El Movimiento de Schoenstatt sigue adelante con su labor solidaria

Locales 08 de junio de 2020 Por Tribuna
Más de 100 misioneras colaboran en la confección de prendas para los necesitados
SOCIALES Ropa

Ni siquiera en tiempos de pandemia se detiene la actividad solidaria que llevan adelante en Río Tercero las más de 100 misioneras del Movimiento Apostólico de Schoenstatt. El grupo, integrado en su mayoría por mujeres adultas mayores trabaja por estos días en la confección de prendas de vestir para abrigo para adultos y niños. Además, hace algunas semanas entregaron al Municipio batas y cofias que irán destinadas al personal de salud.

“Actualmente estamos haciendo colchas para cunas, sacos para bebés, abrigos y escarpines para los abuelos que están en los hogares de día”, detalló entusiasmada Dominga Sandrone, coordinadora del grupo. “Pochola”, como todos la conocen, es una de las más activas misioneras, aún con sus 92 años.

“Hay mucha necesidad, la gente pide ropa de abrigo ya no solo para niños, sino para todas las edades. Y tratamos de atender todas las demandas”, contó.

Pochola confió que el Movimiento recibe donaciones, “la gente es muy generosa”, dijo y recordó que algunas personas también realizan aportes de dinero con el cual se suelen comprar materiales para confeccionar prendas y así seguir ayudando a los que más necesitan.

Las acciones del Movimiento no solo están orientadas a fabricar ropa: “También distribuimos soja que nos donan y recetas para que la gente pueda aprovechar y hacer comida”, contó Pochola.

“Emociona mucho la ayuda que recibimos de la gente y también hay mujeres que no son misioneras que colaboran tejiendo o aportando materiales para que podamos seguir trabajando”, reconoció.

El Movimiento Apostólico de Schoenstatt -que existe a nivel mundial- lleva 31 años desarrollando su actividad en la ciudad. Además de la labor solidaria se ocupan de atender las cuatro ermitas construidas a la virgen que veneran, instaladas en barrios Sur, Intendente Ferrero, Castagnino y en el Paseo del Milagro. “Cuando pase esto del aislamiento vamos a bendecir dos ermitas más, una en Las Gamas, en una casa de campo para personas recuperadas de problemas de adicciones, y otra en Tancacha”, dijo. “Siempre digo que el Movimiento es una ‘escuela de María’”, señaló Pochola en referencia a las enseñanzas que se imparten a las misioneras mensualmente, brindándoles un mensaje “para la vida”. 

Pochola está orgullosa del trabajo que lleva adelante el grupo que coordina: “Somos unos de los pocos que hemos seguido trabajando durante la pandemia, incluso desde Córdoba nos han pedido que enviemos fotos y videos de nuestra actividad para mostrar a otros movimientos”, manifestó.

Boletín de noticias