A plantar bandera de la ovalada en Estados Unidos

Deportes 01 de julio de 2019 Por
El joven Ramiro Fernández dejará "Los Zorros" de Río Tercero para jugar de manera rentada en Pittsburgh Harlequins RFC, estado de Pensilvania, con el anhelo de saltar a la Major League Rugby, profesional desde 2018.
Foto Fernández_editada

Nacido en Santa Rosa de Calamuchita pero adoptado desde muy pequeño por Río Tercero, Ramiro Fernández, de 23 años, viajará el 11 de julio rumbo a Estados Unidos para sumarse a Pittsburgh Harlequins RFC, que compite en la Conferencia Mid Atlamtic y puede otorgarle el trampolín a la Major League Rugby (MLR), categoría profesional del deporte de la pelota ovalada recién nacida en los Estados Unidos.

"No es contrato profesional, sino que voy rentado. Ellos me ofrecen lugar para vivir y me ayudan a conseguir un trabajo con gente del mismo club que tiene empresas o negocios", explicó el talentoso rugbier que a los 11 años empezó en la disciplina en "Los Zorros" de Río Tercero.

"La oportunidad más grande se puede dar por el camino profesional. La MLR tiene entre ocho y nueve clubes profesionales de distintos estados. Arman una liga profesional y ahí sí ya hay jugadores profesionales.

Anteriormente estuve viviendo en Estados Unidos, porque tengo a mi papá allá. No quise dejar rugby y me seleccionaron para Florida. Jugamos un torneo estatal y justo fue en el club al que voy ahora. Un argentino que jugó conmigo allá está metido en el club y me hizo el contacto, además de contarme del proyecto", agregó Fernández.

Al ser ciudadano norteamericano, cuenta con otra ventaja. "Tenía 16 años recién cumplidos y estuve tres años allá, jugando en dos clubes diferentes, además de viajar con el seleccionado de Florida", precisó.

Tras casi tres años en Río Tercero, le surgió esta nueva posibilidad en el país del norte. "Me formé en Los Zorros. Estuve preseleccionado para Los Dogos (selección cordobesa) en M-15. Fui a tres prácticas pero después no me llamaron. Quedé hasta dentro de los 40. En Primera, el año pasado también quedé preseleccionado pero no quedé en la lista final", comentó como antedentes de sus logros en el país.

"Cualquier jugador que vaya de acá tiene ventaja allá porque no hay jugadores completos. Hay grandes que no saben dar un pase o un petiso que corre rápido pero no sabe tacklear", ejemplificó. Y, obviamente, estar cerca le puede generar otras oportunidades para contar con un contrato profesional.

"Son primer mundo, invierten mucho dinero. En el seleccionado de Florida, viajábamos en avión, parábamos en hoteles y entrenábamos en grandes centros con todo pago. Acá, en el seleccionado de Córdoba, a veces tenés que pagar viajes y no te dan ni la ropa", comparó con elocuente claridad.

"Lo tomo como un desafío y en lo personal es el momento justo para probar", aventuró Fernández.
Con condiciones y una familia que lo acompañó siempre, consideró que llegó la hora de desplegar sus propias alas, más allá de que su padre estará a más de 40 horas de viaje en auto (en otro estado). 

"Tengo fe de que me va a ir bien", cerró este joven que, desde Río Tercero y Argentina, está llamado a plantar la bandera del rugby en Pensilvania, Estados Unidos.

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