Persiste la conmoción en Almafuerte por el doble crimen y posterior suicidio

Policiales 22 de abril de 2019 Por
Aguardan los resultados de las autopsias de ambas mujeres. El informe permitirá saber cuántas lesiones tenía cada una de las víctimas. El fiscal informó que no existían denuncias previas por violencia.
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1 / 2 - Verónica Rearte junto a su mamá, Cristina Reynoso

A la espera de los resultados de la autopsia ya prácticamente no existen dudas para la Justicia sobre lo ocurrido en el fatal episodio ocurrido el sábado por la tarde en Almafuerte, que dejó dos mujeres y un hombre muertos.

Los vecinos de Almafuerte aún no salen del estupor causado por el asesinato de Verónica Rearte (35) y su madre Cristina Reynoso (54) y el posterior suicidio de Germán Presbiterio (41), expareja de la primera y autor de los crímenes.

Aunque el entorno de las víctimas sostiene que sí existieron algunos antecedentes de violencia, el fiscal Alejandro Carballo indicó que no había denuncias previas y nada hacía prever el fatal desenlace.

A media tarde del sábado la noticia comenzó a correr por toda la región: Presbiterio había ultimado de varias cuchilladas a su expareja y a la madre de esta en una casa de barrio Sol de Mayo, para después tomar la camioneta con la que trabajaba como albañil y estrellarse contra la columna de un puente de la autovía 36, a la altura de la localidad de Elena.

Hacía poco tiempo el femicida se había trasladado a Jovita para trabajar allí. Su expareja hacía diez días se habían separado- y su hijo de 16 años permanecían en Almafuerte, adonde él había regresado para pasar Semana Santa.

El día del hecho Presbiterio había llevado a su hijo a jugar un partido de fútbol y al regresar a la vivienda se habría desatado la discusión, aunque no se sabe qué fue lo que la motivó. Lo cierto es que el hombre dio varias puñaladas a cada una de las mujeres. La casa quedó regada en sangre, según indicaron los investigadores.

El primero en enterarse de la noticia fue el hermano de Presbiterio a quien éste llamó por teléfono y le dijo: "Me mandé una cagada" y le encargó que buscara a su hijo en la cancha de fútbol donde lo había dejado.

No se sabe cuántas puñaladas recibió cada una de las mujeres, eso quedará determinado con las autopsias. Para los investigadores el caso estaría muy claro, y se sostiene que no habría intervenido otra persona, sino que se trataría de un doble femicidio seguido de suicidio. 

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