La inmoralidad sigue

Locales 05 de junio de 2021 Por Tribuna
Opinión: Raúl A. Martina Ingeniero Agrónomo M.P. 1442 Asesor Fitosanitario Provincial
AGRO Martina

Día a día aparecen titulares en los diarios que no cesan de desalentar la producción de alimentos, y, podría en mi columna hablar sobre lo que está pasando con la leche, el pan y la carne, sumado a los incomprensibles ataques a los sectores que poseen una mirada diferente a la contrapuesta que se manifiesta rutinariamente asistencialista, demagógica, indiferente y alejada de la realidad de nuestros pueblos del interior.

Los problemas que nos afectan trascienden al sector agropecuario, y me quiero detener a reflexionar, hacer un paréntesis y analizar: la profunda tristeza que me embarga, en estas últimas semanas, donde las novedades tienen que ver con “La Peste, El Virus” que nos ataca y que nos está llevando conocidos, parientes, familiares y amigos….

Nos pasa por enfrente y a la tristeza se le suma la bronca de los vacunados “Vip”, la tremenda falta de vacunas y la preocupación de vivir en un país signado por la falta de previsibilidad, la inoperancia y la locura de buscar culpables y no encontrar soluciones serias y a la altura de las circunstancias.

Nuestros pueblos padecen serios problemas estructurales, servicios esenciales deficientes en materia de salud, educación, infraestructura, energía, y la riqueza de nuestras chacras parte al gobierno central para transformarse en un poder lleno de burocracia y lentitud.

Nuevamente los precios internacionales generan viento de cola y desde los sectores productivos agropecuarios observamos que la historia se repite. Las medidas se toman de manera arbitraria y sin acuerdos. ¿Será posible que sigamos desaprovechando oportunidades?

Mientras muchos héroes de a pie en centros de salud, hospitales y clínicas se arremangan y entregan todo de sí mismos, mientras un sin número de “laburantes anónimos”, en el campo y la cuidad, consideran “esencialmente necesario” mover el engranaje productivo, la mitad del país navega en la pobreza, reclamando derechos básicos.

En algún momento de la historia equivocamos el rumbo. Me cuestiono: ¿Estamos tocando fondo y será el tiempo de un profundo cambio colectivo a partir de esta crisis sanitaria?

Corrían los tiempos del resurgimiento de los sistemas democráticos en los pueblos de Latinoamérica y un líder político inspirador, reflexionaba acerca de nuestras desavenencias. Yo era pequeño y sin entender demasiado, me ilusionaba. Recuerdo algunas de sus expresiones y lamento que sigan vigentes. “En Argentina hay hambre, pero no porque falten alimentos, sino porque sobra inmoralidad”. En 1983 un ciudadano nacido en Chascomús, llamado Raúl Ricardo Alfonsín se convertía en el presidente de todos los argentinos. 

Boletín de noticias