El gliptodonte hallado en 2014 jerarquizará el museo local

Locales 01 de agosto de 2020 Por Tribuna
Se estima que tiene más de 130 mil años
LOCALES Glipto

Aunque aún reste bastante  tiempo de investigación, de comprobarse -como se estima- que el fósil hallado hace seis años a la vera del Ctalamochita, pertenece a una especie que vivió hace 130 mil años, la noticia ubicará al Museo Regional Florentino Ameghino en una posición privilegiada.
 Los restos de un gliptodonte fueron encontrados en 2014 a la vera del río Ctalamochita, en cercanías del balneario de Río Tercero.

El hallazgo fue casual, por parte de unos niños que recorrían la costa del río, y en un sector la erosión del agua dejó a la vista algunos huesos cuyo tamaño les llamó la atención. Un equipo perteneciente al museo local se encargó de la meticulosa extracción del fósil que tras semanas fue llevado al depósito del área Tránsito del Municipio. En ese sitio, pacientemente y durante seis años el técnico paleontólogo Javier Ochoa se dedicó a realizar la primera parte del trabajo, la preparación y consolidación del material. La semana pasada la coraza del fósil fue trasladada nuevamente, esta vez al Museo Ameghino, en la Casa de la Cultura, donde el trabajo de remontaje continuará.

En forma paralela se lleva adelante una investigación dirigida por Alfredo Zurita, del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL-Conicet) sobre el ejemplar y estudios sobre la geología del lugar en el que fue hallado. En esa investigación también participa Ochoa.

"Estamos ante un fósil que puede marcar una gran diferencia en la historia de estos animales en nuestra región y en toda Córdoba porque es el primer registro que tenemos del género Panochtus que muy probablemente corresponde al pleistoceno medio, es decir, que estamos hablando de más de 130 mil años cuando por lo general este género está presente entre los 30 mil y los 12 mil años”, explicó el técnico.  
 Se trata de una especie que en vida habría tenido unos tres metros de largo.

Es un género que habitó hasta el norte de Brasil aunque la particularidad que tiene el ejemplar hallado aquí es que es uno de los más completos en Sudamérica lo cual permitirá a los paleontólogos hacer una investigación detallada del esqueleto y de cada una de sus partes.

El objetivo ahora es poder determinar con precisión o una aproximación estrecha, la antigüedad del ejemplar. Para ello es necesario hacer un estudio sedimentológico en Brasil, ya que en nuestro país no se lleva a cabo.     “El costo de ese estudio no es inalcanzable pero todo la situación planteada por la pandemia hace que esto se demore mucho más de lo normal”, explicó Ochoa.

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