EDITORIAL. Más libertad, menos restricciones para el desarrollo

Locales 11 de julio de 2022 Por Tribuna
Director periodístico Alejandro Tissera
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Las últimas declaraciones de la flamante ministra de Economía de la Nación Silvina Batakis, no hicieron más que profundizar la incertidumbre ante la ausencia de un plan concreto que se proponga encarrilar la maltrecha economía del país. 

Batakis llegó al colmo de su apreciación sobre la escasez de dólares y cómo administrarlos, al señalar que el derecho a viajar al exterior de los ciudadanos, colisiona con el derecho al trabajo y la producción argentina. Lo dijo en función de las prioridades que tendrá su administración para liberar los dólares necesarios para la actividad económica. Sostuvo que, preferentemente, la divisa estadounidense debe proveerse a la importación de insumos para la producción. Y conminó a los turistas a vacacionar en el país, atacando a una porción central de la industria del turismo. 

La ministra exhibió un desprecio rotundo a los más elementales derechos constitucionales que nos rigen en el estado de derecho, consagrado en el artículo 14 de la Constitución Nacional de “entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino”. 

No es saludable para lograr certidumbre y confianza, que una funcionaria de este rango e importancia, exprese este tipo de opiniones que van en contra de nuestro ordenamiento jurídico republicano, y nuestro sistema capitalista y de libre mercado.

No es con más restricciones como se logrará la reactivación y la llegada de más dólares, que solo pueden provenir del incremento en el volumen del comercio exterior. Todo lo contrario, se debe liberar aún más el mercado y corregir el atraso evidente del tipo de cambio y decidir con  coraje modificaciones sustanciales en varios aspectos.

Precisamente sobre este punto, se evita avanzar en los cambios estructurales que la economía requiere, y reclaman en forma desesperada los empresarios, sobre todo pymes que soportan la soga en el cuello de un estado cada vez más intervencionista. Las reformas laborales, impositivas y financieras son indispensables para comenzar a salir del atraso. Permitirán motorizar la inversión privada, bajar los niveles del empleo informal, y permitir la planificación a mediano y largo plazo. Junto con un proceso educativo a la altura del siglo XXI, es posible que la Argentina recupere su lugar en el mundo. Un mundo que, una vez más, nos regala oportunidades. 

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