El turismo que se viene, con mirada riotercerense

Locales 08 de junio de 2020 Por Tribuna
INFORME ESPECIAL. Al poco tiempo de comenzar la cuarentena, las agencias de viaje se unieron por primera vez en la creación de una Cámara. Aunque posiblemente representen al sector más afectado por la paralización económica, creen que se acerca cierta reactivación a partir de un potenciado turismo interno.
LOCALES Turismo

Por Nicolás Cravero

Como se ha dicho muchas veces, las crisis generan oportunidades  y en el caso de quienes trabajan con el turismo en Río Tercero, lograron estar más juntos en este momento tan complicado.

Por primera vez, a pocos días de instaurarse el aislamiento social y obligatorio, se conformó una Cámara que agrupa en este caso a las 14 agencias de viaje que tiene la ciudad.

La motivación más urgente de su gestación fue la búsqueda de respuestas uniformes a la sucesión de reclamos generados por los clientes, ante las reprogramaciones obligadas por esta súbita paralización.

De todos modos, se muestran esquivos a referirse públicamente sobre esa cuestión, aduciendo que debieron soportar demasiado peso dentro de una cadena de responsabilidades que también incluía aerolíneas, mayoristas y el propio Gobierno.

Pero todo es dinámico en este contexto, con lo cual, la Cámara pasó a transformarse también en un espacio para compartir una mirada hacia lo que viene, más allá de la capacidad particular que cada agencia mostrará para soportar este parate y adaptarse a lo que viene.

En momentos de flexibilizaciones graduales y reclamos de numerosos sectores para volver a trabajar, aceptando ciertos protocolos de higiene y seguridad, este rubro se encuentra en la situación más incierta que pueda encontrarse. Como en ningún otro, influyen factores externos sobre los que no hay ningún control.

Sin embargo, no se muestran de brazos cruzados, aunque resulte complicado aventurar el desarrollo de esta pandemia y el retorno de la posibilidad de viajar.

Mientras tanto, la Cámara ofrece un espacio de contención para asesorarse, capacitarse y sobre todo preparar el terreno para cuando los aviones vuelvan a volar, los buses a transitar o los hoteles reabran sus puertas.

Ponerse a tono para ese momento, abarca desde  acondicionar sanitariamente los locales comerciales hasta preparar nuevas ofertas con los primeros destinos disponibles.

Desde la Cámara afirmaron que las agencias de Río Tercero aún no están comercializando, aunque aseguran que las consultas a través de redes sociales siguen existiendo.

A pesar del contexto actual, ya pueden observarse en la web, ofertas flexibles de aerolíneas que en algunos casos permiten modificar fechas hasta tres veces. Esto permitiría por ejemplo, comprar un vuelo con el valor de temporada baja y luego reprogramarlo para viajar en la alta.

Al frente de la mencionada Cámara se encuentra Ivana Lanfranchi y su postura parece lejana de la pasividad o resignación que podría suponerse para este momento, algo que parece esencial desde el rol que ocupa.

Quien es además propietaria de la agencia Aire Viajero, observa ya al próximo mes de julio como una luz al final del túnel.

Aunque todo sigue siendo incierto, la posibilidad de volver a realizar vuelos cortos entre lugares libres de Coronavirus -como hay varios en el país-, alberga una expectativa de reactivación.

No hay nada definido al respecto, aunque está claro que el turismo interno será el primer motor en encenderse dentro de la compleja estructura turística. “El turismo nacional y regional se va a fortalecer, para el resto habrá que esperar, pero la gente que gusta de viajar, lo seguirá haciendo”, vaticina Lanfranchi.

En contrapartida de lo que ocurre en las grandes urbes del país, la situación sanitaria se muestra bien diferente en otros puntos del país, como por ejemplo el norte argentino, donde ya se promueve la actividad de manera interna. Junto a la Patagonia y la Cataratas del Iguazú, representan las opciones de cabotaje más buscadas por el viajero riotercerense, afirman desde las agencias.

El nuevo escenario que se avecina podría resultar propicio para el desarrollo de nuevos destinos nacionales como por ejemplo, Catamarca o Los Esteros del Iberá, cita Lanfranchi.
 Si de gustos se trata, a nivel local advierten que la playa es la preferida en el mercado. Allí surge cierta incógnita, sobre todo en torno a Brasil, uno de los países más complicados por la pandemia.

Claro está que el factor económico también tendrá su efecto, pero si de motivación se trata, Lanfranchi advierte que el deseo de viajar seguirá presente en la psiquis colectiva. Desde su lugar se permite resaltar el estrecho vínculo entre esa acción y la libertad, algo que tanto se extraña en medio de esta cuarentena.

Por último, cree que las experiencias generadas por esta repentina crisis les devolverá valor agregado a las agencias, es decir, la atención personalizada.

El destino preferido de los riotercerenses pasa por la playa, pero se apuesta a corredores turísticos dentro del país para recuperar la actividad a partir de las vacaciones de julio.

Según pudo constatar, las plataformas digitales que venían representando una amenaza para el modelo tradicional del negocio, no tuvieron la misma capacidad de respuesta ante reclamos y necesidades de los clientes.

Desde la agencia Sol Latino, Horacio Levrino aparece como uno de los referentes con más experiencia en el sector.

Una mezcla de cautela y optimismo predomina dentro de su visión, esperando que mucha gente opte por viajar como respuesta al desgaste generado por la situación actual.

También apuesta al tránsito entre provincias limítrofes y poco afectadas por el Covid-19 como escenario de reactivación.

Aunque aclara que es difícil aventurarse en este contexto de incertidumbre, mira a septiembre como el mes de una mayor recuperación a partir de contar con “reglas más claras”.

Desde su punto de vista, la incierta evolución de la pandemia, seguirá afectando por un buen tiempo los viajes a destinos más lejanos como Europa. Qué puede ocurrir ante un posible rebrote del virus si se reiteran las complicaciones que muchos argentinos ya tuvieron para ser repatriados, se pregunta Levrino.

También es consciente de que los adultos mayores son un “target” importante para este mercado, de hecho, es habitual que desde su agencia se promuevan salidas grupales para esa franja etaria. “Ellos son los que tienen mayor tiempo y dinero para viajar, aunque también requieren más certezas desde el punto de vista sanitario”, reconoce como la dicotomía a sortear.

Otra aseveración propia es que “a las líneas aéreas no las van a dejar caer”, aventurando que su supervivencia será cuestión de Estado para los gobiernos.

También estima que tanto éstas como los hoteles prepararán una importante batería de promociones, ni bien se levanten las restricciones actuales.

Eugenia Achad, de Lozada Viajes, también marca con un círculo en el calendario, al mes de septiembre, cuando cree que las aerolíneas volverán a cubrir los cielos, ya conociendo la “nueva forma de volar”.
 Pero previamente, cree que las vacaciones de julio podrían aportar la primara bocanada de oxígeno, gracias al turismo  interno.  Atento a eso, se imagina la creación de “corredores turísticos” entre provincias cercanas como Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan, por citar algunas.

Aunque está convencida que “la recuperación del sector turístico será un proceso largo”, también cree que “viajar es algo ya impuesto en la sociedad y las ganas están”.

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