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title: "\"El municipio debe gestionarse con la agilidad de una  empresa privada y en alianza con el sector privado\""
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# "El municipio debe gestionarse con la agilidad de una  empresa privada y en alianza con el sector privado"

![MARTINO](/download/multimedia.normal.b8e3d056218ef07c.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*A partir de su trabajo legislativo y su presencia constante en los barrios e instituciones locales, Martino analiza los cambios en las demandas sociales y remarca la importancia de combinar la modernización tecnológica con el contacto personal cara a cara.*

Alberto Martino fue intendente de la ciudad entre 2011 y 2019. Se desempeña actualmente como presidente del Concejo Deliberante, un rol desde el cual ha mantenido una presencia activa en la gestión oficialista y un diálogo fluido con la comunidad.

A diferencia de otros exjefes comunales que optaron por el retiro o la distancia, Martino continúa transitando las calles, los barrios y las mesas de café locales. En esta extensa entrevista con TRIBUNA, el dirigente radical aborda sin rodeos su anhelo de competir nuevamente por la intendencia, explica por qué una nueva gestión no podría replicar sus mandatos anteriores, diagnostica la compleja coyuntura económica nacional y detalla una propuesta centrada en la eficiencia financiera, la obra pública y la articulación público-privada.

**-Es de público conocimiento su intención de ser nuevamente candidato a intendente de Río Tercero. ¿Con qué perfil encararía esta etapa y qué lo diferenciaría de sus dos gestiones anteriores?**  
-Reconozco abiertamente que el anhelo de volver a ser intendente existe. Sin embargo, soy plenamente consciente de que se trata de una decisión colectiva. Formo parte de un equipo político y la resolución final dependerá del conjunto. De asumir nuevamente la responsabilidad de gobernar o de ser candidato, considero que los desafíos actuales son completamente distintos. Ocho años no parecen tanto tiempo, pero en una ciudad como la nuestra y en el país en general, las circunstancias han cambiado drásticamente. Ha cambiado la forma de gestionar, la manera de vincularse con el vecino y, fundamentalmente, la cuestión digital. Durante mi primera gestión en 2011, las redes sociales prácticamente no existían o tenían un rol secundario. Hoy vivimos inmersos en ellas. Una nueva gestión debe basarse indispensablemente en las nuevas tecnologías.

**-¿Esa digitalización reemplaza el contacto directo con la ciudadanía?**  
-Bajo ningún punto de vista. Aunque la gestión deba modernizarse tecnológicamente, no modificaría por nada del mundo el contacto personal, permanente y directo con el vecino y las instituciones. Ese vínculo cara a cara no te lo reemplaza un mensaje de WhatsApp, un posteo en Facebook ni una historia de Instagram. Es fundamental mirar a los ojos a la gente, escuchar sus necesidades puntuales y hablarle directamente sobre el proyecto de ciudad. Por otro lado, el escenario municipal al que se enfrentará la próxima gestión estará marcado por recursos económicos sumamente limitados. Por ello, se necesitará de una vez por todas una fuerte articulación con el sector privado para que este tome musculatura, se fortalezca y actúe como motor del crecimiento urbano.

**-Río Tercero atraviesa una reconversión económica tras la caída del consumo y el repliegue industrial. ¿Ve oportunidades en medio de esta coyuntura?**  
-Absolutamente. Una de las grandes ventajas comparativas de Río Tercero es que no posee un perfil económico monoproductivo. Fuimos históricamente una potencia en la industria química y, aunque hoy ese sector atraviesa momentos complejos, poseemos un sector agropecuario sumamente sólido. Contar con una variedad de sectores productivos nos otorga la ventaja de que si un rubro cae, otro puede sostener la economía local. El problema grave surgiría si cayeran todos juntos. Asimismo, la ciudad está reorientando su perfil hacia lo educativo y debe consolidar su identidad como Capital Nacional del Deportista. Esto requiere atraer eventos deportivos y culturales de magnitud de forma constante.

