Al resguardo de la historia de Embalse

Regionales 29 de octubre de 2019 Por
La construcción del dique, la central nuclear, vestigios aborígenes y sorprendentes antigüedades, tienen su espacio en el Museo Municipal Ingeniero Juan Carlos Alba Posse.

Fue el primer edificio de Embalse, con lo cual, resulta natural que haya terminado albergando buena parte de la historia de la localidad.
La reseña cuenta que lo construyeron los ingleses es en 1914, poco antes de comenzar la obra del dique y antes de este destino, funcionó como depósito y estación transformadora.
Desde el 21 de abril de 1995 funciona allí el Museo Municipal Ingeniero Juan Carlos Alba Posse, llevando el nombre de quien ideó esa gran obra de ingeniería que debido a su temprana muerte, a los 48 años, debió ser continuada por Santiago Fitz Simon.
Naturalmente, la construcción del dique que luego daría origen al pueblo, tiene un lugar destacado en este espacio, aunque también pueden observarse varias antigüedades como el primer teléfono que funcionó en la localidad, de 1914, que capta la mayor atención de los visitantes.  Por todo lo que significa para Embalse, también está representada la Central Nuclear, además de los aborígenes de la región, entre otras cuestiones. En tanto, su planta alta cuenta con una sala para exposiciones artísticas itinerantes, que suelen renovarse mensualmente.
Ubicado en barrio Casitas, enfrente del paredón del dique, a media cuadra de la ruta 5, el museo puede visitarse de martes a domingo de 9 a 12 y 16 a 20. Ya funciona en horario de verano y así seguirá ocurriendo hasta fines de marzo.
La entrada consiste en una colaboración, "pero solo si se puede", aclara Adriana Olmedo, su responsable desde los orígenes del mismo.
Ella observa que los turistas cada vez se muestran más interesados en conocer la historia del lugar que visitan y se prepara para recibirlos. No obstante, aclara que el flujo de visitantes es constante durante todo el año, gracias a los alumnos de diversos colegios de la región, ya que no hay un espacio similar en todo el Valle de Calamuchita.
En cuanto al estado edilicio de este añoso edificio, la última intervención tuvo que ver con el mejoramiento de su fachada, incluyendo un destacable trabajo de iluminación.
Olmedo se muestra conforme con las condiciones en que se encuentra este espacio a cargo del Municipio, que recuerda, empezó a recibir mayor atención a partir de la gestión del intendente Carlos Alesandri. Afortunadamente para el museo, esta tendencia se acentuó desde que su hijo Federico asumió al cargo, sobre todo con el aporte en mobiliario que favorece la exhibición de los objetos.
"Siempre quedan cosas pendientes pero ya van a llegar", asegura quien está a cargo de este lugar que ya forma parte de su vida, incluso, vive de manera contigua. Sanitarios, un depósito, mejorar el sistema de calefacción y agregar una puerta de vidrio en la entrada, son las asignaturas pendientes para este lugar que resguarda la historia de Embalse.

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