Scotto apuesta a la responsabilidad social por sobre los controles

Regionales 25 de junio de 2020 Por Tribuna
Cuarentena. El intendente está conforme con la respuesta de los vecinos ante las nuevas flexibilizaciones, pero llamó a mantener los cuidados porque no dudará en retomar restricciones si aparecen casos propios o cercanos, aseguró.
REGIONALES - Scotto

En Corralito, ni la autorización de reuniones familiares ni la reapertura de bares y comedores, afectaron la tranquilidad con que se transita esta fase de la cuarentena.
Al menos, así lo destaca su intendente, José Ignacio Scotto, quien parece haber alcanzado una especie de pacto tácito con la población.
“Si bien, la principal fuerza de control es la Policía y el Municipio tiene la potestad de clausuras, apelamos a la responsabilidad social, la idea  es no estarles encima”, afirmó el jefe comunal.
“Elijo creer que la gente entiende esta nueva normalidad porque el Estado no puede solo y el vecino tampoco”, agregó.
De todos modos, sigue advirtiendo que “lo peor está por venir y más allá de que el foco está en Buenos Aires, Corralito no es una isla y hay que seguir cuidándose”, en relación al riesgo que representa la incierta evolución del coronavirus.
En medio de una situación que parece controlada, Scotto enfatiza: “No voy a dudar en retroceder al 20 de marzo ante la aparición de casos porque lo más importante es la salud y coincido en lo que plantean desde el Gobierno nacional, la economía se recupera, una vida no”.
Así como se habla de una curva de contagios de la que a nivel nacional aún se espera el “pico”, en el ámbito local se puede trazar un paralelismo sobre lo que representó la necesidad de asistencia social.
Para Scotto, esa circunstancia ya llegó a su techo y comenzó a decrecer, acompañando las conocidas flexibilizaciones. El intendente identificó el primer mes del aislamiento como “el más intenso” en este sentido, aunque aseguró que desde el Municipio se logró dar respuestas.
“Ayudamos a todas las personas que lo requirieron, sin mirar el signo político, porque creemos en la concepción de un Estado presente”, remarcó. Según detalló, la asistencia se tradujo en alimentos, medicinas, traslados, pañales, pago de servicios básicos como luz, gas y hasta en la conectividad “para que todos los niños pudieran hacer sus tareas de manera remota”.
Aunque se encontraba a la espera de un detallado informe, Scotto estimó que la erogación del Municipio durante esta cuarentena superó el millón de pesos. Al respecto aclaró: “No me gusta hablar de gasto sino inversión cuando se trata del Estado, más allá de lo que representa esa cifra para un Municipio pequeño y con un 30 por ciento de caída en la coparticipación”.
“Fue un gran esfuerzo pero lo pudimos afrontar con recursos propios y ayuda de la Provincia, con quien estuvimos en contacto permanente a través de sus ministerios”, destacó Scotto.
De cara a lo que viene, el jefe comunal aseguró que la localidad está preparada para un eventual primer caso de Covid-19 “y más también”.
En ese sentido, detalló que cuentan con el equipamiento necesario para el personal de salud, dos ambulancias y un centro de aislamiento ya montado en el SUM del Centro Juventud Agrario. Este lugar sería destinado a pacientes que pueden recuperarse de manera ambulatoria pero no tienen las condiciones ideales en sus hogares, es decir, baño, dormitorio y un espacio para comer, de uso exclusivo, sin contacto con el grupo familiar.  En el mencionado centro ya se equiparon los dos vestuarios con camas, disponen de duchas y baños, como así también heladera, cocina, mesas y sillas para atravesar una afección leve.
Para casos complejos que requieran asistencia respiratoria, naturalmente no están dadas las condiciones para permanecer en Corralito y se activará el protocolo de traslado, como está previsto para un 85 por ciento de los municipios cordobeses.

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