En los gimnasios esperan que esta vuelta sea la definitiva

Locales 31 de octubre de 2020 Por Tribuna
Por considerarse un sector asociado a la salud, fue uno de los que más cuestionó el prolongado cierre de sus puertas. Tras varias idas y vueltas en torno a su funcionamiento y algunas reglas poco claras esperan recuperar la mitad de sus asistentes en el corto plazo.
LOCALES - Gimnasio

Esta semana se produjo la re-reapertura de los gimnasios y tanto dueños como profesores y asistentes ruegan que no haya una nueva vuelta atrás.

Desde que arrancó la cuarentena en marzo, estos espacios apenas llegaron a completar un mes de apertura, luego fueron nuevamente incluidos dentro de las restricciones por dos semanas y ahora esperan que se consolide la “nueva normalidad”.

En el medio, consideraron injusta la prohibición de trabajar en comparación con otros rubros, más aún por considerarse asociados a la salud. También denunciaron reglas poco claras por parte de autoridades que no compartían la misma rigurosidad en los controles, e incluso, aseguran que para algunos “colegas”, la cuarentena no fue tan larga.

“Hubo mucha gente enojada por medidas que fueron arbitrarias, sin justificación científica, no estuvo bien regulado y también falta de diálogo entre los gimnasios, sobre todo, aquellos que estamos más concentrados en la preparación saludable y el resto”, comentó Carlos, de Maximus. 
“Tiempo pasado pisado”, parece ser ahora el refrán acorde y se observa una postura de mirar hacia adelante, intentando aprovechar el momento del año en que generalmente se produce la mayor demanda por el cuidado del cuerpo.

Claro que esta conducta habitual también puede verse modificada en un año donde pocas cosas son normales. No obstante, en este contexto atípico, también se espera compensar con un verano sin tantas “bajas”, debido a la incertidumbre en torno a las vacaciones.

Como parte de las nuevas exigencias sanitarias, hay cupos que respetar y ya no todos podrán ir a la hora que quieran al gimnasio, sino cuando consigan “turno”. Acá reside uno de los puntos más cuestionados, teniendo en cuenta el límite horario de las 20, justo durante la “hora pico” de asistencia. Igualmente, confían en que la “gente se acomodará”.

Se especula que los mayores obstáculos para la vuelta de clientes, se deberán al temor latente de contagios pero más aún, al impacto económico de la pandemia, donde este gasto puede quedar fuera del presupuesto.

Sobre esto último, los porcentajes son variables, pero en el mejor de los casos, contar con un 50 por ciento de la afluencia habitual en esta primera etapa de reapertura, sería un coeficiente para estar conformes, admiten.

Para Roberto, de Vitalife, tantas idas y vueltas en torno a la apertura de los gimnasios no contribuyen para atraer a “mucha gente que ni se entera y espera mayor estabilidad para volver a la actividad sin nuevas interrupciones”.

Naturalmente, tanto tiempo de inactividad generó la necesidad de actualizar el valor de las cuotas, “aunque no todo lo que deberíamos”, aseguran, entendiendo la situación económica. Está claro que la incertidumbre reinante no permite pensar en incorporar nuevos elementos o ampliar espacios, sino, mantener la estructura, afrontar deudas acumuladas y adoptar las medidas sanitarias que exige el nuevo protocolo.

Una persona cada 12 metros cuadrados como capacidad permitida, respetando una distancia de dos metros entre cada uno, sanitizando constantemente lo que se va utilizando, con la posibilidad de retirarse el barbijo solo durante las series, son las principales condiciones impuestas.

Al margen del cuidado que pueda tener el responsable del gimnasio, en esto se torna fundamental la conciencia social de cada asistente. “La gente más grande respeta las medidas, por ahí cuesta con los jóvenes, que no cuidan tanto la distancia, el uso del barbijo o las charlas”, advierte Cristian, de Sin Límites, marcando un paralelismo con lo que se observa en la vía pública

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