**-¿Qué rol debe jugar el capital privado en esa agenda de eventos deportivos, sociales y de desarrollo?**  
-Es un rol central e inexorable. Hay que hacerle comprender al sector privado que el Estado municipal no puede estar financiando con dinero público eventos de manera permanente todos los fines de semana o todos los meses. Debe ser un ida y vuelta. La creación de la Universidad Nacional de Río Tercero (UNRT) representa una reparación histórica y uno de los hitos más trascendentes en la historia de nuestra ciudad. Cuando yo era intendente, la universidad parecía una utopía inalcanzable. El intendente Marcos Ferrer tuvo el gran mérito de vincularse con los actores indicados en el contexto justo para concretarla. Es un logro fenomenal para la ciudad y la región. Pero tener la universidad no basta: hay que acompañarla con servicios, infraestructura deportiva, oferta cultural y turismo. Y allí aparece nuestro principal déficit: la hotelería. Debemos buscar mecanismos para incentivar la inversión privada en hotelería, de modo que la ciudad esté colmada de visitantes al menos dos fines de semana al mes.

**-Existe una premisa en la política local según la cual a los exintendentes les cuesta tener un buen desempeño al intentar regresar a la política. Sin embargo, usted nunca se alejó de la actividad pública. ¿Cómo analiza ese escenario?**  
-Soy plenamente consciente de esa realidad. Cuando finalicé mi segundo mandato en 2019 tras ocho años de gestión, sentí que había cumplido mi ciclo y el sueño que me había propuesto. Pero la vida social y política me mantuvo en carrera. Nunca me fui de Río Tercero, continué haciendo la misma vida social de siempre, recorriendo los barrios, reuniéndome con instituciones y compartiendo las mesas de los bares. Eso hace que hoy una parte importante de la sociedad me perciba como una opción concreta para la intendencia. Por supuesto que hay vecinos que piensan que mi ciclo ya pasó, y respeto esa opinión. Pero remarco esto: soy plenamente consciente de que no puedo ser el mismo intendente que fui entre 2011 y 2019.

**-¿En qué difiere el Alberto Martino de hoy del que gobernó durante esa década?**  
-Difiere en la comprensión de la velocidad con la que cambia la realidad. Al andar por los barrios y escuchar a la gente, te das cuenta de que las demandas y las herramientas de gestión de hace diez años ya no sirven para el presente. La dinámica actual exige flexibilidad, adaptación tecnológica y una apertura mental absoluta.

**Tasas, obras y recursos**  
**-El debate sobre el financiamiento de los municipios ha generado roces con la administración nacional. ¿Cómo debe posicionarse Río Tercero frente a la Nación y la Provincia?**  
-Históricamente he sostenido que los intendentes no debemos depender de los aportes que nos pueda dar el Estado Nacional, independientemente de quién ocupe la Presidencia. Los gobiernos nacionales -sean kirchneristas, macristas o libertarios- históricamente no han generado condiciones estructurales para que los municipios nos manejemos con autonomía financiera. La Nación solía enviar fondos para obras únicamente a las comunas afines o por conveniencia política. Con la Provincia de Córdoba, en cambio, la experiencia es totalmente distinta. Con los gobiernos provinciales siempre ha existido cercanía en materia de obra pública, alcanzando a todos los municipios sin distinción de signo político.

**-El Gobierno Nacional promueve casi la eliminación o reducción de tasas municipales. ¿Qué impacto tiene esa política en la gestión local?**  
-Es un discurso que la sociedad suele comprar, pero que encierra una enorme contradicción. El Gobierno Nacional le exige a los intendentes que bajen o eliminen tasas, pero la Nación no ha reducido un solo impuesto nacional. Mientras tanto, el vecino acude diariamente al municipio a pedir respuestas por los temas más diversos. El vecino viene al despacho del intendente o a la municipalidad a pedir que se le condone una multa de tránsito, que se le facilite un medicamento, que se le financie un estudio médico costoso, que se le ayude a pagar la boleta de luz o el alquiler, que se reparen las calles, que se mantenga el centro pediátrico o la ambulancia, y que la ciudad luzca limpia y con eventos. Todo eso lo absorbe el municipio. Si reducimos los ingresos sin que baje la exigencia de servicios, el sistema colapsa. El municipio debe ser eficiente como cualquier economía doméstica, pero no se le puede pedir que preste más servicios con cero recursos.

