Tania Bruno: ¿Cómo viven ahora sus padres y hermanos?

Locales 21 de julio de 2018 Por TRIBUNA
Después de la muerte de la nena y que su madre fuera absuelta por la Justicia de Río Tercero, la familia Bruno se desintegró totalmente. Los padres de Tania se separaron y sus hermanos fueron creciendo en distintos lugares, jurando ambos que nunca más iban a volver a ver a su madre. Ese es actualmente -de acuerdo a lo que pudo averiguar esta semana TRIBUNA- el panorama de la familia de Tania Soledad Bruno, la niña que hace 23 años fue asesinada brutalmente en Hernando.
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En Hernando y Almafuerte
Tomando contacto con fuentes muy confiables, este medio pudo confirmar que Paul Bruno está viviendo nuevamente en la ciudad donde ocurrió hace más de dos décadas el horrendo crimen, y que Sandra Vignolo -madre de Tania- se encuentra desde hace muchos años en Almafuerte.
A Paul se lo ve periódicamente en Hernando, donde está viviendo nuevamente, y se encuentra con su nueva pareja -que formó desde hace muchos años- en un casa ubicada en la zona céntrica de la ciudad.
Anteriormente, el padre de Tania estuvo residiendo unos seis años en una casa que había comprado en La Cumbrecita, donde tendría un complejo de cabañas que administraría uno de sus hijos.
"Acá muchos desconocemos de qué trabaja Bruno. Lo que sí sabemos es que en la Municipalidad (de Hernando) no está más. Se retiró después de muchos años de tener carpetas médicas", explicaron y concidieron algunos vecinos de la "Capital Nacional del Maní".
¿Qué es de la vida de Sandra Vignolo? La madre de Tania vive en la vecina ciudad de Almafuerte, sigue en pareja con un exefectivo policial (retirado de la exUnidad Regional 7 -hoy Unidad Regional Departamental Tercero-, con quien tuvo una menor de unos 13 años.
"La mujer es muy querida en Almafuerte, por su simpatía y solidaridad. Ha integrado comisiones directivas de muchas instituciones, como actualmente lo hace en la Sociedad Española y en la cooperadora de la escuela donde asiste su hija", aseguró un periodista almafuertense, quien pidó reserva de sus datos filiatorios.
Además, la misma fuente agregó: "Se la ve casi siempre con su pareja e hija, andan los tres juntos cuando acuden a los espectáculos que se realizan en la ciudad, o cuando hacen compras en los negocios".
Vignolo es empleada de la Municipalidad de Almafuerte.
Tras la muerte de Tania, la historia familiar que habían construido Bruno y Vignolo se destruyó vertiginosamente.
La relación entre ambos comenzó a desmoronarse antes del juicio a la mujer, cuando ella estaba en la cárcel.
Privada de la libertad, Sandra le habría mandado una carta a su mejor amiga (de la ciudad de Hernando) donde le confesaba que se había enamorado del policía que la custodiaba en el calabozo de la exUnidad Regional 7 de Río Tercero.
Esa misiva habría caído en manos de Bruno, quien después de eso dejó de ir a las audiencias del juicio que se desarrolló en la Cámara del Crimen de los Tribunales de Río Tercero.
Al tiempo de quedar libre, Vignolo se fue a vivir a Almafuerte con el policía, perdiendo la tenencia de sus otros dos hijos varones (Fabricio y Martín) porque estaba imposibilitada económicamente de afrontar sus cuidados.

El horroroso hecho
Tania Soledad tenía solo nueve años y fue asesinada hace 23 años en la casa donde vía con sus padres y hermanos.
El fatídico domingo 16 de julio de 1995, la pequeña fue estrangulada con un cable en la ciudad de Hernando.
El cuerpo sin vida de la pequeña fue hallado en horas de la tarde por Fabrizio Bruno, el hermano mayor de Tania, quien al ingresar a la vivienda vio a su otro hermano, Martín (quien tenía dos años), llorando desconsoladamente.
Fabrizio se percató que algo grave había ocurrido cuando observó a su mamá tirada en el suelo, inconsciente y con manchas de sangre en el rostro. Y de inmediato vio a la menor Tania tirada sobre la cama matrimonial.
Según declaró inicialmente la madre, un grupo de mafiosos pretendió cobrarse con la vida de su hija una supuesta deuda de su marido.
En el juicio realizado en diciembre de 1996, la Cámara del Crimen de Río Tercero absolvió a Vignolo por falta de pruebas. Sin embargo, en los fundamentos, el tribunal dijo tener "la impresión" de que la madre era culpable de la muerte de su hija pero "se carecían de pruebas".
"Sé que soy inocente, pero nada de lo que yo diga tiene valor para la Justicia. Yo soy mala persona para los jueces, nadie me tiene en cuenta", señaló Vignolo tras ser favorecida en el juicio.

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