Las tareas se ubican en el recambio de varios tramos en mal estado, que datan de varias décadas atrás, precisamente en las zonas céntricas más transitadas de Río Tercero.
Con una inversión inicial de un millón de dólares, la Cooperativa de Río Tercero inicia el reemplazo de 12.000 medidores tradicionales por dispositivos inteligentes que permitirán a los usuarios monitorear su consumo en tiempo real mediante una aplicación.