**-Si no le pide obras a la Nación, ¿qué le exige entonces al Presidente Javier Milei?**  
-Le pido lo que es su estricta responsabilidad: que reactive la economía real. No necesito un Gobierno Nacional que me mande subsidios para obras; con el presupuesto municipal y los impuestos locales bien administrados, las obras las hacemos nosotros. Lo que le exijo a la Nación es que genere condiciones para que las industrias no se frenen -como nos ocurrió con Petroquímica-, que le quite las retenciones al sector agropecuario para que el comercio local derrame dinamismo, y que la gente tenga empleo digno. Si los vecinos tienen trabajo y las industrias producen, el contribuyente paga sus tasas e impuestos y el municipio recauda lo necesario para mantener y hacer crecer la ciudad.

![MARTINO 2](/download/multimedia.normal.9798487e2f7e7cc5.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*El exintendente (2011-2019) y actual presidente del Concejo Deliberante sostiene que la próxima administración debe fortalecer la articulación con el sector privado y adaptarse a las nuevas tecnologías.*

**Inflación, falta de crédito y el trabajo informal**  
**-¿Qué balance hace de las medidas macroeconómicas implementadas por el Ejecutivo Nacional?**  
-Valoro que se haya logrado contener la inflación y que se haya encarado el achicamiento del Estado. Sería un error trágico volver al pasado, a la emisión monetaria descontrolada y a las viejas recetas que representan "pan para hoy y hambre para mañana". El esfuerzo que ha hecho la sociedad es enorme y debe valer la pena. Sin embargo, observo con preocupación la falta de empatía del Gobierno Nacional con la situación cotidiana de las familias. La realidad es que a la gente no le alcanza el dinero y llega al día 15 o 20 del mes sin un peso. ¿Cómo sobreviven? Endeudándose. Y ahí aparece una falla grave del Estado Nacional: en lugar de ensañarse con las tasas municipales, la Nación debería ser inflexible con los bancos y las tarjetas de crédito, que cobran tasas de interés usurarias y asesinan el bolsillo familiar.

**-¿Qué sectores de la economía local sufren más esta parálisis?**  
-El sector del crédito debe normalizarse urgente para reactivar el consumo. Además, un termómetro clave en Río Tercero es la construcción. Salvo por algún movimiento derivado de buenas cosechas agrícolas, la construcción privada está muy paralizada. Y de la construcción depende gran parte del trabajo informal e independiente: el albañil, el pintor, el electricista, el plomero y el carpintero. Cuando la construcción se frena, ese sector golpeado se queda sin ingresos de inmediato.

**-En el equipo del oficialismo radical existen varios dirigentes con aspiraciones a la candidatura municipal, entre ellos jóvenes que plantean una renovación generacional. ¿Cómo observa ese escenario?**  
 -Es absolutamente legítimo y saludable que todos los dirigentes que integramos el espacio tengamos aspiraciones. La discusión sobre la candidatura debe darse de la manera más sana, madura y amigable posible, preservando la unidad del espacio. Si entramos en disputas destructivas, terminamos perdiendo todos. Respecto a la renovación, sostengo con firmeza que la verdadera renovación no es una cuestión de fecha de nacimiento o de edad cronológica, sino de mentalidad y de ideas. El hecho de ser joven no garantiza de por sí una visión innovadora. En lo personal, me autopercibo joven a mis 60 años, con una mentalidad abierta y receptiva a los cambios.

