Las estafas bancarias crecieron exponencialmente durante la pandemia

Locales 06 de noviembre de 2021 Por Tribuna
El crecimiento de este delito fue de un 3000% y las más comunes se dieron a través de las redes sociales.
LOCALES Estafas

Las estafas bancarias y el fraude existen desde hace mucho tiempo, pero la pandemia potenció este fenómeno y muchas personas se vieron afectadas o fueron víctimas de diferentes situaciones. 

La abogada especializada en Derechos del Consumidor y miembro de la asociación Usuarios y Consumidores Unidos, Gabriela Abad, explicó a TRIBUNA que con motivo del aislamiento preventivo, social y obligatorio se dio en el mundo una “explosión de estafas electrónicas”. “Las personas comenzaron a utilizar las plataformas digitales y eso llevó a que sea tierra fértil para los ciberdelincuentes”, explicó. 

“Aumentaron un 3000% durante la pandemia y la mayoría de ellas se dieron a través de las redes sociales. Principalmente porque estas funcionan como un canal de comunicación ya sea para consultas o reclamos públicos y es allí donde el delincuente informático busca la oportunidad de realizar la estafa”, indicó. 

La abogada sostiene que el engaño se genera a través de una “manipulación psicológica” y que el delincuente apela a la vulnerabilidad de la víctima para obtener información y datos bancarios personales. “Es el cuento del tío, pero digital”, apuntó. 

Las modalidades más comunes son el contacto con la persona a través de las redes sociales, las llamadas telefónicas, correos electrónicos y perfiles falsos. Se hacen pasar por alguna entidad bancaria, organismos estatales, o bien como se han dado últimamente, que con el pretexto de confirmar el turno a la vacunación o de algún subsidio, han captado la atención de la gente para lograr maniobras fraudulentas. 

En todos estos casos, la especialista advirtió que nunca deben brindarse datos sensibles o personales telefónica o digitalmente. 

“Para evitar cualquier tipo de estafa es importante tener en cuenta que datos como el número de trámite de nuestro DNI, claves de autentificación, número de Token, contraseñas, dígitos de tarjetas de crédito o débito, entre otros, jamás deben darse”, advirtió. 

Recaudos
Debido a las regulaciones del Banco Central, hubo una disminución de estos delitos. En el caso de los préstamos preaprobados los bancos tuvieron que empezar a verificar fehacientemente, a través de diferentes técnicas, que efectivamente es el cliente quien está efectuando el préstamo. Una vez aprobado el mismo se acredita a las 48 horas. Si no realizan el chequeo de identidad propiamente dicho y exigido por el BCRA, deben hacerse cargo de la estafa. 

Para la abogada, si bien las medidas son acertadas y han disminuido las estafas referidas a préstamos preaprobados, siguen efectuándose los robos de dinero de las cuentas bancarias personales y para estas todavía no hay legislaciones concretas. 

“Las normativas son efectivas, pero no se dieron en tiempo y forma teniendo en cuenta que deberían haberse tomado durante el 2020”, manifestó. 

El abogado y también especialista en el tema Sebastián Valfredo, coincidió en que, como consecuencia de la cuarentena, estas estafas se hicieron muy comunes y los reclamos aumentaron considerablemente. 

Las estafas bancarias son estrategias con las que los delincuentes atraen la atención de usuarios de dinero digital para hacerse de datos personales y, entonces, robarles dinero, hacer consumos con sus tarjetas o pedir préstamos de rápido otorgamiento.

En relación a ello, Valfredo aseguró que es muy importante poder diferenciar las estafas realizadas con “dolo”, es decir con la intención de efectuarlas, de aquellas irregularidades que se pueden presentar en el sistema de una determinada empresa. Estas últimas pueden darse por errores administrativos, mientras que las primeras suponen una conducta consciente e intencionada. 

“Un error común es cuando se produce la compra y el vendedor no entrega la mercadería. Constituye un problema administrativo de la empresa”, señaló. 

Ante una situación de estafa hay dos esferas de responsabilidad, la Penal y la Civil. En la primera, el aparato de la justicia penal se va a encargar de buscar al responsable del delito y es por ello, imprescindible dar conocimiento del mismo mediante una denuncia. 

Desde el punto de vista de la responsabilidad Civil, se habla de la responsabilidad que tiene el banco para con la víctima a partir de la legislación de consumo. “La entidad bancaria tiene la responsabilidad de hacerse cargo de la estafa, es el custodio del dinero que depositó el cliente”, aseguró Abad. 

Ambos abogados coincidieron en que estos delitos son muy nuevos y que por ende todavía no están regulados específicamente. 

Entre los consejos más simples están: no dar datos confidenciales por teléfono o correo; ingresar al homebanking a través de la página oficial del banco; nunca ir a cajeros automáticos si te lo piden por teléfono; verificar que las cuentas de redes sociales de los bancos cuenten con un tilde azul de validación.

“Las resoluciones se van adaptando a las normativas que ya están establecidasa través de similitudes y aplicando analogías”, argumentó Valfredo. 

Qué pasos se deben seguir

Luego de ser víctima de un delito, lo primero que hay que hacer es informar al Estado de la estafa a través de la denuncia penal en la policía o la fiscalía. En segundo lugar, hay que realizar el reclamo en la entidad bancaria. 

“En la mayoría de los casos se trata de una vulnerabilidad en las medidas de seguridad y de autentificación de identidad por parte de los bancos, y es por ello que debe realizarse el reclamo. A veces se soluciona de manera rápida y efectiva mientras que otras, la cuestión se complejiza y hay que avanzar judicialmente”, sostuvo Abad. 

Por último, los especialistas enfatizaron en la importancia de ser conscientes y responsables. Es importante estar alertas a cualquier situación sospechosa y actuar rápidamente para evitar estafas.

Boletín de noticias