Fiscal habló por supuestas irregularidades en el régimen de visita y guarda de una niña

Locales 25 de noviembre de 2019 Por
Alejandro Carballo es uno de los tres magistrados de Río Tercero denunciado en el caso.
JUDICIALES Carballo
El fiscal Alejandro Carballo investiga denuncias efectuadas por el padre de la menor

En el marco de una causa en la que son investigados tres magistrados de Río Tercero por supuestas irregularidades en el régimen de visita y guarda de una niña, el fiscal de Instrucción Alejandro Carballo -uno de los denunciados- brindó su posición a TRIBUNA.

Tras aclarar que se trata de un caso "complejo", Carballo señaló que pocas veces se da que una causa que se tramita en el fuero de Familia llegue a una instancia penal, como ha ocurrido en esta situación.

Además de Carballo, también fueron denunciados la jueza Civil, Comercial, de Conciliación y Familia, Romina Soledad Sánchez Torassa y el asesor letrado que actúa como representante complementario de la niña, Alfredo Brouwer de Koning.

La Fiscalía General remitió a la Fiscalía de Instrucción de Alta Gracia, a cargo de Alejandro Peralta Ottonello, la denuncia contra los tres magistrados de la sede de Río Tercero. La semana pasada llegó la presentación y está en análisis si quedará allí o pasará, por las fechas de los hechos, a otra fiscalía.

La denuncia contiene una serie de cuestionamientos a resoluciones judiciales por no tener "en cuenta la defensa de los intereses superiores" de una niña de cuatro años de edad.

El mismo texto fue también presentado a la oficina de Sumarios Administrativos del Tribunal Superior de Justicia. La resolución jurisdiccional que motivó ambos pedidos fue la adoptada el 24 de septiembre por la jueza Sánchez Torassa quien ordenó entregar en guarda provisoria la menor a la abuela paterna, con un régimen de visita amplio para el padre, sobre quien pesan denuncias de presunto abuso sexual en contra de la pequeña. Para que se cumpla la decisión de la magistrada, la niña debió trasladarse desde Río Tercero a Bell Ville donde reside la abuela paterna.

Y desde esa fecha ningún integrante de la familia materna pudo tomar contacto con ella. Allí radica uno de los elementos que, según se desprende de la denuncia, afectan los derechos de la menor.

La situación se vuelve más compleja aún al advertir que en el fuero Penal está en plena etapa de investigación y con medidas probatorias pendientes, una demanda por presunto abuso sexual perpetrado en perjuicio de la niña por parte de su progenitor.

"Hay que aclarar que en la sede de Bell Ville ya fueron archivadas dos causas por presunto abuso sexual por parte de su padre a la niña. Sí está en marcha otra que es investigada por ladoctora Romina Bruera en esta sede judicial", señaló Carballo. Asimismo, amplió que en esa causa se incorporaron pruebas, entre ellas el testimonio de profesionales que serían incompatibles con lo afirmado por la madre de la menor respecto al supuesto abuso.

El fiscal informó que tras la denuncia presentada en su contra envió los antecedentes del caso a la Fiscalía General de la Provincia. Allí consta, por ejemplo, que la madre de la nena "impidió el contacto con su padre en reiteradas ocasiones -16 hechos-", aún cuando así había sido establecido por la jueza Sánchez Torassa.

A raíz de esta actitud, el padre de la menor realizó denuncias que luego derivaron en la realización de una Cámara Gesell en la que participaron ambos padres y la niña. "De allí se desprendió, según el informe presentado por la perito psicóloga oficial, que la niña se encuentra severamente influenciada por su madre para no tomar contacto con su padre". Asimismo, la profesional recomendó que la menor "debería permanecer bajo el cuidado de su padre hasta tanto la madre no responda con buenos resultados a un tratamiento que le permita desalienar a su hija, subjetivarla y no tomarla como un objeto de manipulación como represalia de sus viejos conflictos de pareja".

Tras reiterar que el caso es complejo, Carballo señaló que se "ha tratado por todos los medios de resguardar la integridad de la menor".

Caso público
 El caso en el que están denunciados los tres magistrados de Río Tercero, se conoció a partir de una publicación realizada por el diario Perfil Córdoba, en su edición del pasado domingo. Allí se indicó que a raíz de la separación de los padres de la niña, la psicóloga que la atendía en el proceso de revinculación con su papá, alertó -hace un año sobre un posible abuso y recomendó al Juzgado no continuar con la restauración del vínculo.

También se informó en la misma publicación que los primeros días de abril, la niña fue revisada en la guardia del hospital de Río Tercero. La médica que la atendió acompañó a la madre a formular la denuncia penal a raíz de que también advirtió señales de presunto abuso sexual.

En mayo, la representante legal de la escuela donde concurría la menor elevó un informe sobre la conducta que manifestaba la pequeña señalando que se resistía a ir con su papá por gestos que tenía hacia ella, como tocamientos.

Con el devenir de los acontecimientos, intervino además el Programa de Asistencia Integral de Consumo y Abuso sexual infantil (Paica) del Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba.

En junio de este año, la madre presentó una nueva denuncia porque al retirarla del jardín, después de que pasara el fin de semana con su papá, ella le habría manifestado situaciones de presunto abuso. Volvieron al Hospital de Niños y los facultativos que la atendieron sugirieron concurrir al Polo de la Mujer para un examen físico y la evaluación de posibles lesiones en la zona genital.

Todas estas constancias fueron presentadas en el Juzgado de Familia que incorporó los informes del Paica. Los facultativos y técnicos detectaron indicadores de abuso sexual por parte del progenitor. Según la tabla de probabilidad utilizada -de uno a cuatro ubicaron el caso en clase tres. En virtud de ello, la jueza suspendió el contacto con el padre provisoriamente, según detalla la información brindada por Perfil.

Asimismo, se agrega que a fines de junio se realizó la pericia del ETIV. Constató que no había tendencias a fabular ni confabular, pero la perito interviniente señaló: "No se advierten signos de abuso". Basándose en esta conclusión, el asesor pidió la revinculación con el padre y así lo dispuso la jueza. 

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