El proceso para incorporar socios privados en las plantas estatales extendió sus plazos hasta noviembre. La planta cordobesa de Río Tercero encabeza el interés estratégico con sus líneas químicas y metalmecánicas, en un esquema que flexibilizó las exigencias financieras para atraer inversiones sin transferir la propiedad del Estado.
El próximo viernes 18 de septiembre, la asamblea ordinaria de delegados evaluará el balance correspondiente al ejercicio finalizado el 30 de junio de 2026. Las cuentas arrojaron un superávit económico final de $596,19 millones, con una facturación global de $46.050 millones e inversiones que superaron los $5.000 millones.