Suplemento Agro. Una muy floja campaña con impacto incierto en la economía

Locales 26 de mayo de 2018 Por
Según estimaciones oficiales, los rendimientos de la soja serán un 40% más bajos que el año pasado, como consecuencia de la falta de lluvias en meses clave para el desarrollo de los cultivos. Para el resto de los cereales la caída de los rindes será más pronunciada.
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Héctor Martín Cavaglia, delegado zonal del Ministerio de Agricultura de Córdoba
Héctor Martín Cavaglia, delegado zonal del Ministerio de Agricultura de Córdoba

LA campaña agrícola cerró, en la región, con niveles de pérdida inéditos para los últimos años. El motivo central fue, sin dudas, la sequía. O expresado de otro modo, la demora excesiva de las lluvias desde que comenzó el año. Así, la baja en los rendimientos, en general, alcanzó el 30% respecto de la campaña pasada, según estimaciones oficiales.

Los datos aportados por el agente zonal del Ministerio de Agricultura de la Provincia, ingeniero agrónomo Héctor Martín Cavaglia son elocuentes.

Para el departamento Tercero Arriba, la estimación arroja un rendimiento para la soja de 18 quintales por hectárea, muy lejos de los 30 producidos el año pasado (-40%). En maíz los rindes fueron de 55 quintales, frente a 80 de la campaña pasada, aclarando que aún resta cosechar el maíz de segunda. En sorgo, el rendimiento fue de entre 35 y 40 quintales por hectárea.

El año pasado fue de 55. En el caso del maní, la baja en rindes fue también pronunciada. En 2018 se cosecharon 20 quintales, mientras que el año pasado el rinde fue de 28 quintales. En general "la disminución fue del 30%" en promedio, sostuvo Cavaglia a TRIBUNA AGRO.

Mayormente, las causas de los bajos rindes fueron dos: la falta de lluvias en los meses clave y el exceso hídrico inoportuno mientras se desarrollaba la recolección, que ocasionó brotes indeseados en los granos, con impacto "más que todo en la calidad del grano", puntualizó el profesional.
"Los cultivos que se sembraron más tarde, afectados por el temporal de hace unos 15 días, hizo que se afectara la calidad", remarcó Cavaglia.

El agente zonal señaló que la campaña actual llega luego de tres años con lluvias atípicas para la región, que es semiárida. "Fue más común (el panorama este año) a una región semiárida. Estamos mal acostumbrados", destacó el agente zonal. El escenario ideal sería un clima "no tan seco, pero tampoco tan húmedo como en campañas anteriores, que fueron muy buenas".

-¿Qué tipo de herramientas ofrece la Provincia para acompañar al productor en esta crisis?
-En conjunto, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires acordaron utilizar un programa del INTA, que se denomina CEPA: mide la evapotranspiración real de los cultivos y realiza un balance hídrico de cómo está el suelo en la campaña. Con ese diagnóstico se determinaron las zonas más afectadas, que presentaron más del 50% de la superficie (con problemas). De este modo se trabajó por pedanías. En el caso de Tercero Arriba, hasta el momento está declarada (en emergencia) la pedanía Punta del Agua. Ya está el decreto y se puede realizar la declaración jurada, que se logra a través del Ciudadano Digital número dos. La Agencia está disponible para ayudarlos.

-¿Cuáles son los beneficios concretos?
-Si el productor está afectado en más del 50% de su capacidad productiva, se prorrogan los vencimientos por seis meses. Y si está afectado en más del 70% se declara en situación de desastre y se le eximen los impuestos en esta campaña. Con esto pueden solicitar la prórroga de los vencimientos de las deudas en los bancos.

-¿Se ampliaría la zona afectada?
-Sí, hacia Pampayasta Sud y Norte, pero en forma parcial, con la determinación de polígonos. Además varios productores realizaron su propio relevamiento y lo enviaron al Ministerio para determinar el punto de sequía.
La Agencia Zonal cuenta con una oficina de atención a los productores en la sede local de la Federación Agraria Argentina, que está disponible los días lunes y jueves de 8 a 12.30.

-Este escenario de bajos rindes, ¿cómo afectará el comienzo de la próxima campaña?
-La sanidad de la semilla va a ser muy mala, como consecuencia del último temporal. Se generaron condiciones para que los hongos ataquen a las semillas. Además tendrá un impacto económico de la menor producción, que será lo principal.

-¿Cuáles serían las fórmulas para remediarlo?
-Los cura semillas ayudan mucho, pero lo principal es realizar un análisis sanitario de la semilla. El consejo es que el productor trate de elegir la mejor semilla para sembrar en el año y que no se refleje en los rindes.
Para contar con un análisis acabado de la próxima campaña, resta aún conocer los resultados del maíz de segunda y los lotes de soja que aún restan cosechar, que no son demasiados.

Cavaglia apuntó que una vez que se acerque la fecha de los cultivos de invierno, se conocerán las expectativas del productor. Pero estimó que puede haber una disminución de la superficie sembrada de trigo, que va a repercutir en el volumen (de producción) y en el rendimiento. Si bien esta zona no es una gran productora de trigo, el productor se va a fijar bien a la hora de sembrar, con el objetivo de apuntar a los cultivos de verano.

El escenario en el país
Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las pérdidas de superficie de soja se elevan a 1,2 millones de hectáreas, sumando 300.000 hectáreas perdidas. El rinde medio nacional previsto al cierre de campaña también se verá afectado por desgrane de cuadros y se prevé que finalice próximo a los 21,5 quintales por hectárea, por debajo a los 22,2 quintales previstos hasta hace un par de semanas atrás.

En consecuencia, la proyección de producción cae a 36 millones de toneladas, -2 MTn respecto al informe previo y reflejando una caída interanual de -21,5 MTn (Prod. 16/17: 57,5 MTn), pasando a ser la producción más baja desde el ciclo 2008/09 (Prod. 08/09: 32 MTn).

En paralelo, la cosecha de maíz con destino grano comercial se vio ralentizada como consecuencia de la falta de piso en lotes y caminos, pero también porque muchos productores priorizan la recolección de soja. Junto a estas demoras también se relevaron casos puntuales de brotado del grano en siembras tempranas y plantas parcialmente volcadas
por efecto de las últimas tormentas, pero hasta el momento la proyección de producción se mantiene en 32 millones de toneladas.

Por último, la cosecha de sorgo también se encuentra demorada por falta de piso en lotes y caminos, pero también por que la prioridad hoy en día está puesta en la cosecha de soja.