Almafuerte: “Estamos preparados para dar respuesta a lo que venga”

Regionales 15 de agosto de 2020 Por Tribuna
Marcelo Jorge. El subsecretario de Salud resaltó el trabajo realizado ante la llegada del virus a la ciudad y asegura que hay una organización montada para contener posibles brotes.
REGIONALES - Jorge

Para cualquier población, recibir el primer caso de coronavirus representa un momento bisagra, un antes y un después que nadie sabe cómo evolucionará.

Almafuerte vivió recientemente esa situación que puso a prueba la capacidad de respuesta de su organización preventiva.

Como en todos lados, existe un COE (Centro de Operaciones de Emergencia) que afrontó la delicada misión de transmitir tranquilidad a la población y no mediante palabras sino hechos.

Esta organización que se basa en estructuras militares, intenta coordinar el aporte que hacen autoridades municipales, Policía, Bomberos, Defensa Civil y demás instituciones de la ciudad.
Por razones obvias, una de sus caras visibles resulta ser el subsecretario de Salud, Marcelo Jorge.

Aún con lo complejo que resulta realizar una valoración de una situación epidemiológica tan dinámica, el médico elogió el trabajo realizado ante el caso 1 y aseguró: “Estamos preparados para lo que venga”.

Está claro que la principal acción que se puede realizar a nivel local ante la aparición de un paciente positivo, es el trabajo de trazabilidad, es decir, rastrear todos sus contactos estrechos para evitar la propagación del virus.

Jorge destacó lo realizado en ese sentido, incluyendo georreferencias que permitieron contener la situación, al menos, tras una semana de conocerse el hecho.

Ese operativo incluyó el hisopado a unas 10 personas del entorno del primer caso. Todas dieron resultado negativo pero seguirán aisladas preventivamente hasta mediados de la próxima semana.

Para la autoridad sanitaria, este antecedente es alentador aunque resta preguntarse qué ocurriría ante una situación de contagios colectivos.

Jorge eleva la apuesta y afirma que también está preparada la logística para enfrentar un eventual brote.
 En caso de ocurrir, aclara que a Almafuerte arribaría el COE Central, para tomar las decisiones principales, con apoyo de Gendarmería y el Ejército, tal como ocurrió en Oliva.
 

En ese sentido, apuntó que ya están determinados aspectos tales como dónde se alojaría o comería el personal de estas fuerzas, además de los corredores sanitarios por donde sólo circularán quienes estén implicados en contener la situación.

A diferencia de otras localidades, allí no hay un centro de aislamiento ya montado, más allá de que existe un predio con unas 15 camas, cuya ubicación prefieren mantener en reserva porque es privado y solo se utilizará si es estrictamente necesario.

Jorge sostiene que los parámetros en este sentido van cambiando hacia una tendencia de aislamiento domiciliario.

Para los casos en que eso no sea posible, asegura que hay lugares mejor acondicionados para aislar personas, como son los hoteles y ya se están gestando acuerdos entre los mismos y el propio Gobierno provincial.

En tanto, el Hospital Municipal detalló que existen dos camas “frías” aisladas y con capacidad para contener pacientes hasta 24 horas ya que si bien no tienen respiradores pueden proveer oxígeno y suero si lo requieren.

Jorge prevé que “los casos aumentarán, solo se puede desear, que sea de a poco, como ocurrió hasta ahora”.

En este escenario, concluye que “se podrán cometer errores porque esto es algo nuevo para todos es necesario estar organizados para trabajar rápido y no apurado”.

Mientras Jorge realizaba esta valoración, se aguardaba el desarrollo de los casos positivos en Berrotarán y potencialmente en Embalse.

De la evolución epidemiológica en esas localidades, dependía lo que se hará con personas que en Almafuerte se encuentran aisladas por haber estado en posible contacto.

Poniendo el foco en los que puedan contagiarse, Jorge señala que otro aspecto importante será luchar contra la estigmatización, intentando resguardar también la salud mental de los pacientes.

La experiencia previa indica que el uso de las redes sociales se tornó otro factor de riesgo. Consciente de que eso no se puede controlar, sugiere al menos, quienes puedan estar asociados a la enfermedad, no las usen para confirmar o negar determinadas situaciones.

También vinculado al impacto social de esta pandemia, Jorge sostiene que su idea es solo informar casos positivos y no todos los hisopados, es decir aquellos sospechosos.

Aunque admite que el primer caso se manejó diferente, entiende que cambiar la comunicación puede evitar sugestiones innecesarias en la población.

Boletín de noticias