La vocación, un lujo que muchos se dan

Locales 30 de abril de 2021 Por Tribuna
Trabajar de lo que a uno le gusta es una fortuna para cualquier persona. Pese a lo que se cree, hay muchos trabajadores que viven día a día haciendo honor a su vocación. TRIBUNA reunió a personas que aman lo que hacen y ellos contaron su historia adelantándose al festejo de mañana 1 de mayo.
TAPA trabajo

No es fácil encontrar una profesión u oficio que a uno le apasione y mucho menos conseguir trabajo de eso. Más allá de los gustos se multiplican por miles las personas que a diario le ponen el cuerpo a sus trabajos. Son aquellas que mañana celebrarán merecidamente su día. TRIBUNA invitó a vecinos a contar qué es lo que más les gusta de sus trabajos y lo que menos. Aquí, sus respuestas e historias.

LOCALES Roberto

La peluquería se descubre

Roberto Strada era muy joven cuando supo que quería ser peluquero. Si bien entró al mundo laboral sin poder ejercer ese oficio al que tanta dedicación le pone, no se dio por vencido, comenzó a cursar estudios en la ciudad de Córdoba mientras trabajaba en una empresa en Villa Allende donde vivía con sus padres. En 1994 obtuvo su título de cosmetología, peinados y afines en el Enet Nº1 de Córdoba. Comenzó tímidamente a dar sus primeros pasos.

“Trabajaba a domicilio y esto de la peluquería lo hacía como un extra”, cuenta. En 2001 llegó el momento de independizarse, dejó la casa de sus padres y se fue a vivir a La Rioja. Allí consiguió trabajo en un salón de estética, donde estuvo siete años. En 2007 llegó a Río Tercero e instaló Salón Strada, la peluquería de la calle Esperanza a la que llegan clientes que no solo se van con un buen peinado, color o la técnica que está de moda; se llevan también el placer de haber recibido un excelente trato de su dueño.

“Lo que me gusta de este oficio es que puedo ejercerlo donde esté, vaya donde vaya, el trato con la gente y sobre todo lograr una remuneración económica por lo que tanta pasión me da”, asegura Roberto. Y afirma que no hay nada que no le guste de su trabajo, y eso se traduce en la atención personalizada que brinda a cada uno de sus clientes.

La abogacía, una pasión

LOCALES Pajtman

Hace 26 años que Carlos Pajtman es abogado, una profesión que confiesa le apasiona. Se siente afortunado de poder vivir de lo que le gusta y reconoce que a la abogacía no  la siente como un trabajo o un peso, sino como una vocación, algo que eligió ser.  “Me gusta y he recorrido todas las áreas del derecho, no puedo decir que haya alguna que prefiera por sobre otra. En mi profesión cuánto más se va complicando una cuestión es un desafío mayor para mí”, asegura Carlos actualmente dedicado al derecho penal. Si bien no encuentra en su trabajo casi ninguna cuestión negativa, admite que lo que no tolera es la deslealtad, “y en esta profesión eso se ve”, aclara.

Equilibrio entre lo ideal  y lo posible

Edgar Bosano es mecánico y a la hora de responder sobre lo que más y menos le gusta de su trabajo no necesita pensar mucho: “Mi trabajo me apasiona y lo hago desde hace 38 años, siguiendo la actividad de mi padre que hacía mecánica pesada en camiones y tractores, aunque él quería que estudiara otra cosa. Lo que más me gusta es el proceso del diagnóstico de qué tiene cada vehículo, disfruto más de eso que ponerme a repararlo pero tengo personal que lo hace y me consultan permanentemente”, asegura. Y a la hora de enumerar lo negativo afirma: “Lo que me hace sentir incómodo, son las cifras que se manejan porque aveces la gente no puede hacer el trabajo que corresponde para que quede bien el auto. Obviamente, tienen derecho a ver otras posibilidades donde le acomodan los números con una reparación mínima pero a los días están de nuevo”.

LOCALES Bossano

La posibilidad de quedar en la historia

LOCALES - Arquitecto

Javier Mussano tiene un trabajo apasionante, en el que puede aplicar toda su creatividad: es arquitecto y asegura que lo que más le gusta de su profesión es la posibilidad de crear inmuebles que van a quedar asentados en ciudades. “De alguna manera nuestro trabajo queda reflejado como parte de la historia. No es rutinario, hay mucha interacción con la gente, estás en la calle, en la oficina, es muy dinámico y no todos los días son iguales”, señala. Destaca que también da la posibilidad de ejercerla en ámbitos muy diversos, desde dar clases hasta en una Municipalidad. “La peor parte es la carga de responsabilidad porque generalmente se maneja mucho dinero y ante cualquier problema lo llaman a uno, lo cual es razonable porque es el primero que contratan y tenemos conocimiento de todo lo que pasa en la obra”, apunta sobre los aspectos que menos lo atraen de su tarea. Seducido por la construcción desde que observaba a su abuelo desempeñarse como albañil, se recibió en 2004 y desde entonces pudo ejercer su profesión de manera ininterrumpida.

Detrás del volante

Martín Manzoni, Pablo Suárez, Mariano Garelli, Alexis Barrionuevo y Roberto Villaverde son taxistas, un trabajo en el que se pueden reunir miles de historias. Son parte de la familia de la Asociación de Permisionarios de Raxio Taxis, una institución que tiene 25 años de trayectoria en la ciudad. Destacan el “buen ambiente de trabajo” que tienen con sus colegas y además se muestran muy entusiasmados porque el oficio les ha permitido incorporar tecnología lo que posibilita una mejor atención a los pasajeros, sus clientes. La tarea de estos taxistas no se limita solo a ser los choferes de sus vehículos, sino que además dedican un tiempo para encargarse del marketing, organizando sorteos, diseñando publicidades y todo lo que les permita avanzar en los tiempos complicados que se viven actualmente.

LOCALES Taxistas

Llevando las noticias a todos

La de canillita es una profesión que se tiene que querer porque implica muchos esfuerzos que pocos están dispuestos a hacer. José Torres hace unos 20 años que está dedicado a esa tarea y lo que más destaca es el trato que tiene con la gente, algo que considera “lo mejor de la actividad”. 

Repartir los diarios temprano casi todos los días, salvo pocas excepciones al año es “lo más duro” del trabajo, asegura. “Pero con el paso del tiempo le fui agarrando la mano y conociendo a los clientes por lo que el tema del horario es más flexible", cuenta este experimentado canillita, uno de los pocos que aún sigue firme en la ciudad.

Su comercio es uno de los más tradicionales de Río Tercero, ubicado frente a la Parroquia de Lourdes en plena Av. San Martín.

LOCALES Torres

Mejor fuera que dentro del consultorio

Dentro del consultorio me gusta todo lo que hago y cuando siento que no puedo ayudar a alguien siempre está la posibilidad de derivar”, afirma la psicóloga Andrea Melano. “Lo que no me gusta es el destrato del colegio de psicólogos porque no nos representan y no tenemos a quién reclamar, además del abuso de las obras sociales que te ponen sus propios honorarios y pagan cuando quieren, asegura respecto a lo negativo de su profesión”. Aunque hace más tiempo que se recibió, tras otras experiencias laborales, comenzó a ejercer su profesión hace unos cinco años.

LOCALES - Psicologa

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