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Giro en Fabricaciones Militares: prórroga, nuevas reglas y el foco puesto en la reconversión privada de Río Tercero

El proceso para incorporar socios privados en las plantas estatales extendió sus plazos hasta noviembre. La planta cordobesa de Río Tercero encabeza el interés estratégico con sus líneas químicas y metalmecánicas, en un esquema que flexibilizó las exigencias financieras para atraer inversiones sin transferir la propiedad del Estado.
09/09/2026TribunaTribuna
LOCALES-FABRICA MILITAR

El plan de transformación de Fabricaciones Militares ingresó en un punto de inflexión. Licitado originalmente a comienzos de julio de 2026 para integrar capitales privados a sus principales complejos industriales, el concurso público acaba de recalibrar su hoja de ruta con dos decisiones centrales: la postergación de los plazos de presentación de ofertas y una flexibilización en las condiciones patrimoniales y societarias. En el corazón de esta convocatoria, la histórica planta de Río Tercero se consolida como uno de los activos centrales por su doble perfil productivo, abarcando desde insumos químicos básicos hasta capacidad metalmecánica.

Río Tercero: el doble motor químico y metalmecánico

Dentro de los cuatro grandes renglones que componen el concurso, las instalaciones de Río Tercero ocupan un lugar relevante para los planes de modernización e inversión. La convocatoria busca conformar Uniones Transitorias (UT) con empresas nacionales o extranjeras que aporten capital, tecnología y capacidad de comercialización, manteniendo la titularidad de las fábricas en manos del Estado argentino.

En Río Tercero, el proyecto privado contempla dos ejes de desarrollo estratégico:

  1. Eje Químico Básico: Comprende la operación y expansión de las líneas dedicadas a la producción de ácido sulfúrico, ácido nítrico, nitrato de amonio en solución y óleum.
  2. Capacidades Metalmecánicas: Involucra el aprovechamiento de la infraestructura orientada a la fabricación y mantenimiento de material rodante, cañones, envueltas y vainas para proyectiles de artillería.

Este esquema no implica la venta de la empresa estatal ni la transferencia de la propiedad de sus plantas, sino la figura de asociación operativa para producir y comercializar bienes tanto en el mercado nacional como en el internacional.

Extensión de plazos: casi siete semanas más para presentar ofertas

El cronograma original fijaba como fecha límite para la recepción de propuestas el 15 de septiembre de 2026, previendo la apertura de sobres para el día siguiente. Sin embargo, mediante la Circular Modificatoria N.º 2 del Concurso Público CPU-2026-SC-001, Fabricaciones Militares trasladó la presentación de ofertas para el 3 de noviembre de 2026, mientras que el acto formal de apertura de sobres se concretará el 4 de noviembre.

Esta prórroga de casi siete semanas busca otorgar un mayor margen a los grupos interesados para estructurar sus propuestas técnicas y financieras.

Desglose por subcategorías y menores barreras patrimoniales

Junto con la extensión temporal, la Circular N.º 2 introdujo un cambio sustancial: la posibilidad de realizar ofertas parciales por subcategorías en renglones donde antes se exigía competir por la totalidad del segmento.

  • Renglón N.º 2 (Explosivos y energéticos - plantas de Villa María y Azul): El pliego inicial exigía acreditar un patrimonio neto mínimo de US$ 70 millones para competir por todo el bloque. Ahora se habilitan propuestas independientes por actividad:
    • Pólvora: Patrimonio neto mínimo de US$ 25 millones.
    • TNT: Patrimonio neto mínimo de US$ 35 millones.
    • Explosivos: Patrimonio neto mínimo de US$ 10 millones.
  • Renglón N.º 3 (Productos de Defensa - planta de Fray Luis Beltrán): Tras fijar un piso general de US$ 40 millones en el pliego original, la circular formalizó montos diferenciados por subcategoría:
    • Municiones: Patrimonio neto mínimo de US$ 20 millones.
    • Armamento: Patrimonio neto mínimo de US$ 15 millones.
    • Protección balística (chalecos): Patrimonio neto mínimo de US$ 5 millones.

En caso de que un mismo oferente decida aspirar a varias subcategorías de manera simultánea, los montos patrimoniales exigidos deberán sumarse de forma acumulativa.

Nuevas facilidades para los consorcios privados

El segundo gran retoque técnico beneficia a las compañías que se presenten agrupadas en un consorcio. Para superar la evaluación económico-financiera, los oferentes deben acreditar el cumplimiento de al menos tres de cinco indicadores clave (endeudamiento, liquidez, solvencia, resultado operativo y rentabilidad).

Bajo el pliego anterior, se exigía que cada integrante del consorcio cumpliera individualmente con dichos estándares. Con la nueva normativa, el cumplimiento de estos índices —al igual que el cálculo del patrimonio neto mínimo exigido— se realizará de forma ponderada según el porcentaje de participación de cada firma dentro del grupo.

De este modo, se permite que distintas empresas combinen su capacidad económico-financiera para alcanzar los parámetros requeridos, de cara al nuevo hito licitatorio de noviembre.

 

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