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La llegada de la fe católica a Río Tercero, fue impulso de los Acuña, la familia fundadora

Locales22/06/2026TribunaTribuna
IGLESIA HISTÓRICA
El primer templo católico de Río Tercero, bendecido bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes, en 1923. Estaba ubicado en la calle General Paz 140. 

Que la familia de don Modesto Acuña haya sido devota, católica practicante, fue fundamental para el advenimiento de la religión a la zona donde luego crecería Río Tercero. Hasta ese momento los centros de fe de la región estaban en Villa Ascasubi, cuando llevaba el nombre de "Capilla del Rodríguez" y en la zona de "El Salto" donde también se había erigido una Capilla, la misma que quedó sepultada por las aguas cuando se construyó el dique Piedras Moras y las aguas del río Ctalamochita formaron el lago "Piedras Moras".

Antes de la fundación oficial de Río Tercero, y de la conformación casi espontánea del pueblo, el oratorio que la familia Acuña había hecho construir en una parte del casco de la estancia "Media Luna" fue el primer lugar donde se celebró misa en estas tierras. Solía ser el legendario cura José Benard, el párroco de Capilla de Rodríguez el encargado de oficiar misa, cuando no un grupo de sacerdotes Carmelitas y Salesianos que venían de Córdoba, y que habían entablado amistad con los Acuña cuando éstos habían estado radicados en la capital de la Provincia.

En 1915 visitó Río Tercero Monseñor José A. Luque a quien se le tributó una cálida demostración de afecto, presidida por el párroco José Benard. Y ese mismo año se fundó el Primer Centro de Doctrina Cristiana.

Este tema obliga a un comentario especial con respecto al Presbítero José Benard, nacido en Chilecito, La Rioja, el 19 de mayo de 1881 hijo del químico francés José Benard y de la riojana Virginia Porto. En 1894 su vocación lo impulsó a ingresar al Seminario de Nuestra Señora de Loreto en Córdoba y tras once años de estudios cantó su primera misa en la capilla del seminario el 8 de diciembre de 1905. Después de su primer destino hacia la parroquia de Tulumba, el 14 de julio de 1906 fue designado como Cura Vicario de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Villa Ascasubi, levantada cien años antes por Juan Rodríguez Cordero, bajo el nombre de "Capilla de Rodríguez". Durante el año 1889 y durante la gobernación de Marcos Juárez se loteó el predio de la capilla por decreto gubernamental y se le otorgó el nombre de Villa Ascasubi, en homenaje al poeta gauchesco Hilario Ascasubi.

La falta de caminos y las distancias existentes entre los distintos lugares poblados hizo que la figura de Benard se emparentara con la del cura Brochero quien recorría las serranías cordobesas a lomo de mula. Benard lo hacía montado en su alazán para cumplir con su vasto plan de acción católica, con sueños que para muchos de sus amigos parecían descabellados. El 25 de mayo de 1910 Benard lograba la inaguración de la casa parroquial, acto que sería presidido por el obispo diocesano Zenón Bustos. Aquellas instalaciones se abrirían generosamente para fiestas, reuniones y variadas veladas. La llegada del ferrocarril acompañó la tarea de Benard que se hizo más ambiciosa, extendiendo su zona de influencia siendo conocido como "el sembrado de capilla". Pampayasta Norte y Sud, Los Potreros, Salto Norte y el templo de Río Tercero donde se consagraría la imagen de la Virgen de Lourdes.

En 1921, el cura Benard le solicitó al vecino de Río Tercero, Enrique Torrado en préstamo o en venta un terreno que tenía sobre calle General Paz para levantar una iglesia ya que doña Zoila de Acuña quería que los oficios religiosos se realizaran en el oratorio de su estancia o en el templo que haría construir en barrio Norte. Torrado aceptó y fue el primer escribano Ramallo Sarmiento quien oficializó la transferencia
La construcción de la primera parroquia de nuestra ciudad tiene su historia de sacrificio y trabajo. El encargado de la obra fue Adolfo Fenoglio. El diario "Los Principios" en un artículo de 1922 informaba "...se ha constituído ya la comisión pro-templo que presiden los prestigiosos vecinos Antonio Moretto y Pedro Gioda, habiéndose levantado los cimientos de la obra y recolectado una fuerte suma de dinero a fin de dejar terminada la nueva iglesia”. También se agregaba que Río Tercero no tendría solamente ese templo sino también otro templo y un gran colegio católico: el de las beneméritas Hermanas de las Huérfanas (serían las Carmelitas Descalzas), tienen ya colocado un molino y acarreados los materiales para iniciar en breve la construcción de un gran colegio católico..."

Toda la población de Río Tercero se dio cita aquel día de octubre de 1923 cuando se produjo, por parte de Monseñor José A. Luque la bendición de la primera parroquia consagrada a la Virgen Nuestra Señora de Lourdes, en reconocimiento una gracia especial obtenida por su mediación.

Otro hito fundamental del catolicismo riotercerense se marcó el 15 de junio de 1925 cuando se inauguró el Colegio "Jesús, María y José" que su fundadora Zoila T. de Acuña puso en manos de las hermanas Carmelitas Descalzas. Para la debida atención de esta Comunidad y por requerimiento del aumento de la población fue necesario el nombramiento de un Vicario Cooperador, siendo el primer el padre Federico Bagni de inolvidable memoria en Río Tercero por ser el impulsor de la obra del parque Infantil "Modesto Acuña".

Si bien Río Tercero tiene capilla desde 1923 recién el 29 de junio 1934 se convierte en Parroquia cuando el Arzobispado nombra párroco a Ambrosio López Taborda quien así se convierte en el primer párroco de Río Tercero. Estaría menos de un año, pues en marzo de 1935 lo reemplazó Ángel Pizzolato Omega, quien ejerció esa función hasta la llegada del padre Ernesto Compañy Cánaves quien se convertiría en impulsor mayor de la creación de la gran iglesia del centro. 

Nota realizada años atrás por el periodista César Herrera, para un suplemento especial de TRIBUNA.

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