El Gobierno Nacional está generando una tensión social irresponsable

Locales 08 de abril de 2019 Por
Nota de opinión enviada por Adrian Vitali, secretario de Participación Social del Municipio.
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Los números de la pobreza no solo son un indicador de la economía. Atrás de los números están siempre las mismas personas, las mismas historias sufriendo precariedad en los mismos lugares geográficos determinados para la exclusión.

Aumentó la pobreza y la indigencia. Al mismo tiempo que aumenta la indiferencia del gobierno porque no hace nada para resolverla.

A los pocos días de dar las cifras del fracaso del INDEC sobre pobreza. Anuncian el aumento de los combustibles para que siga aumentando de manera colateral la pobreza.

Aumentan los alimentos. Aumenta la desocupación. Aumentan los servicios. Aumenta la tristeza. Parecería que la pobreza no se resuelve porque para los poderes no es un problema. Parecería que la pobreza es una herramienta necesaria que los poderes usan para llegar y sostenerse.

Hoy tenemos un fenómeno nuevo en la pobreza estructural del siglo XXI. Es la pobreza con endeudamiento.
Todos los que están bajo la línea de pobreza e indigencia están endeudados.

Los jubilados, los pensionados, los desocupados, las familias que reciben la asignación por hijos, han tomado créditos del Anses. Con lo que cobran sólo pueden sobrevivir auxiliados por algunos programas
sociales. Vivir endeudados es vivir en una permanente tensión individual y social.

Esta tensión social es peligrosa porque puede terminar en un conflicto social en Argentina. Conflicto que
siempre termina cobrándose varias generaciones de argentinos. El gobierno está generando una tensión irresponsable en la sociedad. La está llevando de forma acelerada a la desesperación para que salga a las calles. La esta llevando por un callejón sin salida. Insistiendo que es el único camino cueste lo que cueste. Parecería que el gobierno prefiere irse echado y no derrotado en las urnas. Buscando responsabilizar al pasado. Quizás porque no tienen que pensar en su futuro.

Los pueblos que han sido llevados a los empujones a un callejón sin salida terminan eligiendo
históricamente la única salida. Volverse. No al pasado sino a un presente donde la esperanza tenga sentido y
el futuro valga la pena.