La cuestionable decisión de suspender las actividades en el Concejo generó polémica

Locales 17 de julio de 2022 Por Tribuna
Por tareas de fumigación no se realizó la sesión ordinaria
LOCALES-YANTORNO
Horacio Yantorno, presidente del Concejo Deliberante

La determinación de cerrar el Concejo Deliberante de Río Tercero durante dos días debido a tareas de fumigación, resulta en principio polémica. La decisión se produce en un contexto de vacaciones de invierno de las escuelas y el Poder Judicial, pero con innumerables temas pendientes por parte de los ediles. 

La sesión de este jueves fue suspendida y la medida generó las más diversas críticas. El presidente del Concejo, Horacio Yantorno, defendió la decisión adoptada y se mostró sorprendido frente a la “polémica”. “No es la primera vez que ocurre algo así, es algo normal, se hace todos los años”, apuntó respecto a las tareas de desinfección. 

Además, Yantorno señaló  TRIBUNA que “se está cumpliendo con lo establecido en la Carta Orgánica Municipal que exige, como mínimo, tres sesiones al mes. Siempre sesionamos todas las semanas no veo porqué los cuestionamientos”, sostuvo.

El edil radical acotó además: “Nosotros seguimos trabajando, en ningún momento se paró”. Dijo también que los temas “continúan en análisis y serán tratados la semana próxima”.

Yantorno coincidió con otros ediles que explicaron la situación, al asegurar que no “había temas urgentes” para ser debatidos. 

Frente a los interrogantes de porqué no se trasladó la sesión a otro espacio -como el anfiteatro municipal por ejemplo- o bien se decidió una reunión virtual como ocurrió durante los primeros meses de la pandemia-, Yantorno dijo que “no se puede salir a sesionar a cualquier lado si no se tiene la base administrativa. Me llamó la atención que no lo sepan, hay un desconocimiento absoluto de la labor legislativa y los requerimientos administrativos del Concejo”, en referencia a quienes cuestionaron la decisión tras ser informados sobre la suspensión de la sesión semanal.

Aunque la información no fue confirmada por el presidente del Concejo, se sabe que al menos tres o cuatro de los 11 concejales estarían de vacaciones. Frente a esta situación se habría decidido suspender la sesión y realizar las tareas de fumigación.

“Cobran 350 mil pesos por mes, no pueden darse el lujo de no trabajar. Podrían haber sesionado en otro sitio como lo hicieron durante la pandemia. Que fumiguen no es excusa para parar la actividad durante dos días”, fueron algunas de las críticas que se pudieron apreciar en las redes sociales en donde se hizo referencia a la situación.
 

Más allá de la polémica, Yantorno también justificó la decisión en lo imperativo que resultaba proteger toda la documentación que hay en el ámbito del Concejo: “Una edil me dijo que había excrementos de roedores y lógicamente esa situación me preocupó. Luego yo también lo comprobé; no podemos arriesgarnos a que todo lo que se guarda en el edificio se afecte”, señaló el edil.

El presidente del cuerpo deliberativo señaló que la vieja casona que alberga al Concejo necesita de mejoras y mantenimiento. En ese sentido sostuvo que está en conversaciones con el Ejecutivo para que se realicen obras en el edificio de Alberdi y 25 de Mayo.

En tanto, el concejal Javier Lunari, en declaraciones radiales, cometió el error político de sostener que no había esta semana temas importantes que tratar, como si la ciudad no los requiriera casi cotidianamente.

La decisión de “cerrar” el Concejo no cayó bien en algunos concejales del oficialismo, quienes advirtieron que fue un mensaje “preocupante” hacia la gente en un contexto social y económico muy complicado, en el que el vecino exige señales de trabajo y compromiso de la clase dirigente.

Algunos, incluso, tuvieron la “valentía” de opinar que “una verdad a medias no es verdad”. No aplica precisamente a este caso, ya que la verdad es más que evidente: el Concejo evitó realizar una sesión y ejercer varias horas de trabajo.  

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