Monotributo retroactivo: cómo presionar al emprendedor

Locales 12 de junio de 2021 Por Tribuna
Opinión. Franco Garbarino, abogado MP 10516, presidente Jóvenes Empresarios CeCISA.
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El monotributo o Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes como técnicamente se lo denomina, tuvo gran relevancia esta semana cuando AFIP recategorizó a los contribuyentes (situación “normal”) pero la noticia fue que generó deuda retroactivamente (situación “anormal”), es decir, el monotributista pagó en término cada mes, pero sigue debiendo.

Esto fue realizado por medio de una ley sancionada por el Congreso Nacional, ya que por la Constitución Nacional (CN) es el único poder que puede hacerlo. Aquí la primera gravedad, porque el Congreso representa al pueblo, representa a cada contribuyente pero sin embargo la opinión del pueblo no importó y como si esto fuese poco se aumentó en la misma semana el sueldo a los empleados del Congreso. ¿Inoperancia, ironía o una simple burla al pueblo argentino? Queda a decisión del lector como definir las medidas.

Este cobro retroactivo es inconstitucional por afectar el derecho de propiedad, al tener que pagar un impuesto cuando ya se había pagado conforme a la ley. En otros términos sería igual que ir al supermercado, hacer las compras, llegar a tu casa y que te llamen diciendo que tenés una deuda porque aumentaron algunos de los alimentos que te llevaste. No hace falta ser un estudioso del derecho para darse cuenta de tal irrazonabilidad.

El Estado sabe que eso es así, pero igualmente lo hace, porque las deudas generadas por cada contribuyente son bajas en comparación a los gastos para iniciar un juicio al Estado, entonces solo queda un camino, el más rápido, pagar, aunque no es el más justo.

Ante el alboroto social y mediático del tema, el Gobierno dio marcha atrás con el cobro retroactivo y envió un proyecto de reforma legislativa para que se perdonara la deuda, situación que no puede hacer por sí mismo porque está prohibido por la CN. Con esto se ve una mácula presente en toda la historia argentina, la famosa inseguridad jurídica, reflejo de la falta de políticas claras, concretas y razonables, llevando a que emprender en Argentina sea muy similar a subirse a una montaña rusa con los ojos vendados cuyo vigilante se encuentra ausente, pero lejos de causar la adrenalina de las atracciones de un parque, esta situación causa miedo, indignación y poca, o mejor dicho nula, creencia en el estado de derecho.

Los representantes que elegimos tienen como obligación primera al sancionar una ley respetar la CN y segundo respetar la voluntad del pueblo. Espero que con este nuevo proyecto (o cualquier otro que se apruebe) se enderece, como el tutor lo hace con el árbol, al estado de derecho y que la seguridad jurídica no sea solo una meta inalcanzable sino una realidad.

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