A 31 años de las explosiones provocadas para encubrir el tráfico ilegal de armas, Río Tercero conmemora un nuevo aniversario. Entre el legado insobornable de Ana Gritti, las condenas a la cúpula militar y la impunidad política, la comunidad transforma el trauma en un emblema de memoria y reparación.
Tras ser seleccionado por sorteo entre sus compañeros de seminario, el joven cordobés asistirá al pontífice durante la misa del martes 10 en FADEA y tendrá a su cargo el lavado de manos del Santo Padre.