Condenaron a perpetua a un padre violador por el suicidio de su hija

Policiales 06 de enero de 2024 Por Tribuna
Una Cámara de la ciudad de Córdoba fundamentó una condena a prisión perpetua por abuso sexual seguido de muerte. Para el tribunal, esta figura penal puede aplicarse incluso en aquellos casos en los que el deceso fue provocado por la propia víctima como consecuencia de los padecimientos sufridos. La sentencia fue seguida de cerca por jueces locales quienes a diario se enfrentan con casos de abusos sexuales.
JUDICIALES Abusos

Una sentencia dictada por la Cámara en lo Criminal y Correccional de 12° Nominación de la ciudad de Córdoba, sienta un importante presedente en un caso de abuso sexual cuya víctima terminó quitándose la vida

Los jueces consideraron que la figura de abuso sexual seguido de muerte, prevista en el artículo 124 del Código Penal, puede aplicarse incluso cuando el deceso haya sido provocado por la propia víctima como consecuencia de los abusos sexuales sufridos.

“A diferencia de otras normas en las que se utiliza el vocablo ‘homicidio’ no resulta necesario que la muerte sea la consecuencia de la causación física de la conducta llevada adelante por una persona sobre otra (…). Basta que la muerte (no el homicidio) sea una consecuencia, se encuentre determinada, por aquellas situaciones de abuso que como antecedente la provocan, aunque haya sido una ‘decisión’ de la propia víctima, como manera de poner fin a su padecimiento”, argumentó el tribunal. 

La frase forma parte de los fundamentos de la condena a prisión perpetua impuesta a H. L. G. T. por la muerte de su hija; quien se quitó la vida luego de haber sido sometida a múltiples episodios de abuso sexual como así también a violencia física, psíquica y económica, desde que tenía cuatro años, aproximadamente. 

La sentencia fue leída con mucha atención por los jueces de los Tribunales locales quienes a diario se enfrentan a casos de abusos sexuales, uno de los delitos que encabezan la lista de los más juzgados en esta jurisdicción.

En otro pasaje, la sentencia subraya que la autoprovocada muerte de la joven satisface adecuadamente los requisitos normativos de la figura prevista en el artículo 124 del Código Penal “en tanto esa muerte fue la consecuencia directa de esos abusos”. 

El tribunal integrado por los camaristas Gustavo Reinaldi, Gabriela Bella y Ana María Lucero Offredi, junto con jurados populares, concluyó que la situación de abuso sexual continuado afectó la psiquis de la víctima hasta que, finalmente, decidió quitarse la vida con un arma de fuego, puesto que no encontraba otra salida a su insoportable situación. 

“J.R.T se quitó la vida como consecuencia de la prolongada situación de abuso que había sufrido bajo el dominio de su padre (…). Fue J. R. T. quien apretó el gatillo, pero fue su padre quien la determinó a hacerlo. Su muerte fue el inexorable resultado de los padecimientos a la que aquél la sometió durante prácticamente toda su vida”, especifica la sentencia.

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