Comenzó el juicio por millonaria evasión en ventas de cereal, con riotercerenses involucrados

Locales 27 de febrero de 2021 Por Tribuna
La investigación se inició en la Justicia Federal de Villa María.
TRIBUNALES FEDERALES

Para el pasado jueves estaba previsto el inicio del juicio oral y público contra varias personas, entre ellos algunas riotercerenses, por maniobras de evasión con cerealeras. Las audiencias se desarrollan en el Tribunal Oral Federal II de Córdoba.

Según informó el diario Perfil Córdoba, los investigadores detectaron que desde 2009 se conformó una red de empresas falsas, para blanquear ventas de cereal en negro y así evadir el pago de impuestos. El líder identificado por la Justicia, de acuerdo con la acusación de la instrucción, es Fernando Luis Cuello. Pero se suman una veintena de personas que habrían participado en diferentes roles, incluida su pareja Natalia Paulus.

Según la acusación, la banda actuó en forma “cohesionada y coordinada, con cierta permanencia y habitualidad, contando con una estructura jerárquica, para realizar continuas actividades tendientes a cometer ilícitos tributarios, concretamente delitos de evasión fiscal, obteniendo en consecuencia importantes beneficios económicos en detrimento de las arcas públicas”. La comercialización de cereales se realizó en Río Tercero, San Agustín, Despeñaderos y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Utilizaban personas o empresas de identidad ficticia, para ocultar a los verdaderos sujetos obligados del pago de diversos impuestos. En este esquema, F.G. Cereales SA -cuyos accionistas son Jorge Ricardo Ferrer y Sergio Luis Guevara- y Luis F. Farías e Hijos SRL, luego Cercal SRL, compraban cereal en negro. Para blanquear esas operaciones, usaron las firmas Algeciras SA, Corretajes Group SA, Produc Tan SRL y la persona física Daniel Pelayes. Estas figuraban como contribuyentes funcionales a la emisión de facturas apócrifas, que eran controladas por los integrantes de la banda mediante el manejo remoto de claves fiscales y bancarias.

Paulus, pareja de Cuello, habría tenido un rol preponderante como organizadora del grupo. Figuraba como accionista de la mayoría de las empresas, entre ellas Swetenson SA, Árbol Grande SA y EFCE SA. Se determinó que era la encargada de dirigir y gestionar diariamente a esas firmas, según Perfil.

La hipótesis que lleva a juicio a la mayoría de los acusados se centra en la actividad de FG Cereales, porque era una de las firmas reales utilizadas por la asociación para que la maniobra pergeñada no pudiera ser advertida a ojos del órgano de control. El rol de la firma era hacer aparecer que compraban granos a las empresas apócrifas. Con esa maniobra no solo blanqueaban el cereal que el grupo había adquirido marginalmente a productores reales, que permanecieron ocultos, sino también para computar crédito fiscal a raíz de las operaciones inexistentes llevadas a cabo con las empresas apócrifas, obviamente sin el correlato de débito fiscal correspondiente justamente porque esas operaciones nunca existieron. Manejaron volúmenes importantes de comercialización de granos. Lo demuestra que muchas de las ventas terminaron en los gigantes del sector.

De la documentación secuestrada en el domicilio de FG Cereales SA surgieron cartas de porte emitidas por Cercal SRL, de junio a septiembre de 2012, cuyos destinatarios fueron Vicentin SAIC (en su gran mayoría), Bunge Argentina SA, Boca Del Río SA, Cargill SACI, entre otros.

La audiencia es presidida por José Fabián Asís. Los otros dos jueces que intervendrán son Noel Costa y Jaime Díaz Gavier.

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