No cesa la tristeza a una semana del fallecimiento del padre Sergio

Locales 09 de enero de 2022 Por Tribuna
El padre Sergio falleció el pasado sábado al mediodía como consecuencia de un infarto mientras circulaba en bicicleta en compañía de su hermano.
PADRE SERGIO
El padre Sergio Rubiolo en su última entrevista con TRIBUNA 

La tristeza aún se percibe en la comunidad católica de Río Tercero, en sus allegados y vecinos. El repentino fallecimiento del padre Sergio Rubiolo conmocionó a todos. “Media ciudad venía aquí”, señalan en el entorno de la Parroquia Cristo Rey de barrio Castagnino, que el padre Sergio dirigía, con gran compromiso y carisma. Tenía a su cargo también la Capilla San Martín de Porres, y de la Virgen del Valle donde celebraba misa con entusiasmo y lograba amplias convocatorias, incluso en cuarentena cuando fue pionero en transmitir el rito en vivo por las redes sociales. Él solo frente al altar y la cámara web. Del otro lado decenas de fieles que se conectaban puntualmente  y recibían un baño de espiritualidad y de compañía en el encierro obligado.
   

“Continuaré mientras haya seguidores, creo que es un servicio que se puede seguir ofreciendo, pero no tenemos una visión global entre todos y algunos sacerdotes ya la han dejado pero es una forma de comunicación que hay saber aprovechar”, dijo en febrero del año pasado en una entrevista con TRIBUNA sobre la nueva modalidad de contacto. 
   

El padre Sergio falleció el pasado sábado al mediodía como consecuencia de un infarto mientras circulaba en bicicleta en compañía de su hermano. El velatorio se realizó en Cristo Rey y el domingo sus restos fueron sepultados en el cementerio sacerdotal de la Casa de la Familia de Villa María, donde era oriundo. 
   

Sergio Antonio Rubiolo nació el 15 de septiembre de 1965 y se formó en el Seminario Mayor “San Carlos Borromeo” de la Arquidiócesis de Rosario. 
   

Fue ordenado sacerdote el 22 de diciembre de 1992 por el entonces obispo Guillermo Disandro. En la actualidad era docente en el Seminario Mayor "Jesús Buen Pastor". Fue vicario general del obispo Rovai, como así también vicerrector del colegio Argentino en Roma.
 

Aún no se conoce el nombre de su reemplazante. En principio la misma del domingo en la Capilla de Porres será encabezada por el obispo de la Diócesis de Villa María Samuel Jofré.
   

¿Escuchó hablar de castigo divino en este último tiempo?, le preguntó este medio en febrero dentro de las tantas interpretaciones de la pandemia. “Si muchos hablan de eso porque hay grupos más extremistas pero a mí me parece que el castigo siempre es humano porque dependemos de nuestras decisiones. Tenemos que hacernos cargo y no echar culpas. Veo que a la gente le cuesta asumir responsabilidades, sobre todo las víctimas, un poco porque siempre las obligan los otros. Creo que la pandemia es consecuencia de decisiones puramente humanas. Si yo estoy contagiado y hago vida normal contagio a un montón como ha pasado, entonces no es castigo divino, es la decisión irresponsable de alguien que mete en problemas a todos. Creo que Dios nos ha dejado un don hermoso que es la capacidad de decidir y en la medida que lo hagamos bien construiremos un hermosa humanidad pero si se hace de manera egoísta, habrá consecuencias”, respondió con sabiduría.

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