Fuego y muerte hicieron resurgir el temor de una ciudad que aún no se recuperaba

Locales 21 de noviembre de 2020 Por Tribuna
El próximo viernes 27 de noviembre se cumplirán 23 años del peor incendio que se registró en Río Tercero, el del supermercado Americanos. Seis mujeres fueron las víctimas fatales de aquel siniestro. Quien entonces era jefe del cuerpo de Bomberos, Daniel Bergesio, recordó aquella jornada.
TAPA Incendio

A poco más de dos años de la explosión de los polvorines de la Fábrica Militar de Río Tercero, la tragedia volvía a golpear a la ciudad. El 27 de noviembre de 1997, un incendio provocaba la muerte de seis mujeres dejando también varios lesionados. El fuego destruyó totalmente las instalaciones de un supermercado ubicado en pleno centro, y en momentos en que unas 100 personas se encontraban en el lugar.

El incendio se declaró alrededor de las 18 en el edificio del supermercado Americanos, que se levantaba al lado de El Paseo Centro de Compras, en calle Acuña al 50.

Después de varias pericias se concluyó que el fuego se produjo por un escape de gas en el sector de la panadería del establecimiento. Por eso, varias personas sufrieron quemaduras graves. El fuego se propagó rápidamente destruyendo las góndolas y los vidrios de las ventanas. La densa y oscura humareda que invadió el lugar impidió que muchos de los heridos fueran rescatados con facilidad. Tampoco pudieron salir. Dispuesta la emergencia, y mientras los bomberos trabajaban en la extinción del fuego, las ambulancias evacuaron a los heridos hacia el por entonces Hospital Zonal de la ciudad. Al ingresar los equipos de rescate comprobaron que dos mujeres habían muerto en el lugar. Horas más tarde e incluso días después se sumaron más víctimas contabilizándose seis en total, todas mujeres: Olga Galarato de Beltramo y Raquel Pérez se encontraban en un local de venta de idumentaria femenina en la galería comercial; Raquel Mengo de Velicogna y María Sarraude de Duperre fueron halladas en una peluquería que se encontraba en el primer piso de El Paseo; el cuerpo de Alicia Acosta se encontró en oficinas de la galería; y Elda Tisera de Giora fue la única víctima hallada en la supermercado. El fuego fue controlado hacia las 21 de aquella fatídica jornada.

Testigo

"Después de las explosiones el incendio del Americanos marcó también un hito en la historia del cuartel", aseguró Daniel Bergesio, quien por entonces era jefe del cuerpo activo de Bomberos Voluntarios.

Retirado ya del servicio activo, Bergesio recordó y contó a TRIBUNA su experiencia: "Hacía poco tiempo que había pasado lo de las explosiones y toda la ciudad había quedado muy sensible respecto al toque de sirena y tuvimos que utilizar un medio alternativo para convocar a los bomberos ante una emergencia. Empezamos a utilizar para convocarnos un equipo de radio llamado para cada bombero. Para la época fue una inversión importante, pero era necesaria. Después de dos años y después de haber consultado con especialistas volvimos a utilizarla".

El día que ocurrió el incendio del supermercado Bergesio se encontraba en el cuartel. "Yo estaba allí cuando recibimos el llamado. Fue un siniestro de grandes dimensiones, muy complejo para sofocarlo, trabajarlo. Prácticamente no nos dio tiempo a nosotros para poder evacuar a toda la gente que estaba en ese momento en El Paseo, donde se produjeron las víctimas, salvo la persona mayor que encontramos en el interior del supermercado
"El siniestro no nos dio tiempo”, reiteró.

Las pericias que se realizaron durante la investigación indicaron una fuga de gas en el sector de la panadería del supermercado había sido la causante de la tragedia. “El incendio en el Americanos comenzó en el entretecho del mismo y las víctimas fatales se produjeron en el shoping. Cómo y porqué: cuando el techo del Americanos alcanzó una temperatura que hizo que la estructura colapsara y también las paredes. La onda expansiva entre el techo y las góndolas salió en parte hacia la calle Acuña y la otra atravesó la galería comercial, en dirección a la calle Libertad. Ese aire caliente y ese humo contaminado fueron los factores que les produjeron la muerte a las víctimas”, explicó el exbombero.

Registros fílmicos de aquel día, testimonios de personas que estaban en el lugar, dan cuenta de la gravedad de lo que ocurrió. Y la mayoría destaca el accionar de los bomberos.

“Si me preguntás si teníamos alternativas, te digo que no y si hicimos algo mal, entiendo que no porque al Paseo lo salvamos todo, el supermercado era insalvable. Dedicamos parte de los esfuerzos a resguardar la droguería que estaba al lado y también una heladería y casas. Fue ahí - en El Paseo- donde nosotros hicimos las líneas de corte de fuego, allí el incendio fue muy complicado y difícil porque dos o tres locales habían tomado fuego y teníamos que evitar que se siguiera propagando hacia el resto y también hacia el edificio (de la familia Bertotto). Haber cortado el fuego allí para que no se extendiera fue una de nuestras mayores virtudes”, indicó Bergesio.

Y a modo de reflexión señaló: “Como en todo siniestro hubo cosas que estuvieron bien y otras que se podían mejorar. Cuando veo el video hay cosas que me reprocho al día de hoy, cosas que pude haber hecho diferente, pero con el diario del lunes todos somos Gardel”.

Instancia judicial

A dos años del terrible incendio, el entonces juez de Instrucción de los Tribunales locales, Héctor Lavezzari, elevó la causa a juicio oral y público. Los imputados por estrago culposo calificado fueron seis: cuatro operarios de una empresa de impermeabilizaciones y los dos responsables de la sucursal del supermercado Americanos.

Una pericia oficial concluyó que habría existido un escape de gas natural y que al quedar el elemento atrapado entre el techo y el cielo raso del salón del supermercado, provocó una deflagración al tomar contacto con alguna chispa o algún otro elemento que los peritos no pudieron identificar. El techo interior estaba revestido con poliuretano expandido, una sustancia altamente inflamable que luego se prohibó en Río Tercero para esos fines. 

Indemnizaciones

Para 2001 el juicio aún no tenía fecha de realización, sin embargo buena parte del tema judicial había quedado resuelto ya que los reclamos civiles (indemnizaciones por daños) fueron acordados. La compañía aseguradora que tenía contratada la firma Casa Petrini SA (propietaria de los ya inexistentes Americanos) abonó, en acuerdo con los familiares de las víctimas fatales, de personas heridas por el siniestro y de otras aseguradoras que previamente habían abonado resarcimientos a comerciantes de la galería comercial, una suma que habría superado el millón y medio de pesos en total.

De ese modo, los querellantes civiles desistieron de continuar con sus reclamos, tras aprobar el acuerdo de pago con la aseguradora. 

Solo quedaba entonces determinar las responsabilidades penales. La causa, debido a que los integrantes de la Cámara del Crimen de Río Tercero habían solicitado su apartamiento, recayó en el Juzgado en lo Correccional de 11° Nominación, de la ciudad de Córdoba. Los imputados debieron enfrentar ese proceso penal.

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