Se inauguró “El galpón de Pietro Sacchetti”, el artista que supo transmitir la paz en todas sus obras

Locales 15 de diciembre de 2021 Por Tribuna
Entre sus trabajos más reconocidos, se encuentran los refinados panteones del Cementerio del Carmen, la base en la que se asienta el monumento a San Martín y la escultura del Corazón de Jesús.
TAPA
“El galpón de Pietro Sacchetti“ está ubicado en Belgrano 100. Se realizan visitan programadas

En la calle Belgrano al 100, un portón azul se abrió para dar lugar al legado de uno de los artistas constructores más importantes de nuestra ciudad: “El galpón de Pietro Sacchetti”. 

Allí pueden no solo admirarse sino también “sentirse” todas sus obras, su trabajo y su vida entera. El recorrido es realmente un viaje en el tiempo que permite reconstruir el pasado, a través de la tangibilidad de los objetos que allí se encuentran, aseguran sus guías, Gisele Ragout y Fabiana Ronconi. 

Casi 60 años después de su fallecimiento en 1965, y por primera vez, el galpón se transformó en museo y abrió sus puertas para que, finalmente, todos puedan conocer y formar parte de este patrimonio histórico y cultural para la ciudad. 

Gracias a un incansable trabajo la familia de Sacchetti, su hija Luisa María y su nieta Silvia, junto a Gisele, Licenciada en Arqueología y Fabiana, Técnica en Diseño Gráfico, ambas guías de este apasionante viaje por la memoria, pudieron seleccionar cada pieza del artista, ordenarlas y acondicionar el galpón para exponer su obra.  

En esas paredes llenas de historia viven las esculturas y sus creaciones. Desde girasoles, flores de lis, ángeles y gárgolas que protegían a los panteones, lámparas boticas que significan “la luz que guía el camino”, hasta sus herramientas y pertenencias; su chata Ford, su bicicleta y el baúl con el que llegó a este país.

Su legado
Dueño de un gusto exquisito, de una originalidad excepcional en el estilo y de una capacidad de transmitir sentimientos a través de cada escultura que ha creado, Pietro se ha caracterizado por dejar su impronta y su sello personal en sus diseños y en sus construcciones. 

Se caracterizó por el gran conocimiento del proceso de vaciado en cemento por medio de moldes divididos en taceles. 

Fue el autor de numerosos panteones, mausoleos y tumbas, varias de ellas, todavía pueden apreciarse en el cementerio local. Las familias de la época encargaban al artista que construyera aquel lugar “sagrado” donde iban a descansar por toda la eternidad. Entre ellas, las más conocidas son el panteón de la familia B. de Buono, destacado por ser el de mayor tamaño y el cual tiene un ángel que brilla desde lejos, el de la familia Moretto, el de Tagliaferro, el de Antenor y Carranza y el de las familias M. Bonessa y Sacchetti. Este último lo construyó para él y un amigo y se denominaron “las tumbas gemelas” con la particularidad de ser la construcción más simple, pero a la vez la más significativa. 

Construyó la base del monumento a San Martín que está ubicado en la plaza y que es considerado, sin dudas, uno de los más bonitos de nuestro país. Posee una fuerte carga emotiva ya que Pietro usó las “manitos” de su hija Luisa María para realizar el escudo. “No solo ponía su arte sino también su corazón”, expresó Fabiana. 

Otra de sus obras, fue la escultura al Corazón de Jesús que se encuentra en el pasaje central de la necrópolis y que le fue encargada por la Municipalidad en 1954. Dicen sus guías, lo realizó por su amistad con Modesto Acuña y en honor a que Doña Zoila y su hija eran muy devotas. 

Fue también, el autor de la famosa fuente de la Casa de la Cultura, la cual está reformada pero mantiene la idea original de su creador; el chalet de “La María Luisa”, donde hoy se encuentra el actual Banco Provincia, la famosa escalera de Buono donde tantas novias y quinceañeras posaron, el tanque de la Cooperativa donde dominaba la técnica circular, entre otras tantas más. 
    
Los comienzos
Pietro Gaudencio Sacchetti nació el 10 de diciembre de 1892. Argentinizado y conocido como “Pedro”, llegó al país en barco, escapando de la guerra y del hambre con tan solo 15 años. Con él traía “todo su mundo” el cual cabía en un simple baúl de madera. 

En 1913 se radicó en Río Tercero y a los pocos años de su llegada ya era un reconocido constructor. Se casó con Paulina Dall’ Orto y tuvieron tres hijos. 

Proviene de una familia de constructores y artistas y es, quizá, por eso que llevó el arte en sus venas. 

Durante muchos años plasmó el testimonio de su vida en las innumerables obras que realizó. Motivo por el cual, Gisele, Fabiana y la familia tienen como objetivo conservar e inmortalizar su legado. 

“Es nuestro patrimonio histórico el cual debemos resguardar. Es todo aquello que viene del pasado y que disfrutamos en el presente para poder transmitirlo de generación en generación. Si no lo hacemos, Sacchetti muere en el olvido. Dejó su alma y corazón en cada uno de sus trabajos y supo transmitir con sus obras funerarias que la paz llegue al corazón a pesar del dolor”, cerró su guía. 

El recorrido 
Se inauguró en “La Noche de los Museos” donde los visitantes pudieron caminar con la magia de una luz tenue que daba la bienvenida al galpón. 

A partir de la semana próxima, se realizarán visitas programadas en diferentes horarios y aquellos que quieran vivir la experiencia podrán anotarse llamando a la Casa de la Cultura -422150- y allí brindarán todos los detalles. 

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