Alejandro Orlando siempre estuvo cerca

Artes y Espectaculos 26 de enero de 2019 Por
El actor estuvo presente en la cartelera teatral de Almafuerte
Orlando

Por segundo año consecutivo, el reconocido actor Alejandro Orlando (1969) regresó a la cartelera almafuertense multiplicado por tres, a través del Área de Cultura, Turismo y Deportes del Municipio local. Modalidad que comenzó el verano pasado y continuó esta temporada con las funciones de Buena Macho (con Hernán Sevilla y Alejandro Dreizik), Mi vida con Robert (unipersonal) y Los iluminados (con Hernán Sevilla). Esta última, con dirección de Cheté Cavagliatto, forma parte de la Trilogía del fin del mundo y fue estrenada por

Orlando y Sevilla en 2007. En el caso de Mi vida con Robert y Los iluminados, por primera vez se presentaron en la vecina ciudad con gran repercusión. Lo particular fue que en solo una semana el Cine Ideal Cooperativo fue escenario de las tres producciones del cordobés, una de las mitades -la argentina- del exitoso grupo Los Modernos. Dúo formado en Córdoba (2002) con su colega uruguayo Pedro Paiva, que lleva más de 2000 representaciones en Argentina, España y México entre otros países.

Jugador de toda la cancha
No es casual el título tribunero porque el artista supo destacarse con el balón en los pies y todos conocen su pasión por el club General Paz Juniors de la capital cordobesa. Institución del barrio que lo vio crecer y hacer la secundaria en las Escuela Pías. Colegio religioso en la que casi de casualidad nació su vocación por las tablas, un amor a primera función que lo marcó para siempre. Descubrimiento que rememora en una charla del ciclo TEDxCórdoba que brindó el año pasado en La Docta. El nombre de esta exposición fue "Tanto trabajo para no trabajar", no supera los quince minutos y bien vale buscarla en YouTube. Verdadero manifiesto artístico de lo que significa la vida del teatro, esa actividad "a la que hay que darle todo y no pedirle nada. Si te devuelve algo, mejor todavía". Del secundario aquel, Orlando recuerda que terminó expulsado pero con el gustito indeleble de la actuación. Escuela que no hace mucho lo llamó para homenajearlo por ser el primer artista reconocido que pasó por sus aulas.

Robert Zander

En la ciudad almafuertense, el artista estrenó Mi vida con Robert, una comedia escrita y protagonizada por Orlando, en la que encarna al único actor cordobés que triunfó en Hollywood. Ficción que recrea la vida de Robert Zander, personaje de los cincuenta que supo tener en sus brazos a Marylin Monroe, entre otras y cuyo amor imposible fue la Coca Sarli. Propuesta que hasta tuvo su función en el Cosquín Rock 2017, en uno de los escenarios alternativos. Show reducido en su duración y al que vieron no más de medio centenar de personas. Consultado por TRIBUNA, el actor recordó aquel momento: "Fue en un horario muy temprano en una de las carpas del Cosquín y hubo poco público -hay que contar las perdidas y las ganadas- pero la pasé muy bien y me encantó estar ahí. Lo cierto es que hasta el momento llevamos más de 170 funciones de Mi vida con Robert", señaló el actor a este medio.

Polifuncional
La versatilidad e histrionismo que tiene Orlando hace que pueda encarnar diferentes personajes que van de la risa al llanto pasando por la violencia de género, como sucede en Buena Macho. En su persona se produce un fenómeno que solo logran pocos elegidos. Ya no importa tanto el autor, el director o la obra sino la presencia de Orlando en la puesta. Su nombre, gracias a la repercusión lograda con Los Modernos, hace que cualquier pieza teatral convoque espectadores. Con el agregado de que Orlando no es una figura mediática de la televisión o el cine. Él es un emergente del teatro independiente mediterráneo con décadas de trabajo. Carrera que conoce más de una situación adversa desde lo social y económico. En palabras del actor, "dificultades siempre tuvimos. Con Los Modernos estrenamos el 3 de abril de 2002, en pleno corralito financiero. Lo hacíamos a la gorra y nos empezó a ir bien. Si hay algo que sabemos de memoria los actores es vivir en crisis.

Lo que se hace para mí en esos momentos es redoblar la apuesta y el esfuerzo. Es lo único que sabemos hacer, pararnos arriba del escenario y laburar de esto".

Río Tercero
Así como Orlando es casi un vecino más de Almafuerte, su infancia fue marcada por nuestra ciudad ya que posee parientes muy caros a sus sentimientos: "Para mí Río Tercero es como mi segunda casa. Veníamos todos los veranos y nos quedábamos los tres meses en la casa de la 'Negra' Piva. De hecho en un monólogo que hago en Buena Macho la nombro a mi tía Negrita, que es prima hermana de mi madre. Me crie con todos mis primos, aprendí a andar en bicicleta allá y también en moto. Teníamos esa edad en la que el tiempo pasa de otra forma, mucho más lento. Tengo una relación entrañable con ellos y nos queremos muchísimo", expresó a TRIBUNA.

Con respecto a Los Modernos, los protagonistas están trabajando en un espectáculo totalmente nuevo, que tiene fecha de estreno para fin de año en Córdoba. El lugar no está definido pero prefieren el formato de café concert, en el que pueden interactuar con el público. Por otra parte, Orlando planea reponer la obra El sótano, una versión de El montaplatos de Harold Pinter, uno de sus dramaturgos preferidos. También acaba de estrenar una nueva sala con capacidad para 150 personas haciendo Mi vida con Robert. Se trata del Teatro La llave (ex Galileo, Av. Gauss 5730) en el barrio Villa Belgrano de Córdoba. Parece mucho, pero es poco para quien supo declarar que hacer teatro no es un trabajo, más allá de crisis y situaciones difíciles.