La Fábrica Militar apunta su desarrollo y crecimiento con el sector privado

Locales 08 de julio de 2019 Por
Entrevista a Ricardo Casal, interventor de la empresa de capital estatal.
LOCALES-FABRICA MILITAR

Sin dejar de pertenecer al estado argentino, pero sin depender exclusivamente de él, Fabricaciones Militares se acerca al sector privado para complementarse y ofrecer bienes y servicios de calidad. El desafío es avanzar en más proactividad en sus plantas, químicas y mecánicas

La interacción con el sector privado será el eje fundamental del despegue de Fabricaciones Militares. No habrá otro camino que el de depender lo menos posible del presupuesto del estado, para que la empresa sea competitiva y a la par deje de ser un peso para los contribuyentes.

No se habla de privatización cuando el interventor Ricardo Casal menciona las chances que la empresa tiene de "amigarse" con el capital privado, sino de una complementación que permita su crecimiento y la generación de más puestos de trabajo genuino. "La idea es poner en valor a Fabricaciones Militares y en particular la planta de Río Tercero", dijo Casal la semana pasada durante un encuentro en esta ciudad.
Precisamente el interventor encabezó la firma de un convenio con el Ministerio de Industria y Comercio de Córdoba, en el marco del clúster de empresas petroleras y mineras que trabajan en el yacimiento de Vaca Muerta.

"Las plantas más afectadas a la producción para la defensa y fuerzas de seguridad, están limitadas por los presupuestos nacionales, pero en el caso metal- mecánico y químico de Río Tercero, hay un campo muy grande de expansión y crecimiento, pero en la medida que volvamos eficiente y eficaz la unidad de producción y en ese camino estamos", destacó Casal.

-¿Cómo se impulsa esa competitividad?
-No tenemos otra opción que competir con toda la producción metalmecánica de Argentina y con la producción química de diferentes empresas colegas del sector. No hay otra alternativa que ser competitivos. El mundo privado no nos va a comprar solo porque seamos Fabricaciones Militares. Lo que sí es cierto es que la calidad de los productos y de los servicios de Fabricaciones Militares está fuera de discusión. El mercado reconoce la calidad de los productos. Debemos tener una actitud mucho más proactiva respecto de las necesidades del mercado.

-¿Los productos químicos que llegan desde Asia plantean una competencia fuerte?
-En término de calidad del producto y de precios, estamos en condiciones de competirle a los asiáticos y a quien se nos ponga por delante. En materia ferroviaria hay muchas posibilidades de desarrollo con tecnología local. No solo es trabajo para Río Tercero sino es desarrollo para los proveedores, para toda la cadena de valor que hace al producto final.

-¿Cuál es la proyección que hace de Fabricaciones Militares teniendo en cuenta este contexto?
-En buena parte el estado es generador de demanda, lo que no significa que el estado tenga favoritismo. Hay muchos sectores de la faz privada que demandan bienes y servicios.

-¿Se contempla la participación de FM en el desarrollo de la energía eólica?
-Estuvimos trabajando con adjudicatarios de las licitaciones de energía eólica. No hemos llegado a cerrar acuerdo con ellos: empresas primas hermanas como Fadea sí llegaron a concretar una operación con adjudicatarios de eólica y nosotros estamos trabajando en ese tema. Creo que podemos brindar servicios de mecanizado para el generador eólico y en eso estamos. Son equipamientos que necesitan espacios grandes, naves industriales con altura importante y las tenemos.  Es una de las áreas que estamos trabajando.

Casal destacó el potencial del área metalmecánica y química de la planta de Río Tercero, y sobre el primero subrayó el trabajo que se desarrolla para el sector ferroviario con la reparación y remodelación de vagones de carga y de pasajeros. Pero el desafío es avanzar con propuestas de servicio para las empresas que trabajan en el yacimiento de petróleo y gas de Vaca Muerta. Ese es el gran desafío.


FMRT: insisten con reincorporar a contratados

Mientras el Estado nacional y la Intervención de la Dirección General de Fabricaciones Militares trabajan para eficientizar la empresa y convertirla en competitiva (ver página 8), un grupo de legisladores de la oposición al Gobierno nacional, insiste en la reincorporación del personal contratado que fue desvinculado meses atrás.

Si bien la determinación de renovar o no los contratos es facultad del Ejecutivo, el Congreso avanzó esta semana en aprobar un dictamen de comisión en Diputados, para que se discuta la sanción de la iniciativa, que ya cuenta con media sanción del Senado. Una ley que, de aprobarse, el macrismo la tilda de inviable y promete vetarla.

En Diputados, la "emergencia laboral" es planteada, en gran parte, por quienes durante el gobierno anterior propiciaron que las plantas de Fabricaciones Militares se sobredimensionaran de personal.
El dictamen, de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, amplía el alcance de la emergencia aprobada por el Senado, disponiendo la reincorporación inmediata de todos los trabajadores cesanteados de la Dirección General de Fabricaciones Militares -tal como lo planteaba el proyecto de la diputada K Gabriela Estévez- entre diciembre de 2017 y agosto de 2018.

La media sanción del Senado sólo reconocía a los despedidos de las plantas de Villa María, Río Tercero y Fray Luis Beltrán, dejando fuera a los despedidos de Azul, San José de Jáchal y sede central.

En segundo término se prohíben nuevos despidos y suspensiones por el plazo de 360 días. En este aspecto no hubo modificaciones. Finalmente, se crea una mesa de trabajo que en un plazo de 360 días debe presentar al Poder Ejecutivo una propuesta de recuperación económica FM.

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