**-Usted ha integrado a jóvenes en sus equipos de gobierno en el pasado...**  
 -Sin ir más lejos, durante mis dos gestiones siempre promoví gabinetes con un promedio de edad de 26 a 27 años. El propio Marcos asumió responsabilidades de altísima relevancia en mi equipo de gobierno cuando tenía apenas 26 años. Por lo tanto, no es un debate de jóvenes contra adultos, sino de quién aporta las mejores ideas y la experiencia necesaria para conducir la ciudad en momentos difíciles.

**-En materia de infraestructura urbana, ¿cuáles considera que son las prioridades para los próximos años?**  
-Río Tercero ha experimentado un crecimiento indiscutible en las últimas décadas. Entre mi gestión y la de Marcos hemos ejecutado obras estructurales clave: la reconversión al 100% de la iluminación a tecnología LED, casi el 100% de cobertura en red de cloacas, desagües esenciales, la remodelación integral de plazas como la San Martín y otros espacios verdes, y la puesta en valor del Balneario Municipal. Para la etapa que viene, la prioridad absoluta debe ser el cordón cuneta en los barrios. El desarrollo urbano es tan vertiginoso que resulta económicamente imposible acompañarlo con pavimentación al mismo ritmo, máxime considerando el costo que ello representa para los vecinos en el contexto actual. El cordón cuneta resuelve el escurrimiento de los desagües pluviales en los días de lluvia, delimita las arterias, nivela las calles de tierra y permite al vecino construir sus veredas y mejorar su fachada.

**-¿Cómo se financian esas obras en un contexto de escasez presupuestaria?**  
-Debemos adoptar herramientas de gestión financiera similares a las de una empresa privada. Si la inflación se mantiene en niveles bajos y razonables, el municipio puede y debe acudir al crédito público o privado, calzar fondos fiduciarios vinculados a la coparticipación o asociarse estratégicamente con instituciones locales. En Río Tercero contamos con la Cooperativa de Obras y Servicios Públicos, una de las entidades más prestigiosas e importantes del país, con la cual podemos estructurar proyectos de infraestructura conjunta.

**-Históricamente, la oposición ha cuestionado el endeudamiento municipal citando pasivos como el de ENOHSA...**  
-Es oportuno aclarar ese tema con rigor histórico. La deuda de ENOHSA no se pagó porque cambiaron intempestivamente las reglas de juego del país. Fue un crédito contratado bajo el régimen de la Convertibilidad (1 a 1). Cuando colapsó el gobierno de De la Rúa y asumió Duhalde con la pesificación y devaluación, la deuda se tornó impagable para cualquier municipio. No fue un desmanejo local, sino la consecuencia del estallido económico nacional. Si las reglas macroeconómicas se mantienen estables, el endeudamiento responsable para realizar obras es una herramienta de progreso indiscutible.

**-Para finalizar, ¿cómo define su rol actual como presidente del Concejo Deliberante y su relación personal con el intendente Marcos Ferrer?**  
-Mi compromiso con la gestión de Marcos es total y absoluto. Habiendo estado de los dos lados del mostrador, sé perfectamente lo complejo que es gobernar cuando no se cuenta con el respaldo del Concejo Deliberante. La ciudadanía no me eligió a mí como cabeza de lista en la última elección; votó a Marcos Ferrer para intendente. Por ende, como oficialista, mi deber es garantizar la gobernabilidad y acompañar los proyectos del Ejecutivo. Si tenemos matices o diferencias sobre algún punto, las discutimos apasionadamente en privado, en la Intendencia o con los secretarios, pero jamás entorpeciendo las ordenanzas en el recinto. Sería una irresponsabilidad política trabar la gestión municipal por un ego personal. En cuanto a nuestra relación personal, conservamos una excelente amistad. Obviamente ya no compartimos las 24 horas del día como cuando él era mi funcionario y mano derecha, porque hoy el intendente es él y maneja su agenda, pero el afecto, el respeto y la confianza mutua permanecen intactos.

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