Desde Calamuchita piden frenar la caza y el tráfico de pumas

Regionales 25 de agosto de 2021 Por Tribuna
Reserva natural Pumakawa. A partir de la experiencia en el cuidado de estos felinos, alertan sobre una preocupante tendencia que crece sin control, aseguran.
pumas

Por sus características únicas en la fauna autóctona, el puma resulta ser uno de los animales más atractivos para
ver en reservas naturales como la que existe en cercanías de Villa Rumipal.

Pero no siempre el interés que despierta este felino le genera algún beneficio sino todo lo contrario, también resulta ser una de las especies más amenazadas por la cacería humana.

Ante este preocupante fenómeno, Pumakawa ha lanzado una campaña que busca visibilizar el tráfico de fauna, particularmente con este animal.

Aunque muchos no lo sepan, a través de sus redes sociales plantean la existencia de cuatro criaderos de pumas habilitados para la cacería en el país. Pero el asunto se agrava aún más, a partir de la baja rentabilidad que están teniendo.

Desde Pumakawa afirman que esta circunstancia ha motivado la captura de pumas adultos y de buen porte en su ambiente para proveer a dichos criaderos. Con 26 años de experiencia en el cuidado de estos animales, argumentan por qué las “cuentas no cierran” en estos espacios.

Según explican, las hembras suelen tener entre una y tres crías. El tiempo de gestación es de tres meses y hasta los ocho permanecen dependientes de la madre, por lo que ésta puede parir una vez al año.

A su vez, un puma tarda al menos cuatro años en crecer y alcanzar el porte de un macho alfa adulto para ser elegido como “trofeo” de caza. Su valor entonces será de unos 5.000 dólares, aunque llegar a esa etapa, implica alimentarlo con casi 3.000 kilogramos de carne, que se pueden valuar estimativamente en 8.700 dólares. Con esta ecuación, se preguntan dónde está el rédito del negocio.

“Las inspecciones a los criaderos no son frecuentes, por lo tanto, el control es casi nulo. Los mismos dueños administran los microchips para identificar sus ejemplares, lo que les permite blanquear pumas vivos extraídos del ambiente por personas contratadas, a bajo costo”, agrega Kaipacha, presidenta de Pumakawa.

Ante esto, desde la reserva invitan a firmar la petición en www.Change.org/PumasNoTrofeos para frenar a esos criaderos.

“Repensemos otras formas de generar ingresos que no dañen nuestra fauna nativa. Transformemos espacios. Cuidemos la Naturaleza. El puma es una especie propia de nuestra cultura y clave en nuestros ecosistemas. Debemos protegerlo”, exclaman.

La reserva
Pumakawa es una ONG dedicada a la conservación ambiental de especies autóctonas en detrimento numérico o peligro en extinción. En un predio de dos hectáreas ubicado en el kilómetro 103 de la ruta provincial 5, también se desarrollan actividades de educación, recreación e investigación.

El vocablo quechua que le da nombre a la reserva significa “el que cuida con el sigilo del puma”. No obstante, también pueden encontrarse allí: monos, águilas, hurones, lechuzas, lagartos overos, jotes y animales de corral.

Restaurar el monte nativo es otro de los objetivos que se plantean, por lo cual, cuentan con un banco de semillas y una huerta.

La reserva puede visitarse sábados y domingos de 10 a 17, abonando un bono contribución de 500 pesos los mayores y 200 para los menores de 4 años.

Boletín de noticias