ITV: ¿Falta de control o de educación vial?

Locales 16 de junio de 2018 Por TRIBUNA
De acuerdo al parque automotor estimado en alrededor de 30 mil autos que tiene Río Tercero, sigue siendo bajo el porcentaje de los que pasan por la ITV (Inspección Técnica Vehicular). Aunque exista una ordenanza que obliga su realización y conlleva la latente "amenaza" de control en las calles, la realidad parece tomar otro camino.
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Según datos aportados por Enrique Sella, propietario de la empresa encargada de prestar este servicio en la ciudad, durante el mes de mayo, solo pasaron por allí unos 150 automóviles y apenas una moto. Pero en condiciones normales, deberían ser entre 600 y 700 vehículos los que cada mes sean controlados.
"En los cuatro años que estamos ya deberíamos haber cubierto todo el parque automotor pero no hemos llegado", asegura Sella. Para el abogado, esta situación no pasa por una falta de control sino de educación vial.
"No hay conciencia de lo que significa tener el vehículo en condiciones hasta que sucede alguna desgracia", afirma.
Para argumentarlo, menciona que solo ante la llegada de las vacaciones o algún fin de semana largo, se incrementa notablemente la demanda local por la ITV. Esto obedece a que los automovilistas son conscientes de esa exigencia en otras ciudades o rutas del país y parece ser lo único que los moviliza a cumplir con la regla.
El control que para autos con más de dos años de antigüedad, debería realizarse anualmente, pone énfasis en el estado de los frenos, dirección, luces y cubiertas.
Por otra parte, Sella manifestó el atraso que padece la tarifa del servicio, actualizada una sola vez en estos cuatro años de prestación.
La revisión sigue costando 410 pesos para los vehículos, 510 en el caso de las camionetas y para las motos es variable ya que según sus centímetros cúbicos, puede costar de 100 pesos hasta lo mismo que un auto.
Las condiciones del taller utilizado para la ITV, instalado a la vera de la ruta 6, en barrio Sarmiento, también son ponderadas por el propietario de la empresa, debido a la comodidad que representa tener el ingreso por un lado y la salida en la calle posterior, sin obstaculizar el tránsito.
El personal que allí trabaja, totalmente de Río Tercero, ya con experiencia en la materia, es otro aspecto que intenta resaltar.
Sin embargo, nada de eso parece por ahora incentivar a los conductores riotercerenses a realizar el control vehicular a conciencia y no por temor a una multa cuando abandonan la ciudad.
La inspección puede realizarse de lunes a viernes de 8 a 12 y de 15 a 19, en tanto que los sábados también es posible de 9 a 13.

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