias que viven solo de la exportación de carne. 

Estos hechos acentúan aún más la histórica tensión existente entre este Gobierno y el campo.  

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