Claves, dificultades y desafíos de la escuela en épocas de pandemia

Locales 25 de julio de 2020 Por Tribuna
TRIBUNA dialogó con la docente Miriam Gianoglio, directora del Instituto Arte Nuevo. Repensar la escuela, adaptarse a nuevas formas y que las familias acompañen el proceso, es un desafío para la vuelta a clases. Directiva de una escuela local analizó el proceso por el que atraviesa la comunidad educativa.
LOCALES-GIANOGLIO

Aún no se sabe exactamente ni cómo ni cuándo retornarán las clases, los interrogantes de alumnos, docentes y padres son muchos. Algunas respuestas se pueden dar, otras quizás lleguen con el tiempo. Lo único certero es que este escenario de incertidumbre alteró la dinámica de los procesos de aprendizaje de todos los estudiantes del país. Escuelas, niños, adolescentes y familias se vieron atravesados por una situación inédita.

En poco tiempo, las instituciones educativas tuvieron que prepararse para garantizar la continuidad pedagógica de los alumnos. Para quienes no estaban habituados a la tecnología, debieron convertirla en su aliada. De un día para el otro, los chicos vieron desdibujarse su entorno cotidiano extrafamiliar. Al desafío de organizar rutinas para cumplir con las entregas y clases virtuales, se le sumó la necesidad de encontrar nuevas maneras de vincularse con sus docentes y sus pares.

¿Qué fortalezas y debilidades comienzan a emerger en estas circunstancias? ¿Qué perspectivas se vislumbran para el futuro de los procesos de aprendizaje?

TRIBUNA dialogó sobre estos aspectos con la docente Miriam Gianoglio, directora del nivel medio del Instituto Arte Nuevo.

“Es un trabajo lindo el que se nos ha planteado. Muchos tienen una visión de incertidumbre pero yo lo veo como de oportunidades y desafíos porque ha puesto en la palestra problemas que uno veía y procuraba ir salvando, como la brecha en cuanto a las oportunidad tecnológicas de acceso que tienen los chicos. Pero por otro lado, creo que es el gran momento de la escuela, tenemos la oportunidad de transformar la educación. Somos los actores institucionales los que hemos accionado. Si vos preguntás a cualquier director de escuela o docente si recibió una orden la primera semana (de aislamiento) en cuanto a sostener las trayectorias educativas o mantener el vínculo pedagógico, te va a decir que lo hicieron antes de que llegara una nota del Ministerio (de Educación). Esto nos ha dado la oportunidad de sentirnos empoderados, con la capacidad de que podemos hacerlo. La sociedad nos ha puesto en un lugar que no siempre teníamos, la sociedad está valorando el papel que ha asumido la escuela”, señaló la docente.

Cultura digital
Todo el sistema educativo parece haber entendido que la cultura digital vino para quedarse y que la escuela no es un sistema aislado, sino que debe estar en función de los movimientos de la sociedad.

-¿Coincide en que la modalidad utilizada no es educación a distancia sino un sistema de educación no presencial en un momento de crisis?
-Sí, totalmente. Y creo que a partir de ahora no habrá dos sistemas de educación sino tres: la presencialidad en cuanto se pueda y lo virtual será de dos maneras, sincrónica y asincrónica. La sincronía la podemos tener para aquellos estudiantes que tienen la posibilidad de acceso a las nuevas tecnologías y puedan conectarse. Pero la escuela también estuvo de manera asincrónica acercándoles los materiales a través del mail u otros medios, enviándoles los materiales. No necesariamente el espacio virtual se dio de manera sincrónica, sino que hubo las dos cosas. La parte asincrónica es muy interesante porque tiene que ver con la posibilidad de retomar los aprendizajes de los chicos de otros ámbitos. Y lo sincrónico también fue cambiando a medida que avanzamos en estos meses. Creo que de manera presencial las cosas también deberían cambiar.

-A partir de las experiencias que se vivieron, ¿qué evaluación puede realizar?
-Todos tuvimos la sensación de sentirnos desbordados pero fuimos aprendiendo sobre la marcha. El objetivo era sostener las trayectorias educativas. Comenzamos trabajando sobre los contenidos, pero luego advertimos que debe ser sobre las habilidades de los alumnos; en eso hay que posicionarse. El programa tradicional queda sin efecto. En el recorrido fuimos viendo que 12 o 15 materias es una exageración y era imposible que los chicos pudieran procesar en sus casas, autónomamente, todo eso. Entonces fuimos viendo la posibilidad de hacer trabajos integrados, interdisciplinarios.

-¿Puede influir esta situación en el abandono del sistema educativo de algunos alumnos?
-Esta situación nos ha permitido visibilizar a los chicos que tienen problemas. Ahora tendrá que venir no solo la acción de la escuela sino del estado implementando acciones compensatorias, no solo desde lo material, sino de tipo cultural, recreativas, para que puedan adquirir las habilidades que la escuela les propone. Si no hay acciones antes de fin de año, teniendo en cuenta que todo esto viene acompañado de una situación económica crítica, pueden producirse estas situaciones de abandono. Por eso es importante que el estado esté presente y los busque porque de lo contrario los vamos a perder. 

El retorno
-¿Cómo avizora que será el regreso a las aulas?
-Tenemos que repensar y hacer una evaluación que no solo apunte a cuánto de los contenidos accedieron los chicos, sino  cuántos aprendizajes han logrado en torno de este período. La cantidad de habilidades informáticas que han desarrollado es muy importante, por ejemplo. Y todo fue muy rico porque los docentes también aprendimos, no todos estaban preparados para utilizar las herramientas informáticas y fueron los chicos los que también propusieron modos de trabajo. Esto de la pauta de la importancia del trabajo colaborativo. Por todo esto digo que es una oportunidad de empezar a pensar la escuela de otra manera.

-¿Será un trabajo de los docentes explicarles a los padres esta nueva concepción de escuela?
-No me cabe dudas. Cuando los chicos vuelvan a la escuela será nuestra tarea mostrarles a los padres lo que los chicos han aprendido y que no necesariamente ese aprendizaje tiene que ver con resolver ecuaciones, por ejemplo, sino con otras cosas. Hay aprendizajes para la vida adquiridos que son muy valiosos. Quizá la información los chicos la obtengan por otros medios y cómo la gestionen es lo que tienen que aprender.
 La educación está ante un desafío inédito. Debe reacomodarse, repensarse y saber transmitirlo a la sociedad. 

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