Militancia VS ciencia, cada cosa en su lugar

Locales 07 de septiembre de 2020 Por Tribuna
Por: Raúl A. Martina, ingeniero Agrónomo M.P. 1442 Asesor Fitosanitario Provincial.
AGRO Martina

Los invito a imaginar una escena: un espacio educativo de nivel universitario, donde confluyen un sinnúmero de expectativas y anhelos; para alguna minoría es el recodo ansiado donde se practica una extraña alquimia, que mezcla algo de agronomía, con aportes de ecología, sociología y una inevitable dosis de ideología y dogmas.

Además, no faltan condimentos asociados a la agricultura ancestral, a los movimientos sin tierras, a la toma de tierras y como“frutilla del postre” la retórica y el relato lleno de expresiones de solidaridad e igualdad hacia los menos favorecidos; con fervor y entusiasmo en ambientes llenos de almas bien intencionadas, pero muy mal informadas, varios pibes compran y militan por un proyecto que “libera al pueblo del yugo capitalista que lo aplasta”. Originándose la separata entre buenos y malos, utilizándose conceptos que alimentan visiones distorsionadas.

 Así, la cosa se difunde hacia el resto del país, y muchos de estos emblemas llegan a sillones ministeriales, desde donde se conducen medidas que generan verdaderos atrasos hacia el interior de nuestro país. Hoy el productor agropecuario y todo el sector productivo de alimentos, puede nuevamente generar salidas claras dentro del panorama cada día más desolador y angustiante que vivimos frente al declarado virus imparable. 
 Pero es momento de expresar las cosas por su nombre y dejarnos de mensajes “progres anti campo” que solo generan división y fracaso.

Quienes han recibido conocimientos clave con miradas integradoras -muy alejadas de las simplificaciones sin sustento científico- la tecnología y el avance en el conocimiento con enfoque sistémico, han permitido interpretar y resolver problemas complejos, asumiendo el desafío de producir alimentos para el mundo. Los que pertenecemos con orgullo al otro gran grupo de jóvenes que recorrimos los mismos pasillos universitarios, tenemos bien arraigados los conceptos de la producción con protección de los recursos naturales.

Se puede participar de la vida política del país con ideas que sean superadoras y generen un verdadero escenario de oportunidades para todos, con debate de ideas sobre fundamentos sólidos y coherentes. Asimismo, es fundamental ubicar a cada cosa en su lugar.

La ideología y el dogma se distancian de la ciencia y la técnica, para encerrarnos en una lucha sin sentido. La ciencia nos enseña que la energía fluye y se transforma y la materia, los nutrientes y el agua tienen ciclos que deben ser respetados. Por lo tanto, es importantísimo diversificar actividades productivas, rotar cultivos, manejar y cuidar los rastrojos, sistematizar relieves y conducir los excesos de agua de lluvia en zonas con pendientes erosivas, introducir leguminosas, reducir labranzas, controlar plagas y malezas, sumar el aporte de los cultivos de coberturas y prácticas claves de protección de los recursos contra el avance del fuego sin control, tan presente en nuestros días.

 Para el ingeniero agrónomo, cada lote es un nuevo paciente al que no le interesa el dogma ideológico, que lo que necesita es un buen diagnóstico y un correcto tratamiento. Toda combinación científica aplicada con sabiduría y respeto por el recurso, genera soluciones clave, tanto para pequeñas producciones agropecuarias, como para la actividad agropecuaria a escala comercial. 
 Apostar al conocimiento generado desde la observación bajo el método científico, utilizando tecnologías de vanguardia, con uso eficiente de insumos, dando valor en cada momento y en cada lugar a las Buenas Prácticas Agropecuarias, es el rumbo que indiscutiblemente debemos defender, para lograr sustentabilidad en los modernos sistemas de producción.

Esta es mi humilde opinión, en consonancia con las expresiones de Ernesto Francisco Viglizzo, reconocido investigador del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. Y a modo de cierre sostengo que estamos necesitando más ciencia de aplicación práctica y menos militancia extrema en nuestros entornos rurales y ambientes universitarios.

Boletín de noticias