El sector lácteo también es afectado por la devaluación

Locales 30 de junio de 2018 Por TRIBUNA
La devaluación ha afectado gravemente al sector lácteo. La vaca come en dólares y vende leche en pesos.
sector lácteo

Esto es así porque el 90% de la leche producida en el país tiene como destino el mercado interno. Y si bien la mayoría de nuestros insumos se producen en el país, extrañamente todos están a precio dólar, una de las tantas rarezas de Argentina. Sumado a esto no hubo ningún tipo de reforma impositiva que incentive la producción.


Los especialistas dicen que el mercado internacional manda señales positivas a la lechería argentina para lo que resta del 2018. Se espera un incremento de los precios internacionales de la leche y un crecimiento de la demanda de lácteos. En cuanto a los países adonde Argentina exporta, China aumenta la importación gracias a que deja de haber restricciones internas, aumenta las compras de Argelia y a nivel regional Brasil también aumenta el consumo. En lo que respecta al mercado interno, la buena noticia es que todavía no ha sufrido una disminución del consumo pese a la caída de poder adquisitivo de los consumidores.
Según lo antedicho, a pesar de la devaluación, los mercados nos estarían mostrando un buen escenario para la lechería este año, pero el interrogante es si ello llegará a reflejarse en el precio que cobra el productor.


En lo que va del año nuestros insumos aumentaron el 40% y la leche solo el 10%. Ecuación mortal para los tambos, sector que viene herido desde hace muchos años. Por lo general cuando los precios internacionales aumentan las industrias dicen que no pueden aumentar el precio pagado al productor porque producen leche en polvo (es la forma en que se exporta la mayor cantidad de leche). O también argumentan que solo representa el 10% de la leche producida en el país. Al contario, cuando hay una caída de los precios internacionales de la leche en polvo, es motivo suficiente para que el industrial baje el precio. Y más allá de esta cintura discursiva de los industriales, que un día te dicen una cosa y al otro todo lo contrario según sea más conveniente a sus intereses, el mercado de la leche está distorsionado: ¿Y qué significa esto? Que a los consumidores les pueden aumentar el precio al doble en el supermercado y a los productores un 10% a los cinco meses.

"En lo que va del año nuestros insumos aumentaron el 40% y la leche solo el 10%. Ecuación mortal para los tambos, sector que viene herido desde hace muchos años.


La Subsecretaría de Lechería, que ahora pasó a rango de dirección, cumple la función de una bolsa de trabajo para algunos K residuales, algunos lobistas de la industria y algún que otro dirigente del PRO con ganas de trabajar poco y ganar un muy buen sueldo como empleado burócrata en la función pública. En una reunión hace un tiempo un dirigente de esa subsecretaría (que viene de la gestión kirchnerista) confesó que compró el tambo mientras estaba en la función pública y lo vendió porque es más rentable la política.
Estamos gastando una millonaria cantidad de dinero en una Dirección de Lechería que no ha logrado nada en estos años. Hemos escuchado algo que nos provoca un dolor inmenso de boca de su director Alejandro Sammartino, quien sostiene que la concentración de la lechería es irremediable, es un proceso a nivel mundial el cierre de tambos y la solución que plantea es la resignación. Si el cierre de tambos es irremediable, si como funcionarios no pueden hacer nada, para qué le pagamos un sueldo. Están muy equivocados y demasiados cómodos en sus oficinas.

"La Subsecretaría de Lechería, que ahora pasó a rango de dirección, cumple la función de una bolsa de trabajo para algunos K residuales, algunos lobistas de la industria y algún que otro dirigente del PRO con ganas de trabajar poco y ganar un muy buen sueldo como empleado burócrata en la función pública".


Lamentablemente había muchas esperanzas puestas en este nuevo Gobierno, pero si me preguntan qué ha hecho la Dirección de Lechería en estos tres años, no puedo nombrar nada. No se avanzó en una ley de lechería, porque justamente su director no cree en una ley. Se dedicaron a pelearse con el área de lechería de la provincia de Santa Fe, discusión que hasta fue mediática. Cuando se tendría que haber peleado con las tres mafias que hay en el sector lechero argentino: las industrias, ATILRA (el sindicato de empleados lácteos de la industria) y los intermediarios mayoristas; pero en este país nadie se pelea con las mafias. Lo único que se puede rescatar de la actual gestión en el área de lechería es que es abierta al diálogo y que no actúa como durante el kirchnerismo, cuando cumplía funciones de "Gestapo" y perseguía ideológicamente a productores y dirigentes.


Sumado a las mafias del sector lácteo y la inacción del Gobierno, tenemos un grave problema de representación en el sector. Hay cerca de 20 entidades que dicen representar a los 10 mil productores tamberos de Argentina, pero la realidad es que todas tienen muy pocos afiliados, poca representatividad y posturas muy distintas. Los productores reclaman masivamente la unidad del sector en torno a una sola entidad, debemos escuchar ese reclamo. Hubo intentos de esto en el pasado y han fracasado rotundamente, lo que ha provocado más divisiones. No nos podemos permitir fracasar de nuevo y en este sentido hay dos iniciativas interesantes como lo son USV (Una Sola Voz) y consignataria de leche en la provincia de Santa Fe.
Demanda mundial no va a faltar y el mercado interno tiene un gran potencial de crecimiento debido a que las clases bajas en la actualidad consumen muy baja cantidad de lácteos, así que la lechería argentina tiene futuro.

Guillermo Biotatto
Ing. Agrónomo - M.P. 4298

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