Walter Luna Servicios Inmobiliarios cumplió 13 años

Locales 14 de agosto de 2021 Por Tribuna
Aniversario, trayectoria y una profesión hecha con pasión. Walter Luna Servicios Inmobiliarios 3571-412733
LOCALES Luna

Un 10 de agosto de 2008, alentado por su esposa y en una búsqueda personal por encontrar “aquello” que le permitiera pasar más tiempo en familia y acercarse a la gente, Walter Luna (CPI Matrícula 2608) decidió cumplir el sueño para el que, con mucho esfuerzo, se había formado y abrió su propia inmobiliaria. 

Empezó desde cero, repartiendo tarjetas a los clientes que compraban en su verdulería, dividiéndose entre dos trabajos. Dentro del primer mes vendió su primera casa y a los seis meses ya había logrado vender tres más. Fue en ese entonces que entendió que ya era momento de dedicarse por completo al rubro que le apasionaba, la comercialización de inmuebles. El pasado martes la inmobiliaria celebró su aniversario número 13 y en un recorrido por la memoria Walter habló con TRIBUNA. Repasó las experiencias, su historia, los altibajos, pero por sobre todo acerca de lo gratificante que es para él esta profesión y de cómo la utiliza como un medio para llegar a las personas, a sus clientes, escucharlos, aconsejarlos, crear puentes y hacer amigos. 

“No he hecho tantas ventas como sí tantos vínculos”, sostuvo, y agregó que su premisa es siempre ponerse al servicio de la gente y de sus necesidades, y de esta idea principal es que surgió  el nombre de su negocio; “Walter Luna” seguido de “Servicios Inmobiliarios”.

Luna se dedica mayormente a la venta de inmuebles y a realizar tasaciones, tanto en Río Tercero y zona como así también ha logrado extender su negocio al resto de Córdoba, preferentemente las sierras y Buenos Aires. “Donde tenga un inmueble para vender, ahí estoy”, contó y además agregó que gracias a contactos y a la unión que mantiene con sus colegas de otras inmobiliarias ha logrado llegar más lejos. 
 

Administra sólo algunos alquileres y considera que, si bien es una entrada fija, prefiere dedicarse a la venta que es su fuerte. En este mercado fluctuante desenvolverse en esta área es lo que le ha servido. Fue creciendo y ante las crisis económicas,   afirma que fue cuidadoso, reservado y aprendió a atravesar los obstáculos. 
 

Con respecto al escenario pandémico y cómo lo influyó, aseguró que las ventas no se frenaron y que por el contrario la gente prefirió y prefiere cada vez más invertir su dinero en inmuebles. Algo que él considera lo más óptimo a la hora de pensar en qué hacer con los ahorros, dónde colocarlos o cómo resguardar el dinero. 
 

Walter aprendió a lo largo de su carrera que una de las cosas más importantes de la profesión es conseguir que ambas partes, tanto comprador como vendedor, queden satisfechos. “El buen trabajo de un corredor inmobiliario, además de acercar las partes es conseguir que queden contentas”. Y sostuvo que mientras la negociación sea gratificante para todos, crea vínculos y muchas veces abre puertas. 

Ubicado en su oficina de Vélez Sarsfield 292, en pleno centro de la ciudad, cálido y con un brillo en los ojos al hablar de su esposa y sus cuatro hijos, expresó que son su sostén y que lo han alentado siempre a seguir adelante. Afirma que el éxito para él, es poder disfrutar de lo que uno hace y hacerlo con amor es lo más importante: su mayor deseo es, algún día, poder jubilarse de esta profesión. “Me gusta, me fascina. Hacer negocios, estar con la gente”, finalizó. 

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